Una de las pocas montañas a la que le conocemos el nombre impuesto por los primitivos habitantes, es el Chalten, llamado Fitz Roy por el hombre blanco. Este nombre significa “Azulado” ya que es el tono de color con que se lo ve permanentemente. Cuando Elal, transportado por el cisne, llegó a la cúspide del Chalten, pudo admirar desde allí la grandeza y hermosura de la tierra que sería en el futuro, su tierra. Mientras Elal descendía por las empinadas barrancas, salieron a su encuentro dos terribles enemigos, Kokesne y Shie (Frío y Nieve) a los que derrotó el héroe golpeando dos federnales que originaron el fuego. Tanto fue el estupor, que temiendo que Elal les enseñase la forma de hacer fuego a las aves y animales, se alejaron dejándolo descender del cerro. El Chalten, por haber sido el primer punto de contacto entre Elal y la Patagonia, es considerado sagrado.
A los pies de este cerro el pequeño pueblo ya adquirió una dimensión no esperada por muchos pero cómoda para otros. A quienes buscan la tranquilidad será siempre mejor la opción de los campamentos en la montaña, a los que quieren confort, el pueblo ofrece para todos los gustos aunque predominan los lugares caros y mas bien selectos ya lejos del ambiente pueblerino de otras épocas. No es esta la mejor época del Trekking en este lugar counido precisamente por esto pero si podemos encontrar mucha tranquilidad y todos los contrastes que ofrece la nieve, el río y los cambiantes colores del cielo.