Diarios de viaje > Egipto, Africa

Mi Primer Viaje a Egipto

Escribe: Eudis
25 de mayo del 2006, Salí desde el aeropuerto de Houston en avión Alemán para (el avión tenia en la trompa la forma de una pelota de football), con destino a Frankfurt- Alemania, Para luego hacer transferencia y tomar otro avión que me llevara al Cairo-Egipto.

 

  Enviar a un amigo   Imprimir

 
Capítulo 1 2 3 4 Siguiente >
 

Volando sobre el viejo continente para llegar a lo más antíguo

El Cairo, Egipto — jueves, 25 de mayo de 2006

La noticia del viaje me callo de sorpresa, yo estaba tranquilamente en la casa de Houston trabajando en la computadora cuando Justo (mi Jefe y amigo) me llamo preguntándome que si ir a Egipto era uno de mis sueños. Yo le respondí que si, entonces el me contesto diciéndome que me preparara porque al día siguiente me iba en un viaje con un envío para una compañía hacia el Cairo-Egipto. Yo no sabia que hacer, si gritar o llorar.

Llame a mi familia y a mis amigos para darles la noticia, ya que un viaje a Egipto es como una bendición de Dios para cualquiera. Justo me advirtió que tuviera mucho cuidado, ya que iba a estar dolo en esas tierras. En la noche del mismo día (miércoles 24), busque toda las información disponible en el Internet (comidas, lugares turísticos y donde comprar). Cuando llegó la hora de dormir, era casi imposible cerrar los ojos. Solo pensaba en tomar fotos de las pirámides para colocarlas en mi página Web. Casi era media noche cuando no supe más de mí hasta el día siguiente.

Día II

Cuando me levante en la mañana, alisté la maleta y el morral con la ropa esencial y las cámaras cargadas que por supuesto no podían faltar. Minutos más tarde me dirigí con Justo a la oficina para buscar lo que tenía que enviar al Cairo (dos extractores de agua pequeños que cada uno pesaba entre 34 y 36kgs). Al rato después Justo me llevo al aeropuerto para realizar el chequeo de mi pasaje; luego el se fue muy pendiente que yo me iba a un lugar tan lejano. Ya solo dentro del avión (3:20pm), no sabía en que pensar, no sabía si estaba emocionado o no. Aunque me daba una sensación en el pecho, de esas cuando uno no sabe lo que le espera en un lugar desconocido. Lo mejor de todo fue que el viaje comenzó placentero. Yo iba en Clase ejecutiva; la comida era espectacular, el avión por dentro era de lujo y el servicio de primera clase.

Mi compañero  de vuelo fue en señor mayor (muy experimentado), yo le calculaba como unos 80 años, con decirte que el estuvo en la segunda guerra mundial bombardeando Alemania junto con su hermano. Para rematar el viejito era de Puerto Rico y hablaba español, alemán, francés y otros. Hablamos durante todo el viaje que constaba de nueve horas y media de vuelo. Al mismo tiempo cambiaba la hora mundial para mí y solo vi noche durante dos horas; la segunda noche mas corta de mi vida después de mi segundo viaje a Europa en junio del año 2004. 

 
A las 07:00 a.m. Hora europea, ya estábamos sobre las tierras de Irlanda y Gran Bretaña. El avión de Lufthansa aterrizo en Frankfurt a las 08:45 a.m. y yo, ya me sentía un poco abrumado por el cambio de horario. Apenas pise el aeropuerto, llame a Justo para informarle que ya estaba en tierra firme...

 ...Ya dentro del aeropuerto empecé a buscar la puerta A-54. Para llegar allí fue toda un paseo, ya que tuve que tomar un tren para llegar a la sección A.

 Estaba haciendo mucho calor y había mucha gente; pude notar que estaba en la puerta correcta por las características árabes de la gente a mí alrededor. Estaba empezando a sentir cada vez más el efecto de las horas de retraso, luego pasaron casi seis horas para poder abordar el siguiente avión con destino al Cairo.

 Me sentía muy pero muy agotado y ya no podía más conmigo mismo ya que me dolían todos los huesos del cuerpo de tanto estar sentado en un mismo sitio.

 Este segundo viaje se me hizo interminable; trataba de dormir pero era imposible, lo único que me consolaba era que el avión estaba volando sobre las tierras de Grecia y se podían ver muchas montañas altas cubiertas de nieve. Al rato ya me encontraba volando sobre el mar Mediterráneo. Esto me hizo acordar cuando estudiaba Historia universal en la secundaria.

