Diarios de viaje > Estambul, Europa

Un rayo de sol para Estambul

Escribe: Virtoscano
Soñé Estambul con un cielo y un sol radiantes, como se sueñan todos los destinos deseados. Sin embargo se presentó con un cielo plomizo, muchísimo frío y una incansable llovizna. Nada impidió que recorriéramos sus calles, palacios, mezquitas, museos..., y que nos sorprendiéramos cuando la última tarde entre tantas nubes se asomara un rayo de sol para Estambul. Conservo mi recuerdo de la ciudad con un cielo y un sol radiante. Estambul maravillosa, tal como la había soñado!!

 

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Dos días y cinco sitios imperdibles

Estambul, Turquía — jueves, 25 de febrero de 2010

Volamos a Estambul desde Madrid, aprovechando una promoción turística del fin de semana puente del 8 de diciembre. Para un argentino, acostumbrados a que todo nos queda tan lejos, es increíble pensar en un destino tan remoto contando con solo 4 días. Allí estaba nuestra oportunidad y hacia ya fuimos.

Llegamos el jueves al mediodía al hotel, hicimos el check in, nos hicimos de algunos mapas de la ciudad, recogimos algunos folletos y subimos a nuestro cuarto a organizar la estadía.
Como siempre nos sucede, si bien llevamos definidos los sitios que queremos conocer, las recorridas después llevan más tiempo del planificado, y sobre la marcha aparecen lugares fuera del programa, que se vuelven irremediablemente imprescindibles y fascinantes. Eso ya lo teníamos casi asumido... sabemos que forma parte de la dinámica del viajero, ningún sitio es estático y por eso nos vamos siempre con ganas de volver. Pero en Estambul "hay demasiado" y allí cualquiera sea el tiempo creo que resultaría escaso.

Estambul es una ciudad enorme, una de las más grandes de Europa. Si bien desde 1923 Ankara es la capital del país, Estambul conserva intacta, dentro de Turquía la relevancia que históricamente se le concedió a la ciudad que fue capital de dos de los imperios más importantes del mundo. Del imperio Romano de Oriente y del Imperio Otomano. Y ello se ve reflejado en su arte, en su gente, en su cultura, en sus calles, en sus museos y palacios. Su estratégica posición geográfica, ha sido y es un factor determinante en su desarrollo y crecimiento. Su capacidad de controlar las rutas que unen a Europa y Asia, combinada con su cercanía al Mediterráneo, ha hecho que a lo largo de la historia muchas miradas se concentren allí, convirtiéndola desde la Edad Media en una de las principales ciudades Europeas.

El Bósforo:
El Bósforo es un gran canal que une el mar de Mármara con el Mar Negro y atraviesa la ciudad separando su lado europeo del asiático. Uno de los puentes más importantes es el puente gálata, el cual tiene en el centro una estructura levadiza.
El canal nunca descansa, el movimiento de barcos, lanchas y yates es incesante, la cantidad de comerciantes que cada mañana se acercan con sus barcos a ofrecer su mercadería sobre uno y otro lado del estrecho, los turistas subiendo y bajando de sus barcos, los pesqueros, los vehículos atravesando hacia un lado y hacia otro los puentes, de día y de noche el ritmo es incansable.

Desde cualquier sitio en donde uno pueda acomodarse, ya sea tomando un café en alguno de los bares que están sobre el puente, o simplemente desde algún escalón sobre la rivera, es fantástico "dejarse llevar" un rato por ese movimiento y verlo como el espectador de una película. Un gesto de lo más sencillo puede dejar que Estambul se descubra solo frente a los ojos de un turista, y se muestre con sus ruidos, sus olores, su gente, sus costumbres, su cultura, su juventud alegre, su música que está en todas partes, sus colores.

La "Mezquita Azul"
Fue construida hace ya casi 350 años, durante el reinado del "Sultán Otomano Ahmet". Es la mezquita más grande y fastuosa de Estambul. No fue azaroso el lugar en el que se construyó, la zona fue elegida por su cercanía al Palacio de Topkapi -residencia habitual del Sultán-. Y así como el sitio, cada detalle de su construcción y cada material fueron cuidadosamente elegidos.

Si no hay palabras para describir su imponente fachada, con todos sus detalles, más difícil aún resulta describir el inmenso y maravilloso patio interno, y el interior mismo de la mezquita. Recorrerla puede llevar muchísimo tiempo más del estimado, uno se pierde entre tantos detalles de decoración, tantos azulejos, tantos colores, tantas alfombras. Además conviene estar allí a primera hora de la mañana, por la tarde es difícil caminar entre tantos turistas y visitantes y tanto gentío le quita encanto a tamaña fastuosidad.

Santa Sofía, la más bonita
Frente a la "Mezquita Azul" está "Santa Sofía".
Fue construida en el año 500, cuando Justiniano I se encontraba al frente de "Constantinoplas" -designación encantada de la hoy Estambul-, en los tiempos en que la ciudad era capital del Imperio Bizantino. Durante cientos de años "Santa Sofía" fue una iglesia cristiana hasta que Constantinoplas fue invadida y cayó en manos de los turcos en 1453. Este hecho marcó un antes y un después en la historia de occidente, y también en el espíritu de Santa Sofía, que pasó a ser una mezquita y más tarde -casi mediando el siglo pasado- se convirtió en un museo.

La historia de este edificio es muy interesante y representativa de las transformaciones que padecen "las cosas" en función del poder dominante. Por suerte "la suerte" corrió a favor de Santa Sofía, y los cambios no lograron alterar su belleza. Es más, le quedan impecables los gigantes medallones otomanos que cuelgan en su interior y que tan difíciles me resultaron fotografiar sin flash.

