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Viaje a la antigua Abisinia
Escribe: calimadeafrica
Yo tenia desde hacia tiempo deseos de conocer Etiopía y encontrar desde mi perspectiva de estudioso de la historia, rastros de las Orden del Templo de Jerusalén en este País. Así, el viaje que...
Viaje a la antigua Abisinia
Etiopía — lunes, 13 de marzo de 2006
Y como no sobrecogerse, de ver esparcidos por los suelos, en la misma superficie, al aire, los huesos blanqueados de los peregrinos que llegaron de lejanas tierras al Monasterio de Yimrehana Chrestus y dejaron de dar alimento al cuerpo, para acrecentar su espíritu hasta su muerte por inanición, en el apartado y poco accesible Monasterio del siglo X., cuyo nombre traducido es "enseñanos el camino".
Sentir algo el peligro y la preocupación, ante los muertos silenciados por el gobierno, en las revueltas y manifestaciones que se sucedian próximas y que en algún momento nos hicieron deterner y desviar nuestra ruta para refugiarnos en un local, o viajar con la luz interior apagada.
Los precios en Etiopía son razonablemente bajos para nuestra divisa europea. El birr cambia a 10,5 por cada euro y cunden bastante en las compras.
Los niños nos asedian, tratando de darnos información y apoyo, a veces intentando una venta de algo preciado, monedas antiguas, libros, algún mineral curioso, un camaleón, etc. Los niños son muchedumbres, en este país con una población de 47 años de esperanza de vida. Son tantos, que no parece sino que es un país de niños. Salen de todos los sitios, siguen a los turistas y corren al lado de su autobús, golpean insistente y suavemente las ventanas en cualquier parada para llamar su atención y pedir una moneda o un bolígrafo, están en todas partes, siguen sus rutas y no cejan en su empeño por venderles algo o darles alguna información, acompañarlos y auxiliarlos en lugares difíciles a cambio de algunos birs. Si miras sus ojos quedas seducido por su petición. Luego, mas al norte a 25 kilómetros de Eritrea, Aksum, el mítico territorio, que fue el reino de Makeda, legendaria Reina de Saba, que engendró del Rey judío Salomón y con su hijo Menelik dio origen a la dinastía de emperadores salomónicos de Etiopia. Esto lo narra su libro sagrado, el Kebra Negras, escrito en ger, idioma antiguo que solo conocen sus popes. Sentir la guerra inmediata con Eritrea, al presenciar y oír el ensordecedor ruido de los aviones militares aterrizando, o ver la instrucción de sus reclutas preparándose para el combate, cuando nos para el control militar al entrar en el aeropuerto. Así como el excesivo y detallado control de seguridad en personas y pertenencias que nos obligaba cada vez que entrábamos en un aeropuerto. O como no maravillarse, de los restos de palacios derruidos, tumbas antiquísimas y estelas funerarias de Aksum, recordando al mítico Rey
Ezana del siglo IV cuya estela de 24 metros y 160 toneladas fue hurtada por los italianos durante la segunda guerra mundial y devuelta recientemente. Aquí en Aksum como antes en Lalibela, encontré los rastros que buscaba de las cruces paté, enseña de la Orden del Temple, que supongo acompaño a Lalibela, desterrado en Jerusalén y que cuando cayo esta Ciudad Santa en poder de Saladino, los templarios le acompañaron a Etiopía y dirigieron la construcción de sus maravillosas doce iglesias de piedra. Aquí en Aksum, se pueden ver las grandes caravanas de cientos de camellos que llegan con el atardecer. Pero Etiopía, siempre nos llama a la conciencia de nuestro bienestar europeo, en contraposición con su miseria y todo el grupo fuimos a visitar a un español, dedicado en cuerpo y alma a su ONG "Global Infantil", donde recoge los niños abandonados de la calle y les da alojamiento, vestido, alimento y formación primaria. Escurrimos allí nuestros bolsillos para irnos algo mas conformes con nosotros mismos. Y como no, relatar el obsequio de nuestro guía etiope, siempre preocupado por nosotros, velando por nuestra seguridad y confort, que nos invitó en Addis Abeba, a una cena tradicional de inyera, en el bonito local de decoración etiope, "Abissinya", con, hidromiel, música y danzantes en una noche descontraida y jubilosa en que hasta nuestra mas veterana compañera, se movió con la música tradicional y todos obsequiamos con un regalo al guia, como agradecimiento por lo bien que nos había conducido en este fantástico País legendario, lleno de mitos, religión y pobreza.
Jaime Navas Castellón
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Últimos comentarios
SHIRELEY1 dice:
Excelente diario en todos los sentidos.
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SofiaRJaca dice:
Que fantastico lugar!!!! excelente diario!!
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pakiu dice:
Hola Jaime, completisimo y magnifico, enhorabuena por el diario! Me gustaría que te pusieses en contacto conmigo si es posible, quiero ir este verano, para ver como contratar los guias, coches, etc. paquiespin@yahoo.es gracias!!
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