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Egipto: Río Nilo, fuente de vida

Escribe: Nietzsche
Viaje por Egipto a través del río Nilo hasta llegar a la ciudad de El Cairo. El día 16 de Julio de 2009 comenzamos este increíble viaje por tierras Egipcias. Cogimos el avión en el aeropuerto de Madrid-Barajas con destino El-Cairo...

 

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Día 5: Luxor y llegada a El Cairo

El Cairo, Egipto — lunes, 20 de julio de 2009

El quinto fue el día en el que concluyó nuestro crucero por el Nilo y llegamos a la ciudad de El Cairo.

Cogimos el autobús temprano, como de costumbre, y nos dirigimos hacia el valle de los reyes atravesando unos pueblos con vistas muy interesantes. Una vez allí Shayed nos compró la entrada al recinto y nos subimos en una especie de trenecitos que nos llevaban hasta el centro del valle. Se encontraba rodeado de altas montañas de aspecto totalmente desértico y estaba plagado de excavaciones con tumbas de faraones. El guía nos dijo que se cree que hay muchas más y que de hecho hacía poco se habían encontrado en los alrededores algunas nuevas.

Visitamos varias de estas tumbas (creo que el tiket te daba acceso a 4 de ellas). Se sumerjían varios metros bajo el suelo y presentaban unas paredes repletas de jeroglíficos, esta vez adornados con colores muy vivos (al estar excavadas se han deteriorado menos y conservan el factor cromático). Algunos de los dibujos me sorprendieron por ser absolutamente infantiles: gusanos con antenitas y ojos, típicos de cualquier niño actual... Muchos de los iconos se repetían constantemente (pollos, gusanos...) e incluso vimos un solitario icono de un pene. Al fondo de las tumbas estaban los sarcófagos de piedra, enormes, como de 2 metros de alto por 4 de largo con un grosor de piedra gigantesco. Increible pensar como metieron aquello allí.

Vi un par de las tumbas que eran prácticamente iguales, el resto no las pude ver porque mientras me ataba un turbante a la frente para evitar el calor perdí el tiquet. Además para ver la tumba de Tut Ankh Amun había que pagar aparte y el guía nos dijo que no merecía la pena, que no quedaba nada dentro. Mi novia en la tercera tumba a la que entró sufrió un mareo y decidió quedarse fuera y no entrar a la cuarta, por lo que me cedió su pase y pude yo entrar a verla. Después volvimos a la salida y nos quedamos esperando al resto del grupo bajo un calor que ahogaba, echándonos agua constantemente a la cabeza con un pulverizador que llevábamos, abanicándonos y ocultándonos en cualquier sombra que viésemos. Cuando el resto del grupo volvió Pitu y Arturo nos contaron que habían visto más tumbas que había en un lugar más apartado y a las que les había llevado una especie de arqueólogo belga que habían encontrado; y que eran muy interesantes (me molestó que el guía ni las hubiera mencionado) y también nos dijeron que habían pagado por ver la de Tut Ankh Amun y que dentro sí que había cosas interesantes, de hecho estaba la momia del propio Tut Ankh Amun allí!!!. El sarcófago y los tesoros no, pero sí la momia. Vaya un guia que teniamos!!.

Volvimos al tren que nos llevaría a la salida del valle para coger el autobús y volver a la zona de Luxor, donde visitaríamos un templo más, el templo de__________. Este templo no era excesivamente grande. Entramos y tuvo lugar una anécdota: Estaba Shayed soltándonos su rollo de siempre que prácticamente nadie escuchaba ya... cuando a mi novia se le cayó la botella de agua, y esta fue rodando un buen rato por el suelo del templo hasta pararse a los pies de una estatua... resultó ser otra representación de la diosa leona Sekhmet!! Aquella con supuestos poderes que buscamos en el templo de Karnak sobornando a los guardias. Todo el mundo se calló de repente y el guia dijo: "Eso es que la diosa tiene sed". Mi novia recogió el agua y el guia le advirtió bromeando: "Harás enfadar a la diosa". Acto seguido continuó su explicación y mientras nuestros amigos chilenos se acercaron a la estatua y con una bota que tenian cargada de agua la rociaron.

Salimos del templo de vuelta al autobús y vimos que estaban excavando varios obreros (sin casco ni indeumentaria de seguridad alguna) porque se habían descubierto más restos del templo en los alrededores. Te da la sensación de que en ese país excaven donde excaven encontrarán maravillas....

De vuelta al barco donde tomaríamos nuestra última comida a bordo, íbamos en el bus e hicimos una parada obligada al presentarse en nuestro camino los imponentes Colosos de Memnón. Dos estatuas de colosales dimensiones en las que se representaba al faraón Amenhotep II en la típica posición de paz que tanto habíamos visto. Lo que más impresionaba era el tamaño de estas estatuas, ya que su estado de conservación era precario, quizás por ello y por el cansancio acumulado hubo gente que se quedó en el autobús a contemplarlos desde la ventanilla. Yo sin embargo bajé, no quería insensibilizarme ante aquella construcción faraónica (nunca mejor dicho). Y aún impresiona más visto de muy cerca, cuando comparas tu tamaño con los dedos de la figura....

Íbamos de camino al barco cuando Shayed nos avisó de que antes de volver a la nave íbamos a hacer una parada en una joyería por si alguien quería comprar alguna joya típica egipcia (colgantes de cartucho, bustos de nefertiti...) y no volvió a ocultar de nuevo que llevaba comisión en aquellas ventas. Esto empezó a cansar a algunos de los viajeros que, al llegar a la joyería decidieron quedarse fuera y tomar algo en un bar cercano. Yo quería ver un colgante que me había encargado mi madre y que con todo el ajetreo del viaje me había sido posible buscar aún. Entramos a la tienda y como es de recibo en cualquier negocio árabe mostraron su hospitalidad invitando a todo el mundo a té, aunque yo preferí probar una infusión llamada "agua de jamaica" (de color rojizo y sabor amargo) porque estaba algo cansado de tanto té. Finalmente tras un buen rato mirando ví un colgante similar al que mi madre quería, pregunté el precio y me dijeron 400 euros, un disparate... tras un rato negociando me lo dejaban en 340, imposible... era pagar mas de lo que me habia costado todo el viaje a Egipto. Finalmente salí por la puerta y mientras me iba el dependiente me gritaba: 250!! pero decidí no hacerle caso, estábamos hablando de cifras que no podía pagar en ese momento.

Volvimos al autobús y de allí al barco

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Últimos comentarios

chicheritos dice:
excelente tu relato, el viaje a Egipto es una gran asignatura pendiente en mi vida.Saludos desde Bs AS Mariana
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Nietzsche dice:
Hola, muchas gracias. Como ves estoy terminando de redactarlo en mis ratos libres.
Aunque Egipto te pilla lejos de Argentina es un viaje que se debe hacer, es un lugar increible.
Un saludo.

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Landyaviles dice:
meayuda mucho tu diario pues el proximo mes vamos a egipto.gracias.landy aviles campeche mexico

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Carmen_G_A dice:
Gracias por el diario y a la espera de que lo acabes...
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Nietzsche dice:
De nada!
Lo terminaré esta semana espero...

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Carmen_G_A dice:
Estaremos pendientes.
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