La ciudad donde vivio Cristobal Colon. Un recorrido de poco mas de un par de horas en tren de ida y otras tanto de regreso. Lo que apenas nos dio otras cuantas para estar en la ciudad. Una rapida revision de pasaportes y listo.
El encanto del idioma italiano fue muy refrescante despues de tener tantos dias escuchando el frances.
Un paseo por un par de lugares historicos, algunas compras, y la comida debida. Una pizza realmente italiana
Callejones muy pequeñitos, entre subidas y bajadas, apenas pasa un carro, pero se nota que gran cantidad de personas hacen uso de la motocicleta, incluso hay estacionamientos enormes solo para estas.