 Muy pronto el avión empezó a volar sobre las tierras de Alejandría. Ya estaba en Egipto; debido a esto, el cansancio que tenía se me estaba desapareciendo.

 Se podían observar desde la ventanilla el delta del famoso río Nilo. Cuanta historia guardada sobre esas aguas y sus tierras. También se podían observar pequeñas ciudades que estaban ubicadas a orillas del río; grandes terrenos de tierra cultivada eran imposibles de ocultar. Poco minutos mas tarde se podía observar la inmensa ciudad del Cairo, muy, muy grande, y por el medio la atravesaba el gran Nilo, esplendoroso con sus anchas y míticas aguas.

 Para sorpresa de todos, el piloto del avión dio un gran giro haciendo notar con este las tres pirámides más famosas y conocidas en el mundo entero (Kheops-kufú, Kefrén y Micerinos). Yo sentí un frío en el pecho que  me brotaba del corazón cuando vi por primera vez vista aérea una de las antiguas maravillas del mundo que tiene más de 5000 años de antigüedad.

Ahora si estaba muy emocionado. Eran ya casi las 07:00 p.m. pero todavía estaba muy claro lo que quedaba del día; hasta donde pude observar desde Alejandría hasta el Cairo no ví ni una montaña. Lo único alto que se veía eran las pirámides y una gran Mesquíta que estaba sobre una colina no muy alta.

Cuando aterrizo el avión y empezamos a desabordar, un fogaje de calor casi me tumbaba al piso junto con el olor a sudor y a zoco (mal olor de la axila) que se sentía en ese aeropuerto.

Casi todos los nativos que pasaron cerca de mi apestaban; en mi país llaman a ese olor Golpe de ala o violín. Trate de que esos olores pasara como desapercibidos.

Antes de llegar a la inmigración de aduana del aeropuerto, un señor llamado Ayman, me estaba esperando con mi nombre en un letrero, yo le hice seña para hacerle saber que ese era yo. Luego me ayudo a sacar las maletas y salir de la aduana, el mismo me puso en contacto con la gente de la compañía para entregarles las dos piezas que llevaba como equipaje y al mismo tiempo me llevaran al hotel que quedaba a solo dos minutos del aeropuerto.

Ya en el hotel, solito sin ninguna otra responsabilidad por algún envío, estaba libre para hacer lo que quisiera en el cairo.

Llame a Justo para reportarme y decirle que el hotel donde me iba a hospedar era muy bonito, elegante y seguro; te digo seguro porque nunca en mi vida había visto que un hotel que tuviera en la entrada principal un detector de armas y un salón donde chequeaban tus maletas para comprobar si portabas objetos peligrosos...

...Hice el Check in, pero antes de irme a la habitación asignada, hablé con un botones para que me consiguiera algún guía que me llevara al día siguiente a las pirámides, ya que el tour del hotel era muy caro y te ofrecían muy poco tiempo para ver lo que querías. Sin pensarlo dos veces me fui a mi habitación, me di un baño y difícilmente me acosté a dormir, Wow! Es imposible dormir con el horario al contrario,  la mente no es tan fácil de engañar por muy bella que parezca la noche o el día.

Publicado el 23/ene/2010, 13.53
Modificado el 10/feb/2010, 10.25
Leído 1135 veces

  Enviar a un amigo   Imprimir

Capítulo 1 2 3 4 Siguiente >
 
 


Últimos comentarios

winder22 dice:
que aventura tan buena viviste mi pana Eudis, eso quedara en tu memoria por siempre ya que ese era tu sueño y lo estabas viviendo en carne propia... buena aventura me encanto, todo muy bueno...me gustaría algún día ir a conocer Egipto... pude apreciar por tus fotos que es muy maravilloso gracias por compartir tu aventura.....
Saludos.

Publicado el 23/ene/2010, 15.20 

floresvillarreal dice:
Me gustaria que fueras mi cuate(amigo) para platicar acerca del magico egipto, es mi sueño conocerlo y permiteme felicitarte por la suerte de tener ese trabajo. eres muy afortunado
Publicado el 30/ene/2010, 16.12 

Para publicar un comentario, regístrate GRATIS o

 

Capítulos de este diario