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Estambul, ciudad de dos continentes, capital de dos imperios-

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Para entender a Estambul y a su gente es necesario referenciar su geografía y su rica historia. Estambul posee una privilegiada situación geográfica, siendo la única ciudad situada en dos continentes, Europa y Asia y la única ciudad que fue capital de dos imperios durante casi 2000 años.

 

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Palacio de Topkapi

Estambul, Turquía — viernes, 23 de diciembre de 2011

Después del almuerzo en el restaurante que está sobre la entrada a la cisterna de Yerebatán, visitamos el Palacio Museo Topkapi, (Topkapı Sarayı en turco, literalmente el 'Palacio de la Puerta de los Cañones' por estar situado cerca de una puerta de ese nombre), antigua residencia de 24 Sultanes Otomanos y sede administrativa del Imperio durante cuatro siglos, desde 1465 hasta 1853. El palacio está muy próximo a Santa Sofía.
El Museo abre todos los días, excepto los martes, de 09.00 a 17.00 horas, y la entrada cuesta unos 12 euros.

Fabuloso edificio construido por Fatih Sultan Mehmet el Conquistador como palacio del sultán, entre los años 1475 y 1478, encima de las ruinas de una ciudad romana. En siglos posteriores, todos los sultanes lo enriquecieron y ampliaron hasta el siglo XIX en que fue abandonado, cuando en 1853 el Sultán Abdulmecid decidió trasladar su residencia al recién construido y moderno Palacio de Dolmabahçe.

El palacio de Topkapi está muy lejos del concepto clásico de los palacios de occidente. No tiene una integridad arquitectónica porque como ya dije cada sultán le fue agregando algo y, muchas veces, destruyeron edificios y reconstruyeron siguiendo otros lineamientos. También sufrió daños como consecuencia de incendios que asolaron la ciudad. Pero aunque el Palacio no tiene un estilo arquitectónico definido sigue  las normas de la arquitectura seglar turca, siendo su máximo ejemplo. Es un entramado complejo de edificios, unidos por patios o jardines siendo la superficie total del complejo de 700.000 m², rodeados por una muralla bizantina de 5 km sobre la que hay siete grandes puertas. Se halla en una de las siete colinas de Estambul, tiene con maravillosas vistas sobre el Bósforo y el Cuerno de Oro.

En sus salas alberga algunas de las colecciones más ricas del mundo.

El interior está maravillosamente decorado. Y en una apretada síntesis debo decir que, del mismo, me parece importante destacar:
La Puerta Imperial (Bab-i Hümayun), actualmente la entrada principal al palacio. Fue construida bajo el mandato de Mehmet II y Abdülaziz.

El primer patio o Patio de los desfiles o Patio de los Jenízaros, aquí de formaban desfiles de guerra, fiestas o funerales, se organizaban competiciones de lucha u otros deportes, también fue usado como la plaza de educación de miles de soldados encargados de la seguridad del palacio.

En el primer patio y a la izquierda se encuentra la Iglesia Santa Irene construída por orden del emperador Justiniano en el año 537, es una de las pocas iglesias no convertidas en mezquitas tras la conquista de Estambul, pero fue usada como almacén de munición y arsenal. El edificio recibió daños diversos en varios terremotos e incendios, cada vez fue restaurado  y renovado. Actualmente es utilizado como sala de exhibiciones y de conciertos, llamando la atención por su perfecta acústica.

Tras la Iglesia Santa Irene se encuentra la antigua casa de la moneda, usada como tal entre 1665 y 1967. Como curiosidad puedo contarles que el primer día de cada mes el director de la casa de la moneda enviaba al palacio 10.000 monedas de oro y 10.000 de plata.

En el rincón derecho de este primer patio, contra el muro, está la Fuente de los Verdugos. Aquí se decapitaban a los delincuentes por orden del sultán o del gran visir. La cabeza cortada era expuesta al público sobre una piedra negra llamada “Piedra de Moraleja” ubicada al lado de esta fuente. Los Verdugos limpiaban y lavaban sus espaldas en la fuente después de cada ejecución.

