Este viaje me lo regalo mi papa porque penso que no debia pasar un dia mas de mi vida sin conocer esas bellas tierras. Ellos, mis padres habian estado ya el año anterior y como las palabras no alcanzaban para describir la belleza de los glaciares, decidieron juntar el dinero para ofrecernos el asombro...
LLegamos al pueblo, porque es pequeño, de Calafate, la construccion es sencilla, pero los locales del centro tienen las mejores marcas y los mejores productos para turistas selectos.
LLegamos al Hotel y un transfer nos traslado a la Estancia el Galpon. Alli disfrutamos de una excelente merienda con tortas y colaciones del lugar, luego nos asombraron con una exibicion de arreo de ovejas con perros y la esquila de un ejemplar, mas tarde un paseito por las aridas tierras contrastadas con el verde del Lago Argentino y al regreso el famoso cordero patagonico para culminar con una deliciosa cena show.
Al dia siguiente visitamos la maravilla del glaciar, que nos recibio con varios derrumbres. Ademas pudimos tener la experiencia de caminar sobre èl, eso es algo que nadie puede dejar de hacer. Una caminata con grampones sobre el glaciar perito moreno es coronada con un entremes de bombones, whisky con agua e hielo del propio glaciar.
Es hermosisimo tambien llegar a la Bahia Onelli, hacer 20 minutos de trekking por un bosque de lengas para llegar a la base de un glaciar que se desperende en bloques y forma un lago de aguas tranquilas repletas de pequeños icebergs y el mas divino silencio.
El Glaciar Spegazzini, de gran tamaño y color turquesa y el Upsala el mas grande de todos con sus desprendimientos de grandes pedazos que flotan a la deriva es el sueño que ni yo hoy puedo explicarles a Ustedes... es obligado verlos.