Egipto e Israel...cumpliendo sueños
Escribe: Pauligs
Desde que era niña soñaba con recorrer y conocer las pirámides, y cuando en enero de 2011 tuve que decidir qué hacia para mis vacaciones, no lo pensé dos veces, tomé mi mochila y partí a cumplir mi sueño, destino: Egipto, aunque tuve que aplazar casi 5 semanas el viaje por la Revolución, no iba a desistir de mi destino.
Menfis, Saqqara y Ciudadela de Saladino
El Cairo, Egipto — domingo, 20 de marzo de 2011
Me levanté temprano y pedí el desayuno que incluía el hostal, decepción total, un pan sin gracia, algo de mantequilla, mermelada y un huevo duro. Me comí algo del pan y busqué una barra de cereal en mi mochila.
Partimos el tour por Menfis, increíblemente decepcionante, era un lugar muy pequeño donde habían algunas cosas de la antigua capital del Imperio Egipcio, pero lo que si llamó mi atención fue un colos de Ramses II, el personaje con el ego más grande que había visto. Todo el país está lleno de esculturas de él.
Segunda parada: Saqqara o la pirámide escalonada de Zoser, esta pirámide fue en teoría la primera y construída por el primer arquitecto conocido para esa época, Imhotep. Al lado de la pirámide está el templo que en su interior tiene gran cantidad de columnas, para ser el primero que veía era impresionante.
Después a un costado de todo esto está la Piramide de Titi, siendo la primera a la que entré, bajé con un egipcio que te “tiene” que acompañar a bajar. Ya abajo me encontré con algunos turistas que ya se iban y me quedé sola con el egipcio con túnica hasta el suelo.
Se supone que en la pirámide no se puede sacar fotos pero él me dice que si se puede, yo ingenuamente saco la cámara y él empieza a sacarme algunas fotos, incluso quería que entrara al sarcófago! Ya cuando no había nada más que ver, voy hacia la subida y aparece el egipcio con la mano extendida, entendí que las fotos no eran gratis, le di 2 libras y salí, desde ahí para adelante entendí que no iba a pedir que nadie me sacara fotos ni nada parecido.
Al salir fuimos a almorzar a un lugar de comida típica, me tuve que hacer la idea rápidamente a comer con la mano, pero estaba exquisito! Tuve un rato libre en la tarde y volví a caminar por los alrededores del hostal, sintiéndome extremadamente observada, era casi la única mujer sin velo en la calle, pero bueno, es algo que hay que acostumbrarse en un país musulmán.
En la noche nuevamente fui a tomar té y fumar por primera vez shisha con sabor a manzana, yo que no fumo lo encontré muy rico y entretenido!
Lunes 21
Mi primer día sola en la ciudad, armada con mochila, cámara, Lonely Planet y un papel escrito en árabe con el nombre de la estación donde me tenía que bajar en el metro, partí rumbo al Cairo Copto, se dice que ellos son los primeros cristianos en este país, siendo claramente una minoría absoluta.
Tomé el metro y me subí en el vagón destinado a las mujeres, me sentía más cómoda entre tantos ojos que me miraban (hombres y mujeres). Me habían dicho que a la cuarta estación me tenía que bajar, llegué a la cuarta y veo que el papel escrito no coincidía con el nombre de la estación, le pregunté a unas niñas escolares y me dijeron que me bajara, que ya había llegado.
Llegué a la calle y me voy cuenta que es una calle peatonal y que hay muchos policías resguardando los lugares sagrados para los coptos. Caminé por unos jardines y llegué a un cementerio, al final estaba la Iglesia de María, bien chica y habían unas escaleras que llevaban a un subterráneo, sin saber que había bajé a oscuras y llegué a una fuente de agua donde hace muchos muchos siglos los Babilonios la habían usado para sacar agua. Al salir de ahí vi a unas mujeres hablar en español, cosa que me parecía un alivio ya que hablar 24 horas al día inglés (y no del mejor) definitivamente agota. Me acerqué a saludarlas y para mi sorpresa una de ellas era una monja chilena que estaba de visita en el Cairo, conversando un rato me preguntaron de qué colegio había salido y la monja me dice con cara de sorpresa que la mujer que hacía de guía tenía a su hija en mi mismo colegio que estaba en Egipto! Otra sorpresa más, al otro lado del mundo estaba mi colegio (católico) donde menos lo esperaba, quise ir pero no logré entender o retener las indicaciones…
Después entré a la Iglesia de Saint George y al museo Copto que está dentro de una fortaleza Babilónica, no lo encontré muy impactante, aunque al entrar al museo me hicieron pasar por rayos X mi mochila, el guardia se para muy serio y rápido, toma mi mochila y la empieza a abrir y llama al guardia que estaba al lado. Yo enojada empiezo a preguntar qué pasa y me dicen que “llevo balas”! yo con cara de sorpresa digo que no tengo nada, me dan vuelta la mochila en una mesa y caen las pilas de mi cámara, las toma el guardia y se empieza a reír y con cara de vergüenza me dice “pensé que eran balas”, ahora yo con cara de enojo tomo mis cosas y parto sin esperar explicación al interior del museo de cual salgo 10 minutos después.