También este patio fue lugar de reunión de los Jenízaros cuando eran encargados del Palacio, y fue en este patio donde comenzaron y se generalizaron varias de las rebeliones que protagonizaron en época de la decadencia del imperio otomano, y era aquí donde exponían su sublevación iniciada con una ceremonia llamada “Volcar las calderas”.[]
La Puerta de Salutaciones o de la Acogida (Bâb-üs Selâm); está tras la puerta imperial y el gran patio en dónde está situada la iglesia de Santa Irene. Esta puerta construida durante el reinado de Mehmet II tiene dos torres octogonales adosadas con capirotes cónicos y puntiagudos; construidas durante el reinado de Solimán el Magnífico (Süleyman I) en 1525. Sólo el sultán podía entrar a caballo por esta puerta, todos los demás debían entrar a pie.
El patio del diván o de ceremonias o segundo patio era el lugar elegido por los sultanes para efectuar los actos protocolarios más importantes del imperio. Se efectuaban en este espacio todo tipo de ceremonias desde entronización de sultanes, fiestas de carácter religioso o el reparto de dulces.

Diván era el nombre dado al gobierno del estado otomano, es decir al Consejo de Ministros. Este consejo en ausencia del sultán se reunía bajo el liderazgo del gran visir, cuatro veces a la semana. Durante la sesión esperaban en silencio en el patio, 5000 funcionarios, guardias del palacio y jenízaros vestidos de ceremonia en tiempos normales; en días festivos el número de efectivos ascendía a 10.000.- En un principio los sultanes participaban directamente de la reuniones del Diván. Después del período de Solimán el Magnífico comenzaron a seguirla detrás de una pantalla encima del asiento del gran visir. Esta pantalla era de un tejido tan espeso que difícilmente una persona sentada en el Diván pudiera darse cuenta si estaba o no el sultán detrás de ella.

La función de esta pantalla era muy interesante. En el Imperio Otomano, hasta el siglo XIX, exactamente hasta 1839, la vida de los visires dependía, tan sólo, de una palabra del sultán, quien podía pedir su ajusticiamiento en cualquier momento y por cualquier causa que lo fastidiara. La historia otomana está plagada de relatos de ajusticiamientos de visires y gran visires por causas absurdas. Por eso los administradores que tenían la responsabilidad de administración ante el sultán y los visires (equivalente a un ministro actual) tenían que comportarse con mucho cuidado y seriedad. Cuando concluía la reunión el gran visir, es decir, el primer ministro, se presentaba ante el sultán y hacia un resumen del argumento, preguntas y respuestas de la discusión que se había originado en la sesión del Diván.

Como el gran visir no sabía si el sultán había estado o no detrás de la pantalla escuchando la sesión, debía trasmitir con la mayor exactitud posible toda la discusión. Un error podía costarle la vida. Gracias a este sistema elaborado con inteligencia y astucia, los sultanes confiaban en sus visires todos los asuntos de estado, garantizando que éstos trabajaban con honestidad en forma disciplinada y seria. 
Los establos reales fueron construidos durante el reinado de Mehmet II, dividiéndose en dos dependencias. Las dos salas forman los establos actuales y el gran establo mayor.
La sala del consejo privado era en el lugar en el cuál se reunían todos los martes tras la oración matinal los oficiales de alto grado del ejército con sus uniformes de gala. Este recinto lo conforman tres salas, la sala del consejo, la oficina de registro y la oficina del gran visir del imperio.

Sala de armas; edificio era ocupado en sus comienzos por el tesoro, hasta que en el año 1928, se inicia la exposición de armas de los sultanes, las cuales abarcan unas 400 piezas que van desde el siglo VII hasta el siglo XIX. Dentro de esta colección, se pueden destacar diferentes armas ornamentadas provenientes de regalos de otros monarcas extranjeros como señal de respeto hacia los sultanes. Destacan diferentes dagas, puñales, escudos, hachas, etc.

Las antiguas cocinas reales estaban formadas realmente por tres cocinas y fueron construidas por el gran arquitecto otomano Sinan. Las tres cocinas eran: I) La gran cocina cuya función era la de preparar la comida para los invitados del sultán. Podía dar de comer hasta cuatro mil personas.[] II) La Helvahane, en la que se preparaban  las delicias turcas, postres y dulces. Y III) La Kuşhane  que era la cocina privada del sultán y en la que preparaba su comida y la de sus familiares.

Hoy en día la cocina alberga una de las exposiciones de porcelana y cristal más importantes del mundo siendo considerada la tercera en importancia tras la del palacio imperial de Pekín y la de Dresden. La colección se compone de unas diez mil setecientas piezas de extremado valor.

