Durante bastante tiempo tuve ganas de conocer Asunción. Me habían hablado de su belleza como lugar histórico y de la amabilidad de su gente. Como resulta un destino cercano para quienes vivimos en Misiones, provincia de Argentina (la capital de Paraguay está a unos 400 km de Posadas el lugar donde vivo), decidimos con mi compañero pegarnos una escapada de un fin de semana. Era además su cumpleaños, así que el viaje fue también un regalo, porque nos gusta compartir esas experiencias.
Salimos de Posadas el 15 de julio a la noche (era viernes) y como vivimos relativamente cerca del puente que une las ciudades de Posadas (Argentina) y Encarnación (Paraguay), decidimos caminar hasta la frontera.
Ya en la aduana cambiamos algunos pesos argentinos por guaraníes, que es la moneda oficial del Paraguay en una casa de cambios que hay en la cabecera del puente. Luego de los trámites migratorios, subimos a un colectivo internacional que une ambos destinos. El costo del servicio es de 5000 guaraníes, que serían unos USD 1,25 aproximadamente. Viajar en esos colectivos es realmente abrumador, ya que hay poco espacio, muchísima gente y es necesario estar atentos/as a las costumbres, ya que el colectivo se detiene en la aduana y hay que bajar corriendo lo más rápido posible para hacer el tramite migratorio, y luego volver a subir antes de que se llene o de lo contrario habrá que esperar un nuevo bus. Por esto, es necesario cuidar muy bien el boleto, ya que te lo piden para subir nuevamente ya sea al mismo u otro colectivo. El mismo cuidado hay que tener con el papel de entrada al país que te dan en Paraguay, para evitar multas, y alí recuerden especificar el destino que van a tener, ya que no siempre te preguntan y los trámites son distintos para quienes se quedan en cercanías de la frontera que para quienes viajan más lejos (por ejemplo Asunción).
Una vez en Encarnación fuimos a la terminal y compramos los pasajes a Asunción. Hay muchas frecuencias, pero en nuestro caso preferíamos salir después de medianoche, para no llegar tan temprano a la ciudad, ya que la entrada al hotel recién la podíamos hacer a mediodía. Esa noche comimos una pizza en un pequeño bar que se encuentra a unas 7 cuadras de la terminal de omnibus, y luego caminamos un poco, pero no nos alejamos demasiado, ya que a la 01.00 am teníamos que partir.
El viaje hasta Asunción nos llevó unas 6 horas, y fue sin contratiempos. No podría contarles nada del camino, porque obviamente estaba oscuro y además, dormimos profundamente!