Dar un paseo en tranvía es una buena opción, sobre todo cuando hace mucho frío, se va terminando la tarde y nuestros pies están agotados de andar la ciudad. Las estaciones céntricas de Estambul son muy pintorescas y a sus alrededores hay bonitos cafés donde hacer una parada y disfrutar de la famosa pastelería turca. Me gustan las estaciones de tranvía, en general me gusta ver los rostros de quienes esperan el transporte en una ciudad. Tengo la impresión de que son las imágenes más espontáneas que podemos llevarnos de cualquier lugar.

El Gran Bazar
Imperdible recorrer el Gran Bazar, deslumbrarse con sus vidrieras doradas, con las alfombras en distintos colores y texturas, las camisetas de football y banderines -Gonzalo se compró la del Galatasarai para su colección-, los típicos sombreros de terciopelo turcos con piedras y bordados también son muy pintorescos -trajimos uno a casa de recuerdo-. Para "alfombras persas" no estaba preparado nuestro presupuesto ni equipaje, pero vendían unas muestras en miniatura, del tamaño de una postal, y elegimos algunas para tenerlas de recuerdo. En casa se me ocurrió juntarlas y colocarlas simétricamente entre vidrios y las mandé a enmarcar, el cuadro quedó precioso, muy original y "mis alfombras persas" siguen siendo halagadas por todos los que pasan por nuestro living.

El monte Gálata
Del otro lado del Bósforo se impone caminar por el barrio construído sobre el monte Gálata, y subir a la Torre Gálata desde donde se puede tener una vista increíble de la ciudad. En mi caso el día gris y la lluvia opacaron un poco el paisaje, pero disfrutamos a cambio de una merienda muy romántica en la confitería ubicada en lo alto de la torre, con un café con leche bien caliente en un lugar único.

Fue la primera vez que visité un país donde la mayoría de sus habitantes son de creencia musulmana. Si bien es una ciudad muy cosmopolita, moderna y de costumbres muy occidentalizadas, en una de mis recorridas me sorprendí intentando encontrar la mirada de una mujer debajo de un burka. Que sensación tan extraña, aún hoy recuerdo aquellos ojos tímidos que enseguida buscaron el suelo, y necesito de una bocanada de aires.

Volví a recordar "aquella mirada" hace poco tiempo, leyendo una novela que transcurre en un escenario muy distinto al de Estambul por cierto, pero por alguna de esas inexplicables razones que tiene la memoria me la trajo: ..."Te pido que no salgas de casa si no es en mi compañía. Eso es todo. Fácil ¿verdad?... Ah, y también te pido que te pongas burka cuando salgas conmigo a la calle. Para protegerte naturalmente. Es lo mejor. Ahora hay muchos hombres libidinosos por la ciudad, hombres con viles intenciones, dispuestos a deshonrar a una mejer casada incluso...." "En la calle el caminaba a su lado, sujetándola por el codo. Para Laila, salir a la calle se había convertido en un mero ejercicio destinado a evitar daños. Sus ojos aun no se habían adaptado a la limitada visión que le permitía el burka, y sus pies seguían tropezando con el dobladillo. Caminaba con el miedo constante de dar un traspié y caer, de romperse un tobillo al meter el pie en un hueco. Aún así el anonimato del burka le proporcionaba cierto consuelo. De esta manera, nadie la reconocería aunque se tropezara con algún viejo conocido. No tendría que ver la sorpresa reflejada en sus ojos, ni la compasión, ni la alegría por lo bajo que había caído, por como habían sido aplastadas sus grandes aspiraciones..."(Mil soles espléndidos - Khaled Hosseini).

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Últimos comentarios

jimenez225 dice:
Muy documentado tu diario. Estambul me parece irreal y tan real como destino. Gracias por compartilo.
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Astur7 dice:
Gracias por compartir tu viaje, Guardo muy buenos recuerdos de Estambul, es una ciudad que tiene infinidad de rincones para descubrir, Si algún dia tienes oportunidad de regresar a Turquia, no dejes de ir a Cappadocia, realmente merece la pena. Saludos.
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GLORITO dice:
Sos una viajera tremenda, eso es dar una zancada grande desde Argentina, pasando por acá y ese destino. Bárbaro.
G

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1000ciades dice:
Wow q viajeee"!!! toda la sana envidia del mundo
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un viajero dice:
Maravilloso Estambul y muy bueno tu relato.
Gracias por compartirlo con todos.
Saludos de Meknes

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nanoinca dice:
Que sitio tan increíble y tan bien detallado en tu diario, el cual ya estoy poniendo entre mis favoritos ya que es un destino que ansío conocer y recorrer. Mágico. Saludos.
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Virtoscano dice:
Gracias a todos por los comentarios. Saludos!!!!
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latete dice:
Me encanto tu relato, fijate que tenemos planeado viajar a Madrid en Noviembre y de ahi a Bulgaria a Sofia exactamente, y el otro sitio probable es Estambul, con tu relato ya me animaste!!!! Gracias por compartirlo
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crissant dice:
Hermoso diario!
Es un destino que me inquieta y me atrae profundamente.
Seguro pediré tu ayuda!
Cristina

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Acuario64 dice:
Muy bonito tu relato. Incorporar ese fragmento de novela lo llena de sensibilidad.
Gracias por compartir esta experiencia que pienso está en la mente de todos los viajeros.

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un viajero dice:
Lindo,gracias!
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un viajero dice:
Estambul también me pareció una ciudad de sueño y me parece que está muy bien retratada en tu diario.
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