Egipto e Israel...cumpliendo sueños
Escribe: Pauligs
Desde que era niña soñaba con recorrer y conocer las pirámides, y cuando en enero de 2011 tuve que decidir qué hacia para mis vacaciones, no lo pensé dos veces, tomé mi mochila y partí a cumplir mi sueño, destino: Egipto, aunque tuve que aplazar casi 5 semanas el viaje por la Revolución, no iba a desistir de mi destino.
Pirámides de Giza
El Cairo, Egipto — martes, 22 de marzo de 2011
A las 9:30 partimos en un tour a las Pirámides de Giza, iba camino a cumplir mi sueño de niña, ver con mis propios ojos las 3 pirámides que tanto ví en libros y de las que tanto leí.
Nos tomó unos 20 minutos llegar hasta allá, se veían desde el camino y parecía loca mirando con la boca abierta por la ventana del auto.
Fue cosa de entrar y fuimos atacado por un ejército de vendedores, camellos y cualquier cosa con la que nos pudieran sacar algo de plata, pero al ya ser amigos de Mohamed y Ahmed (nuestro chofer) nos facilitó el camino, ellos se encargaban de decirles que no estábamos interesadas en nada.
Nos fuimos acercando a la primera pirámide, la más grande, la de Keops, pero a esa no se podía entrar ya que sólo venden 100 entradas a las primeras personas que lleguen, en fin, sólo podríamos mirarla por fuera. La recorrimos, nuestro guía nos entregó las especificaciones de rocas, toneladas y cosas que claramente no retuve por estar concentrada mirando, nuevamente con la boca abierta, esta desproporcionada construcción.
Dato no menor fue el calor que hacía, calculo que deben haber sido unos 35°C, así que la botella de agua fue inseparable. Seguimos caminando por este lugar, al que deben ir con zapatillas o zapatos cerrados ya que el suelo es arena, da la sensación de una duna.
Caminamos hacia la segunda pirámide, un poco más pequeña, de Kefren, esta es del hijo de Keops, y por un tema de status no podía ser más grande que la de su padre, y la tercera es del nieto de Keops, que por la misma razón, es la más pequeña de todas.
Al terminar de admirar la segunda pirámide nos acercamos a un mirador que hay ahí para sacar las fotos de rigor y finalmente me animé a subir a un camello, sabía que iba a ser terrorífico ya que le tengo mucho miedo a los caballos y estos animales son bastante más grandes que uno de esos (75 libras por media hora después de regatear). Ya arriba creo que todos los turistas escucharon mis gritos pero finalmente me acostumbré al caminar raro del camello, así que sobre él me fui hasta la tercera pirámide, donde finalmente entraríamos a conocerla.
Esta pirámide, Micerino era bastante más pequeña que las otras dos. Entramos por una entrada falsa, la real no se usa por su mal estado. Empezamos a bajar por un túnel donde había que entrar inclinado y se hace sentir el encierro del lugar, el aire es más denso. Ya abajo es un poco desilusionante en términos artísticos, imaginaba que iba a estar llena de jeroglíficos pero no fue así, era piedra lisa, dos cuartos donde uno de ellos era para el sarcófago y el otro era un cuarto completamente vacío. La sensación fue rara de estar literalmente bajo tierra y con toneladas de rocas sobre mí, ahí estuve en silencio unos 10 minutos, para mi suerte, éramos Sandra y yo, nadie más, entonces hicimos lo que quisimos, son sentamos en una roca a mirar y sentir, cuando ya el calor era extremo, subimos para ya ir a ver a la Esfinge.
Caminamos hacia ella y esto si fue decepcionante, pensé que era gigante y no fue así, pero a pesar de eso la miré detalladamente tratando de entender si era un león o un gato, y no llegué a ninguna conclusión precisa.
Recorrí todo lo que pude y miré una y otra vez las pirámides para que esa imagen no se me borrara de mi memoria, cumplía mi sueño y sabía que sería la única vez que las vería en mi vida, aunque uno nunca sabe…
Fuimos a almorzar y con Sandra queríamos ir a la Plaza Tahrir, lugar de la revolución, como estaba al lado de hostal, Mohamed nos acompañó, estuvimos con los egipcios que no entendían mucho que hacíamos ahí, fotos de rigor nuevamente, y una fila de personas que querían sacarse fotos con nosotras, me sentí un poco estrella de Hollywood.
Después fuimos al hostal a buscar nuestras mochilas porque en la noche partíamos en tren nocturno hasta Aswan para tomar un crucero por el Nilo por 4 días y 3 noches. Este tour por el Nilo más los pasajes en tren ida y vuelta y todos los tours nos costó US$260, después de regatear y que el precio inicial fuera de US$585.
El tren era muy cómodo, teníamos una cabina para las dos con camas y comida, nos esperaba un recorrido de casi 12 horas así que teníamos que aprovechar de dormir y descansar porque nos esperaban muchos lugares por recorrer y poco tiempo para dormir.
|
Publicado |
|
Últimos comentarios
Carmen_G_A dice:
Muy interesante el capitulo y tómanos nota de llevar zapato cerrado en Giza y el precio del tren con el crucero.
Publicado
Para publicar un comentario, regístrate GRATIS o inicia sesión aquí
Capítulos de este diario
-
1
Llegada al Cairo
-
2
Menfis, Saqqara y Ciudadela de Saladino
-
3
Pirámides de Giza
-
4
Crucero por el Nilo- Aswan
-
5
Luxor
-
6
Regreso a Awan- Abu Simbel- Regreso al Cairo
-
7
De Egipto a Israel (Eilat, Jerusalem)
-
8
Masada, Mar Muerto y Belén
-
9
Petra y Buceo
-
10
Regreso al Cairo y fin del viaje
En El Cairo...
¡Compártelo con tus amigos!
¿Quieres compartir tu capítulo “Pirámides de Giza” con tus amigos en Facebook?