Se puede destacar las colecciones de porcelana china, la serie Celadón, la serie azul y blanca, la serie multicolor, la porcelana japonesa, la porcelana y cristalería turca.
El tesoro es uno de los más espectaculares del mundo. Está ubicado en cuatro salas a mano derecha del tercer patio. Las piezas provienen de diferentes caminos, como regalos por mandatarios extranjeros, joyas de los diferentes sultanes, botines de guerra o herencias. El tesoro se encuentra expuesto a lo largo de cuatro salas: I)

La primer sala o sala de las perlas: En la que se encuentran la armadura de Mustafá II; el trono de ébano adornado con marfil incrustado que utilizó Murat IV en la campaña de Bagdad; la espada de Solimán el Magnífico; la caja de música con un elefante de oro,  la figura del esclavo negro y la del jeque sentado en su trono. II) Segunda sala: Aquí se encuentran los objetos de esmeralda y las obras adornadas con esmeraldas. Cabe destacar el rosario de oro de Selim III; el colgadero de esmeralda de Abdülhamid I; el trono de Ahmed I; la nave de jade y el famoso puñal de mango de esmeralda regalado a Mehmed IV por su madre por la apertura de la Mezquita Nueva; y entre otros, el puñal Topkapi, símbolo del Palacio, que tiene tres esmeraldas de forma oval en el mango, siendo éste el puñal más caro del mundo, elaborado con oro, diamantes, esmeraldas y piedras preciosas. III) Tercera sala: En esta tercera sala se encuentra – entre otras maravillas- el Diamante Kasikçi o el “diamante cucharero”, el tercer diamante más grande del mundo, tiene 86 kilates, forma de pera y sus dimensiones de 70x60mm. A su alrededor están colocados en dos filas, 49 brillantes engarzados en oro. Parece poco creíble el rumor de que fuera comprado para el Palacio al costo de doce cucharas, de allí su nombre, en el período de Mehmet IV, también se dice que fue traído entre los bienes confiscados a Tepedelenli Ali Pacha. En esta misma sala hay dos candelabros de oro cada uno pesa 48 kgs y tiene 6.482 brillantes, también está el trono ceremonial fabricado en el siglo XVI, usado en ceremonias de entronización de los sultanes. Y IV) En la Cuarta sala  lo más relevante es el trono indio-turco del siglo XVIII, regalado en 1747 a Mahmud I por el Shah de Irán, Nadir.

En penúltimo lugar haré mención al Harem. La palabra “harem” en turco significa “estancia de mujeres en casas musulmanas” Inicialmente en Topkapi estaba formado por un grupo de habitaciones ubicadas a la izquierda del segundo y tercer piso; posteriormente debido a un incendio que en 1665 lo destruyera totalmente se construyeron nuevas habitaciones y salas dándole su actual apariencia, con un diseño muy complejo. Estas salas se encontraban cerradas al momento de nuestra visita por lo cual no fue posible recorrerlas.  
Por último tenemos el Cuarto Patio y los Quioscos. Este patio también denominado “Hasbahçe” o jardín privado, completamente dedicado al uso personal del sultán. Se accede a través de pasajes ubicados entre dormitorios, no está rodeado de pórticos, no es un área plena sino que consta de terrazas a distintas alturas. Sobre las terrazas están ubicados los kioscos, piscinas y jardines entre ellos. Desde alli se accede al llamado “Quinto Patio” donde hay una piscina con surtidor de agua; una terraza de mármol blanco liso y a su alrededor están construídos los kioscos de Bagdad y Eriván y la Sala de Circuncisión.

El kiosco de Bagdad construído por Murat IV en 1639 a la memoria de la conquista de Iraq y del Golfo Pérsico, de allí su nombre, es uno de los lugares más bonitos del Palacio. Tiene una planta octogonal y dos puertas, rodeado por un pórtico sostenido por veintidós columnas. Su fachada cubierta de mármol rojo hasta la altura de las ventanas y azulejos de primerísima clase en la parte superior. Su interior está bellamente decorado. Las incrustaciones en plata, nácar y marfil en sus aberturas llaman muchísimo la atención siendo excelentes. Tiene dos balcones, uno mirando al Cuerno de Oro y el otro al Bósforo, ofreciendo excelentes vistas.

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