Camino por la calle peatonal y llego hasta el final donde veo autos circulando, crucé y busqué un taxi blanco (son los que tienen taxímetro y los más confiables), me subo y parto a la Ciudadela de Saladino, tránsito infernal y después de media hora en el taxi me deja a los pies de un monte donde en la cima se ve la mezquita de Mohamed Alí (sobrino directo de Mohamed).
El calor sigue siendo insoportable y camino en subida para llegar a la primera mezquita, llego a la puerta y me dicen que debo entrar sin zapatillas, se pueden dejar guardadas ahí por un par de libras, pero yo desconfiada, prefiero guardarlas en mi mochila.
Entro a un patio enorme, con un corredor por todo el borde con una estructura muy bonita, y por algunos espacios se podía ver la ciudad desde arriba. Di unas vueltas e ingresé a la mezquita, no tenía que taparme el pelo así que entré, recorrí, miré, me maravillé y volví al patio porque quería sacar algunas fotos, como viajaba sola las fotos eran casi sólo paisajes sin mí, traté de poner la cámara en diferentes superficies hasta que otro turista me vio complicada y se acercó a ayudarme.
Él era Will, un norteamericano que andaba igual que yo, viajando solo. Conversamos un rato y partimos juntos a la segunda mezquita, tan entretenidos estábamos conversando que nos sentamos en el patio hasta que nos hicieron salir porque a las 4 pm cerraban, la persona encargada de cerrar la mezquita nos conversó un rato y para nuestro beneficio, me entregó las llaves de la mezquita para que yo cerrara el recinto, eran como “las llaves del reino”, gigantes! Así que se podría decir que cerré y me fui.
Viendo que aún me quedaba día, le comenté a Will que iría al Museo del Cairo, se sumó a mi plan y tomamos un taxi con ese rumbo. Después de luchar nuevamente con el tráfico llegamos en media hora. Antes de entrar nos piden dejar las cámaras en custodia e ingresamos. Era enorme! Y lo primero que nos dicen, “cerramos a las 6”, teníamos una hora y media para recorrer esos dos pisos de piezas arqueológicas. Yo pensé, lo primero es lo primero, me acerco a un guardia y pregunto donde está la sala con los tesoros de Tutankamón, segundo piso al fondo es la instrucción, con esa indicación partimos a la sala especial. Antes de entrar a la sala donde está la máscara del gran Faraón Tut, nos encontramos con unas “cajas de oro” de diferentes tamaños más o menos de unos 3X2 mts.
Eran las cajas de oro que estaban dentro de la tumba con todas las ofrendas con las que fue enterrado.
Después de tanto brillo, entramos a la salaque tenía una luz tenue y veo al centro una vitrina con luz especial y un guardia sentado al lado, la máscara de oro original del faraón. Pero como hay que dejar lo mejor para el final, recorro toda la sala, joyas, bastones de mando, los sarcófagos donde estaba la momia, 2 de ellos de oro con gran diseño. Finalmente veo la máscara que me deja con la boca abierta, es como una escafandra, de esas que usaban para bucear antiguamente, esa sensación me dio y claramente me habría gustado probármela, quería mirarla bien porque no se podía sacar fotos, así que todos los recuerdos debían quedar en mi memoria.
Después seguimos el recorrido rápido, gran museo que requiere unas 3 horas por lo menos para verlo entero.
Hay una sala especial de momias pero no entramos (100 libras) porque la momia que quería ver, Tutankamón, no está ahí, sino que en el Valle de los Reyes, en su propia tumba. En esa sala están las momias mejor preservadas, en el resto del museo en todas partes hay momias.
Después de un maratónico recorrido, terminé en la Pizza Hut comiendo y conversando con Will, él regresaba al otro día a su país así que nos despedimos y seguí mi rumbo.
Llegué al hostal y me recosté un rato hasta que tocaron mi puerta, era para avisarme que había llegado Sandra, una chica española que había conocido en un sitio para buscar compañeros de viaje, habíamos quedado de encontrarnos ese día en el hostal, en dos segundos ya éramos amigas y salimos a conversar un rato a tomar té nuevamente. Nunca en mi vida había tomado tanto té, esa noche planificamos un poco lo que haríamos los próximos días, la idea era, si nos llevábamos bien, seguir juntas, sino, cada una por su lado. Para suerte de ambas, fue la primera opción.
|
Publicado |
|
Últimos comentarios
Carmen_G_A dice:
Que día más intenso tuviste. Tomamos nota de coger los taxis blancos y de tener 3 horas mínimo para visitar le Museo.
Publicado
Pauligs dice:
Si!!! con menos tiempo andas corriendo y no alcanzar a ver bien todas las salas que tiene, de verdad es enorme!!!!
Publicado
Para publicar un comentario, regístrate GRATIS o inicia sesión aquí
Capítulos de este diario
-
1
Llegada al Cairo
-
2
Menfis, Saqqara y Ciudadela de Saladino
-
3
Pirámides de Giza
-
4
Crucero por el Nilo- Aswan
-
5
Luxor
-
6
Regreso a Awan- Abu Simbel- Regreso al Cairo
-
7
De Egipto a Israel (Eilat, Jerusalem)
-
8
Masada, Mar Muerto y Belén
-
9
Petra y Buceo
-
10
Regreso al Cairo y fin del viaje
En El Cairo...
¡Compártelo con tus amigos!
¿Quieres compartir tu capítulo “Menfis, Saqqara y Ciudadela de Saladino” con tus amigos en Facebook?