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La india dormida

Escribe: neoviajero
En el Valle de Antón, ciudad de la República de Panamá, existe una montaña conocida como "La India Dormida"; porque a distancia esta elevación del terreno parece una mujer indígena acostada desnuda con su largo cabello suelto. El viaje partiendo de la ciudad de Panamá puede tomar unas tres horas, en automóvil, también existen transportes colectivos (autobuses) que salen de la terminal de Albrook. Antes de llegar a la ciudad de Antón se toma a la mano derecha (Un letrero en la entrada lo indica)

 

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Capítulo 1
 

Camino a El Valle de Antón

El Valle, Panamá — viernes, 21 de enero de 2011

La carretera hacia el Valle de Antón tiene imnumerables y peligrosas curvas, lo que atenúa la peligrosidad es que en su gran mayoría es de concreto y se encuentra en muy buenas condiciones, no obstante, es preferible viajar en horas de la mañana donde la visibilidad es mejor. Además es recomendable ir lo más despacio posible, porque los residentes del lugar con automóviles y los conductores de los transportes colectivos toman las curvas a velocidad a veces ocupando los dos paños, como medida de precaución se puede ir tocando el pito del automóvil para prevenir al conductor que viene de frente y que por lo sinuoso de la curva no lo podemos ver.

Las personas con problemas de presión arterial alta previamente deben haber tomado su pastilla, porque en ciertos puntos del camino se les "tapan" los oidos producto de la altura. Los paisajes a ambos lados de la carretera recompensan el riesgo, hay hermosas montañas que embelesan el espíritu de los viajeros. Los residentes naturales del lugar (en su mayoría indígenas o descendientes de los mismos) son amables y serviciales, todos dispuestos a servir de guía turistico por un par de dólares.

Al llegar a El Valle (es el cráter de un volcán inactivo) todo el esfuerzo valió la pena, el lugar es bellísimo e inspira sosiego y paz, existen varios hoteles y restaurantes que le brindan a los turistas miles de atenciones.  En lo que se considera el centro del pueblo hay un mercado de artesanías y víveres a precios relativamente económicos.

En el caso nuestro (mi esposa y mis tres hijos) habíamos reservado ( por internet) una habitación en El Hotel Residencial El Valle, nos presentamos en la recepción y después de un cordial intercambio de saludos y el pago correspondiente se nos asignó una habitación, que mejor ubicada no podía estar, desde sus tres amplios ventanales podíamos apreciar las montañas que rodean al Valle, especialmente "La India Dormida".

La habitación estaba adornada con diferentes artesanías hechas de maderas,  habían mesas de tronco de inmensos árboles. Todo era extremadamente limpio, estaba la cama King Size y dos Twin (una más grande que la otra) y el pequeño baño.  Nos aseamos descansamos un rato y salimos rumbo al Zoológico "El Níspero", este recorrido resulta mejor caminando, porque la calle de acceso al mismo está en pésimas condiciones y si no se viaja en una camioneta 4x4 un auto sedán puede ver afectado sus amortiguadores.

Al llegar a la entrada de El Níspero, varios niños le piden cuidar su automóvil, aunque aquí realmente no es necesario, ya  que los vehículos no son vandalizados, pero si usted quiere cooperar con estos niños humildes le puede decir que sí y al retornar darle un dólar. La entrada al Zoologico cuesta 2 dólares por persona (los niños y jubilados pagan un dólar), hay jóvenes que se ofrecen de guía, pero realmente tampoco es necesario...espere ver animales sorprendentes como el ¨Tapir, las Guacamayas, los Pavos Reales, Gallinas de diferentes especies, Aves exóticas con colores que parecen sacados de alguna pintura de Picasso.

Hay Gansos, Osos Hormigueros, Cisnes, Avestruces, Cocodrilos, Carpas, Tilapias, Mapaches y como punto de mayor atracción las hermosas y esquivas Ranas Doradas, que se encuentran en un local especial cuidadas por científicos que promueven su conservación y procreación en cautiverio.

También hay una laguna de los deseos con hermosos parajes y una pequeña cascada que la adorna, usted puede lanzar monedas a la misma y en silencio pedir un deseo...se le cumplirá.  En este bucólico ambiente usted puede demorarse todo lo que quiera hasta las 5 de la tarde, hay baños para damas y caballeros y en la entrada venden maiz, arroz y otras golosinas que usted quiera compartir con los animales. 

Para los que gustan más de la flora existen gran variedad de plantas ornamentales y de todo tipo. Si decidió ser acompañado por un guía (el que nos atendió se llamaba Roberto), también podrá escuchar los nombres de todos los animales así como su historia y la de los propietarios de esta finca que con esfuerzo personal atienden a los miles de turistas que la visitan. Le aseguro que usted quedará gratamente satisfecho de este recorrido y conocerá animales que quizás nunca había visto. No se puede perder esta experiencia única.

Nuestro siguente objetivo era El Chorro de Las Moza y El Chorro Macho.

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