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Marruecos

Escribe: isis2706
Una pequeña reseña acerca de lo que fue nuestro viaje a un país tan apasionante como estresante.

 

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Essaouira: Ciudad de los Vientos

Essaouira, Marruecos — lunes, 3 de enero de 2011

Arrancamos el día bien temprano, todavía no había terminado de amanecer y en el camino de salida de la Medina, cruzamos el mercado de la plaza principal, increíblemente vacío, se veía enorme sin los puestos armados ni los puesteros tratando de vender sus productos a los turistas más desprevenidos. Essaouira, la ciudad de los vientos y la luz, fue elegida por la Unesco como Patrimonio de la Humanidad desde 2001 gracias a su bello y milenario centro histórico. La ciudad fue cambiando su nombre a lo largo de los siglos, ya que su antigüedad data de alrededor el siglo V A.C y según que cultura la  ocupaba: fenicios, romanos, cartagineses, bereberes o franceses, fue conocida como Amogdul, Mogdura y Mogador, conservando hoy su nombre árabe.

Para los que disfrutan de los deportes acuáticos, sus costas son ideales para practicar windsurf o kitesurf, gracias a sus constantes y enérgicos vientos.
Los edificios son antiquísimos, de la época fenicia algunos, no demasiado bien preservados, algunos en ruinas completamente, pero que le dan un encanto tan particular a esta ciudad. Las calles son más abiertas que en Marrakech, por lo que se puede caminar más seguro, sin miedo a perderse en los interminables soucos. Las casas están pintadas en blanco, con sus mosaicos mayormente de tintes azules, que le dan un marco especial y característico al lugar. Su economía depende mucho de la pesca, así que el puerto es enorme y en una de las explanadas hay un torreón enorme enmarcando la postal, con cañones apuntando al mar que en algún momento habrán evitado alguna invasión.

En los puestos frente a sus costas, venden los pescados más frescos que se puedan conseguir, ya que aún siguen vivos mientras los pesan, y los cocinan en el 
momento al grill para quien los quiera degustar. Pese a que nos soy gran amante del pescado, comí algo del pescado que pidió mi novio y langostinos, que esos si me gustan, y realmente puedo asegurar que son exquisitos.A la tarde fuimos a recorrer los soucos, y nos detuvimos a tomar té de menta en una plazoleta, donde elegimos asiento en un pequeño “café” atendido por un señor marroquí entrado en años, que nos ofrecía una sonrisa casi sin dientes y nos atendía muy diligentemente.

El trato de la gente del lugar es mucho más relajado, son todos mucho más amables y no están tratando de regatearte cosas todo el tiempo. Tal vez se deba a que tienen influencias de tantas diferentes culturas que los fueron tallando de esta manera.
Pasamos por los soucos donde se pueden conseguir condimentos, tangeres decorados y los más comunes color tierra, y un lugar donde los lugareños van a comprar sus pescados frescos. Esa noche volvimos a Marrakech, y fuimos hasta el Riad donde ya nos habíamos quedado antes.

Cuando estábamos almorzando llamé y me atendió la esposa del francés respondiéndome que tenían lugar, pero cuando llegamos el nos dijo que ya no le quedaban más cuartos disponibles, que su esposa había mal entendido ya que no hablaba bien ingles; pero ante la confusión nos dijo que podíamos cenar ahí y el luego nos llevaría con su camioneta hasta el otro Riad que poseía.

Este otro lugar, nos comentaba, todavía no lo habían inaugurado, ya que estaban terminando los últimos detalles; nos mostró todo el lugar, era una especie de hotel Boutique de más categoría, ya que solo contaba con 4 cuartos, y tenía una piscina en la terraza con un lugar para sentarse con cómodos almohadones, donde cientos de pequeñísimas bombitas de luz hacían de estrellas. La habitación era amplia y con una moderna ambientación.
Realmente si tienen que quedarse en Marrakech tienen que ir a alguno de los Riad que posee este hombre, en ningún otro lugar van a encontrar mejor atención y trato. 

Tips:

Si lo que se quiere es disfrutar de algún deporte acuático, esta es la ciudad ideal para hacerlo!

En Essaouira, Marruecos

Después de haber pasado unos días en Marrakech, es un lugar ideal para disfrutar de la tranquilidad del mar

Tiene que ver con: Rasgos culturales
En Essaouira, Marruecos

Probar alguno de los pescados que ofrecen al grill en los puestos frente a la costa, es algo que hay que hacer en Essaouira!

Tiene que ver con: Alimentación, Imperdibles
En Essaouira, Marruecos


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