Día 4 de Julio (Lunes) Subimos a desayunar como de costumbre, pero hoy toca navegación todo el día hasta llegar a
ESTOCOLMO, entonces no tenemos más remedio que distraernos de alguna manera, el agua de la piscina no está mal pero la salida es lo peor y el jacuzzi siempre está a tope, llevamos a los niños a jugar al apartado de ellos y nos vamos a contemplar el mar por los grandes cristales que tiene el barco, no tuvimos suerte de ver la isla de
Gotland que pasamos por la zona oeste sobre las 11 h. pero que el tiempo nos impidió ver, hasta la hora de ir a por los niños echamos unas partidas para entretenernos. A la hora señalada nos vamos al restaurante a comer y después cada uno elige lo que más le conviene o le gusta hacer. Nos juntamos a la hora del café para tomarnos una tacita mientras charlamos. Esta noche es extraordinaria, hay que arreglarse un poco más porque se supone que nos presentan al capitán y posteriormente vamos a la cena de gala, que no es ni más ni menos que hacerte una foto con el capitán y después ir a cenar como todos los días a tu hora y a tu mesa, el menú esta noche es un poco especial. Después como todas las noches al teatro que también es especial con la presentación de los oficiales.
Día 5 de Julio (Martes)Llegamos a
ESTOCOLMO a las 8,30 h., (temperatura 23ºC) pero hasta que las autoridades locales les dan el permiso para el desembarque nos da tiempo a desayunar y prepararnos para bajar a tierra. Vamos con entusiasmo a descubrir una de las capitales más bonitas del mundo construida en 14 islas unidas por 57 puentes, nada más salir del barco hay gente dando propaganda para coger lanchas pequeñas que te hacen un recorrido con paradas para ir viendo las partes de la ciudad. Lo interesante era recorrer la parte vieja de la ciudad,
Gamla Stam, situada entre el
lago Mälaren y el
mar Báltico y así lo hicimos, después de alguna parada, nos bajamos en la que iba más directamente al casco antiguo y palacio real. Las calles estrechas con sus comercios de artesanía, galerías de arte, antigüedades, bonitos edificios con un colorido vivo, gente en restaurantes, cafés, la ciudad llena de vida, con una temperatura muy agradable, el verdor de sus parques, la belleza de los edificios reflejados en el agua y por su comunicación con los barrios hacen que a la ciudad se la llama la
Venecia del norte. Ha merecido la pena visitar esta preciosa ciudad aunque nos hubiese hecho falta más tiempo, no obstante cuando tenga otra oportunidad volveré, procurando no tardar mucho.
El tiempo se nos acababa, teníamos que abandonar la ciudad de a pié y coger la primera lancha que nos llevara al puerto donde estaba el barco, salía a las 16,30 h., embarcamos, nos fuimos a comer y después nos sentamos a tomar café esperando que el barco anunciara su marcha.
Cuando se acercaban las 16,30 h. la mayoría de la gente subimos a cubierta a tomar posición para no perdernos detalle según salía el barco del puerto, la verdad es que fue muy bonito y espectacular, según iba abandonando la ciudad y alejándose de ella, en dirección a
TALLÍN, nos íbamos encontrando islas pequeñitas antes de entrar al golfo de Finlandia, que hacían un bello paisaje con casitas al fondo, ¡nadie se puede perder ese momento! es una delicia recrear la vista con esta naturaleza tan bella. Así estuvimos largas horas contemplando cada islita que pasábamos, hasta que llegó la hora de ir a cenar, después al teatro y luego nos fuimos a la discoteca, hoy tocaba fiesta italiana, estuvimos un rato viendo la fiesta mientras nos tomábamos un cóctel, estuvo bien y los niños disfrutaron de la fiesta.