Diarios de viaje > España, Europa

Camino de Santiago desde Sarria

Escribe: un viajero
Esta es mi experiencia... y este es mi diario de ese maravilloso viaje que lo cambió todo. Espero que os animeis a realizarlo.

 

  Enviar a un amigo   Imprimir

 
Capítulo 1
 

Camino de Santiago desde Sarria

España — miércoles, 9 de septiembre de 2009

Nuestra aventura comenzó el día 10 de Agosto de 2009 en la localidad de Sarria, un pequeño municipio de la provincia de Lugo. Habíamos hablado mucho sobre aquel viaje, y lo teníamos casi todo controlado, aunque más tarde nos daríamos cuenta que aquel viaje no necesitaba ningún tipo de organización.
   
Empezábamos el Camino de Santiago. En Sarria compramos por 1 euro una credencial que pueden llevar los peregrinos y q se debe ir sellando en los diferentes pueblos por los que pasas si quieres el documento oficial de que hiciste el camino, llamado “Compostela”. Éramos 7, primos y amigos, y lo primero que nos encontramos fueron unas escaleras enormes, seguidas de una cuesta. La semana anterior a empezar nuestra aventura habíamos estado en la playa, pero hacía mal tiempo. Y ahora que nos poníamos a caminar y que nos hubiese gustado un poco de viento en la cara, nada, el sol calentaba y las sombras de los árboles era lo que con más ansias esperábamos.

El primer día solo hicimos 22km. Paramos a descansar y comer en un campo que había en el camino y luego por la tarde continuamos andando hasta que llegamos al sitio en donde pasaríamos nuestra primera noche: Portomarín.

Un pueblo precioso, para llegar a él tienes que cruzar por un puente que pasa por encima del río Miño. Las vistas desde allí son maravillosas. Nada más llegar preguntamos por el polideportivo. Estaba enfrente a la iglesia y al lado del concello. No nos cobraron nada por dormir allí. Había un montón de peregrinos. Nos duchamos (eso sí q nos costó 1 euro), cenamos lo que acabamos de comprar en una tiendita del pueblo, y nos pusimos a dormir en aquel suelo tan duro y frío. Aunque como había sido gratis, no valía quejarse.

Sonó el despertador a las 7:00 de la mañana y tardamos casi una hora en prepararnos todos y desayunar. A los días siguientes nos despertaríamos antes, sabiendo que por la mañana, cuando aun no calienta el sol, se anda de maravilla y los kilómetros pasan sin darte cuenta.

Nada más salir del polideportivo nos encontramos con una furgoneta que ponía “transporte de mochilas”, algunos no lo pensamos dos veces y preguntamos el precio, nos dijeron 4 euros y accedimos encantados a dejar nuestras mochilas (algunas de las cuales llegaban a 11kg de peso).

Ese día hicimos 25km. Aunque sin mochilas. El camino se llevó bastante bien, aunque esa etapa es la mayor parte al lado de la carretera y no es tan bonita como las otras. Hizo muchísimo calor, y paramos un montón a descansar y en las fuentes que hay por todo el camino, con agua fresca para los peregrinos.

Llegamos a Palas de Rei y recogimos nuestras mochilas en la gasolinera del pueblo. Como el polideportivo estaba lleno, tuvimos que caminar 2km para atrás en el camino hasta llegar al otro polideportivo. Allí nos duchamos, el agua estaba caliente, pero no había luz en los baños. Y nos pusimos a dormir.

Nos despertamos a la mañana siguiente y volvimos a dejar que nuestras mochilas fuesen en furgoneta hasta el siguiente pueblo, que esta vez estaba a 30km. Nos costó 3 euros, uno menos que el día anterior, pero mereció la pena y nuestras espaldas lo agradecieron. Empezamos a caminar temprano, aun no había salido el sol y se iba muy bien. Cuando llegó la hora de comer paramos en un pueblo llamado Furelos, antes de llegar a Melide, y nos metimos en el río. Debido al calor que hacía nos vino genial para los pies el agua fría del río. Ese día hasta las 5 no nos pusimos a caminar. Estes últimos kilómetros hasta Arzúa son todo de subidas y bajadas, por lo que llegamos al pueblo con las rodillas cansadísimas. Volvimos a dormir en polideportivo, esta vez nos costó 3 euros, el suelo era mas blando que los anteriores y las duchas estaban en perfecto estado.

