Diarios de viaje > Bélgica, Europa
Fin de año en Bélgica
Escribe: firefly
Viajar siempre es especial, pero pasar parte de las fiestas navideñas viajando y recibir el Año Nuevo en un país como Bélgica es una experiencia inolvidable y altamente recomendable.
Gante y Bruselas
Gante, Bélgica — lunes, 3 de enero de 2011
Antes de coger el tren, nos acercamos al Manneken Pis; hoy se supone que le vestían y queríamos verlo. Cuando llegamos había mucha más gente que las veces anteriores, qué gracioso estaba con su uniforme de soldadito rojo y dorado!!!!!
Como nos habíamos ido en dirección contraria para ver al Manneken Pis, seguimos un poco más para el centro para coger el tren el la Gare Centrale, la Estación Central de Bruselas en lugar de cogerlo en la Gare du Midi que es la estación Sur y la que teníamos más cerca del hotel. Al final es lo mismo una que otra porque todos los trenes que salen de la Gare Centrale pasan por Gare du Midi y el precio es el mismo también.
De camino a la estación pasamos por la Plaza de España (Spanje Plein), la reconocimos a ver justo en el centro unas estatuas de Don Quijote y Sancho Panza; de dónde iba a ser la plaza si no era de España, eh!!!
Justo al lado nos encontramos también la Catedral gótica de San Miguel y Santa Gúdula (Cathédrale Saint-Michel et Sainte-Gudule), otro de los edificios más emblemáticos de Bruselas. Por fuera es majestuosa, perfecta y se encuentra en un estado de conservación óptimo. El interior tampoco decepciona, a pesar de ser bastante sobria (parece ser que fue saqueada en varias ocasiones a lo largo de la historia), a mi esa sencillez me gustó mucho. Resalta la sencillez, la blancura del interior y lo estilizado de las columnas que le confieren un aire de lo más elegante. Pero lo que quizá más llama la atención son las preciosas vidrieras policromadas que dejan pasar la luz al interior. Tampoco desmerecen el espectacular órgano compuesto por más de 4000 tubos y el gran púlpito barroco tallado en madera. Éste último me llamó mucho la atención porque nunca había visto nada igual y recordé que en Brujas, en la Basílica también había otro similar igual de impresionante.
Y de aquí ya directos al tren con destino a Gante. Creo que el billete de ida y vuelta nos costó unos 8€ y algo.
Llegamos a Gante y nos cogimos el tranvía directamente hasta el centro (ya sabíamos que caminando no llegaríamos nunca…). Nos encontramos con todo el centro histórico en obras, una pena porque estaba todo patas arriba pero bueno, verlo lo vimos todo.
Aunque como ciudad bastante más grande, Gante, al igual que Brujas, también cuenta con una interesante red de canales y un precioso centro urbano medieval. Hoy en día es una importante ciudad universitaria por lo que es fácil encontrar bastante ambiente por cualquier zona de la ciudad, que unido al turismo nos encontramos con una ciudad abarrotada de gente.
Esta vez, como andábamos un poco perdidos con tanta cosa que ver, si que nos acercamos a la oficina de turismo para que nos explicaran un poco qué era lo más importante y que nos dieran una idea de por dónde empezar.
La verdad es que al final resultó ser un gran acierto porque nos dieron un mapa con una ruta de un par de horas más o menos en la que se nos marcaba un itinerario que podíamos seguir dando un paseo por la ciudad y pasando por los puntos turísticos más importantes de la ciudad.
Así, comenzamos nuestra ruta por el Belfort, la torre del campanario, majestuosa. Me pareció mucho más bonita que la de Brujas, lo que pasa es que no nos pudimos acercar mucho porque estaba totalmente cercado por las obras. Justo enfrente, la Catedral de San Bavón (Sint- Baafskathedraal), muy bonita también. Destaca por ser el lugar en que fue bautizado Carlos V. ya en el interior, la verdadera riqueza está en las obras de arte que contiene, entre ellas la más importante del arte flamenco:“La Adoración del Cordero Místico” de van Eyck.
Muy cerca también se encuentra la iglesia de San Nicolás (Sint-Niklaaskerk), la segunda más bonita y visitada después de la catedral.
Seguimos con la ruta que nos habían aconsejado y ya empezamos a pasar por entre los canales, qué bonito todo!!! Fotos y más fotos que, aunque el día estaba bastante gris, la estampa de los canales con sus preciosas casas típicas de fondo era impresionante, parecía que estábamos en otra época con todas las calles adoquinadas…los edificios todos con unas decoraciones súper trabajadas, cualquiera de ellos era cualquier cosa menos sencillo y todos diferentes entre ellos, muchos con estatuas o esculturas en los tejados y en las fachadas. Y qué decir de los puentes de piedra, todos ellos maravillosos, uno en concreto con unas farolas preciosas con escultura incluida, tanto que tuve que sacarle fotos, precioso de verdad.