Nos despertamos muy temprano, nos vestimos y a las 7 de la mañana ya estabamos en una cafetería del pueblo tomando un buen desayuno, sellando nuestras credenciales y volviendo a dejar nuestras mochilas para que nos las llevasen a O Pino, nuestra próxima parada. Caminamos muchísimo por la mañana y paramos a comer los bocadillos que llevabamos a poco menos de 10 km. de nuestra meta. Allí bajo la sombra de los árboles estuvimos hasta las 6 de la tarde, puesto que el calor era abrasador. Conocimos a un hombre, con un hasky siberiano blanco precioso, que nos estuvo contando que tiene un albergue para peregrinos en A Faba (el último pueblo de Castilla, antes de entrar a Galicia) y muchas más historias sobre su vida. De nuevo nos pusimos a caminar y antes de llegar al pueblo ya vimos la gasolinera donde estaban nuestras mochilas. Las cogimos y nos fuimos al polideportivo. Este era totalmente gratis, pero el agua de las duchas estaba helada. Nos vino bien para los musculos pero preferiamos agua caliente.

Esa noche en vez de dormir dentro del centro, dormimos en un campo de paja y hierba que había justo enfrente, porque esa noche iba a haber lluvia de estrellas y todos estábamos ansiosos por verlas.

A la mañana, cuando despertamos, todas nuestras cosas estaban mojadas por el rocío y nuestros sacos parecían sacados de la lavadora. Pero había sido uan bonita experiencia.

Estabamos a 17 km. de nuestra ansiada meta: Santiago de Compostela. Teníamos pensado llegar a la hora de comer, pero poder disfrutar de una buena comida y no los bocadillos que llevabamos días comiendo. Así despues de vestirnos y desayunar algo que habíamos comprando el día antes en el supermercado del pueblo, nos pusimos en marcha. Aun era de noche cuando empezamos a andar, y metidos entre los árboles no eramos capaces de distinguir muy bien el camino. Mucha gente caminaba con nosotros a aquellas horas, y todos llevaban linternas. Por lo tanto, no nos perdimos. Sobre las 12 de la mañana llegamos a O Monte do Gozo. Un sitio precioso desde donde ya se puede ver Santiago. En lo alto, hay un monumento muy grande y alrededor hay muchas cafeterias y una pequeña iglesia.

No paramos mucho tiempo, y continuamos con la marcha. Ahora lo que tocaba era bajar. Todo lo que habíamos subido teníamos que descenderlo. En una hora y media estábamos en la plaza de la catedral de Santiago. Nada más entrar, bajando por unas escaleras de piedra, escuchamos una gaita sonar. Era la mejor de las bienvenidas. Lo habíamos logrado. Nos pusimos en el medio de la plaza y admiramos, rodeados de peregrinos que acababan de llegar como nosotros, la magestruosidad de la catedral y toda su belleza.            

La gente me había dicho que al hacer el Camino cambiabas. Cuando regresabas a casa todo te parecía distinto. Y es cierto. Mientras caminas, te encuentras con muchos peregrinos: en grupos, solos, en bicicleta, a caballo; pero todos te saludan cuando pasan, cuando te paras o cuando los adelantas siempre te dicen “Buen Camino”. Es el saludo oficial del Camino de Santiago. Allí todo es distinto, da igual si eres abogado, funcionario, médico, obrero; todos son peregrinos. Todo el mundo tiene la misma meta.

Hice el Camino para encontrar paz interior, y de verdad que la encontré. Es una experiencia fantástica que creo q todas las personas deberían experimentar. Conoces a gente tan distinta a ti, y que vive tan lejos de ti, que si no fuera por ese viaje nunca habrías tenido la ocasión de hablar con ellos. Galicia es mágica, y la senda de las flechas amarillas ayuda a los que no son de aquí a descubrirlo por ellos mismos.

Aconsejo a todo aquel que necesite un respiro de su ajetreada vida que se plantee recorrer estos pueblos y conocer a sus gentes. Merece la pena sin duda.

Publicado
Modificado el
Leído 10444 veces

  Enviar a un amigo   Imprimir

Capítulo 1
 
 


Últimos comentarios

CarlomagnoV dice:
Alba, excelente. Yo tambien quiero hacer el camino. En mi pais pocas personas saben de él por lo que cuando lo haga, posiblemente tendré que hacerlo solo. Reportajes como el tuyo me inspiran a hacerlo. Gracias por escribirlo
Publicado

Acuario64 dice:
Me ha encantado este relato. Debe ser una experiencia maravillosa. Algún día me gustaría mucho hacer este camino.
Un saludo.

Publicado

joaquin_bc dice:
Que recuerdos me traen, tods los lugares que has nombrado, yo tbn lo he hecho pero hasta dos veces y tengo ganas de volver a hacerlo por tercera vez!!!

Publicado

un viajero dice:
Muchisimas gracias por vuestros comentarios y por haberos leido mi diario!
Os animo a hacerlo o repetirlo este año, al ser año xacobeo esta siendo una gran experiencia!!

Publicado

Para publicar un comentario, regístrate GRATIS o

 

PELEGRIN (mascota del Camino de Santiago)

   

Capítulos de este diario

  • 1

    Camino de Santiago desde Sarria

    España | 9 de septiembre de 2009