Seguramente también se puede dar un paseo en barco por los canales porque me pareció ver algún embarcadero. Supongo que éstas son el tipo de cosas que la gente hace más en otra época sin lluvia y con menos frio…
Y así llegamos hasta el castillo de Gante (Gravensteen), muy medieval por fuera. Aquí sí que quisimos entrar porque ofrece la posibilidad de pasar por muchas de sus habitaciones además de albergar un museo de armaduras y artilugios de tortura medievales que nos pareció bastante curioso. La entrada nos costó 8,00€ y la verdad es que si que disfrutamos la visita, más que nada por los artilugios de tortura que algunos eran súper ingeniosos.
Después del castillo nos acercamos al centro neurálgico de Gante, Korenmarkt, una plaza muy animada y siempre llena de gente, muy bonita también no sin antes pasar por el Ayuntamiento (Stadhuis), que al igual que en Bruselas y en Brujas, tampoco pasa desapercibido.
Después de todo el paseo atravesamos una calle muy comercial para coger el tranvía de vuelta ya a la estación para regresar a Bruselas, estábamos bastante cansados y ya estaba empezando a anochecer.
35 minutos de trayecto y ya estábamos en Bruselas de nuevo. Ésta vez no pasamos por el hotel y directamente decidimos pasar por las dos cervecerías más famosas de la ciudad a tomar unas cervezas: A la Mort Subite y Delirium Tremens.
A la Mort Subite está justo enfrente de una de las salidas de las galerías Saint Hubert, en la Rue Montagne aux Herbes Potagères 7. Ésta es una cervecería mítica del siglo pasado. Conserva intacta la estética y elegancia de cuando se inauguró, entras y parece que te transportas a otra época. De verdad que merece la pena acercarse no sólo por el local sino también por la gran variedad de cervezas que ofrecen, tienen una carta enooorrme sólo con las distintas variedades de cerveza que están todas buenísimas, yo probé una de frambuesa creo recordar y estaba buenísima y como no, cada variedad tiene su vaso propio. Además como todo el mundo sabe tienen su propia marca comercializada mundialmente y aunque sólo sea por eso merece la pena una visita.
Después de ahí nos fuimos directos al Delirium Tremens, cerca de la Rue des Bouchers, en el Impasse de la Fidelité, justo enfrente de la Jenneke Pis. Es otra de las cervecerías míticas de la ciudad, está cuanta también con un café y de vez en cuando hacen actuaciones en vivo. Lo único que tiene en común con Ala Mort Subite es la grandísima variedad de cervezas de que disponen así como que también tienen su propia marca comercializada mundialmente. Por lo demás ésta es totalmente diferente; el logo es un elefante rosa fácilmente reconocible en cualquier lado y el interior es completamente de madera, similar a cualquier cervecería irlandesa con un montón de bancos y mesas. El local es enorme y tiene muchísimo ambiente y las cervezas están buenísimas, aquí probamos otras dos y salimos encantados también por lo que recomiendo totalmente la visita a las dos!!!
Después ya nos fuimos a cenar algo, ésta vez a un restaurante griego en la Rue Marche Aux Fromages, 6. Se llamaba La Plaka y estaba justo en la misma calle donde cenamos el día de Nochevieja, una calle repleta de restaurantes de todas las nacionalidades posibles y la mayoría de ellos bastante asequibles. Además de ofrecer una gran variedad la calle cuenta con muchísimo ambiente para cenar o tomar algo y está justo al lado de la Grand Place. Cenamos de maravilla (estaba todo buenísimo!!!!), los camareros eran todos super atentos y encantadores y fue súper barato, totalmente recomendable!!
Y nada, el viaje ya tocaba a su fin…qué pena, con lo que nos estaba gustando el viaje, ya hasta nos habíamos hecho al frío!!!!
|
Publicado |
|
Últimos comentarios
caminante44 dice:
Me gusto mucho el relato de tu viaje a esas hermosas ciudades. Con esta informacion nuestro viaje del proximo 2013 resulta mas interesante. Gracias por compartir.
Publicado
Para publicar un comentario, regístrate GRATIS o inicia sesión aquí
Capítulos de este diario
-
1
Llegamos a Bruselas y ya es Nochevieja!!!
-
2
Brujas
Brujas (Brugge), Bélgica | 1 de enero de 2011
-
3
Mini Europe, Atomium y El Barrio Europeo
-
4
Gante y Bruselas
En Gante...
¡Compártelo con tus amigos!
¿Quieres compartir tu capítulo “Gante y Bruselas” con tus amigos en Facebook?