Turquía: vestigios de la historia a cada paso
Escribe: Artemiss
País de gran diversidad y amplias extensiones, Turquía perteneció a muchas civilizaciones y culturas diferentes a través de la historia. Esta diversidad ha dejado sus huellas en las construcciones y maravillas naturales únicas en el mundo. Conoce aquí los lugares imprescindibles y espectaculares que este país ofrece.
Turquía: vestigios de la historia a cada paso
Efeköy, Turquía — miércoles, 3 de mayo de 2006
Efekoy es una de las más fabulosas ruinas de ciudades del mundo occidental. Primero se construyó una ciudad griega alrededor del 1000 a.d.C. como centro de culto a Cibeles, la Diosa Madre de Anatolia. La ciudad que conocemos se fundó en el s. IV a.d.C por el sucesor de Alejandro Magno, Linasico. Bajo dominio romano se convirtió en el puerto principal del Egeo.
Fue una ciudad fundada en el siglo IX a. C. Ya hacia el siglo IV era el centro del comercio entre Oriente y Occidente, y su belleza era comparable a la de Atenas.
Algunas de sus ruinas todavía muestran hoy día gran parte del esplendor que tuvieron en el pasado y que le hicieron ser la admiración del mundo entero.
Especialmente interesante es su Avenida Arcadiana, que lleva desde el antiguo puerto hasta el teatro, con sus numerosas hileras de asientos de piedra y que todavía conserva su pavimentación original: la extraordinaria Biblioteca de Celso, una de las principales construcciones de la que sólo se conservan algunos elementos, además de su extraordinaria fachada; la Fuente de Trajano; las Ruinas del Odeón; el Templo de Adriano; el Templo de Artemisa; los Baños romanos o el Teatro Romano, con un inmenso anfiteatro con capacidad para 25.000 personas, son algunas de las ruinas que se pueden contemplar en este extraordinario museo al aire libre.
Cerca de la ciudad se encuentra también la casa de la Virgen María, donde vivió sus últimos años. En la cercana ciudad de Selcuk está el Museo de Éfeso, en el que se exhiben todo tipo de elementos y utensilios encontrados en la ciudad.
El Monte Ararat
Es mencionado en el Antiguo Testamento de la siguiente manera: ` Al final del gran diluvio, el día 17 del séptimo mes, el Arca de Noé se asentó en la cima del Monte Ararat´. Así , los restos de la embarcación bíblica estarían en los alto de los 5.165 metros que tiene este monte. Tan alto es que se divisa perfectamente desde Armenia e Irán.
En 1829 el alpinista francés Frederic Parrot, coronó por primera vez el Monte Ararat. Muchos han seguido buscando el Arca pero todavía está por descubrir. Sin embargo, si sabemos que los primeros cristianos de Anatolia vivieron en este monte, en las cuevas situadas a unos 2.100 metros de altura. Todavía quedan los relieves en las paredes de las cavernas, testimonios de una época. Situado a unos 3.000 metros de altura, es el glaciar más grande de Turquía. De Yakut Pinar, fuente situada a la misma altura, bebieron Noé y su familia cuando finalmente pisaron tierra. el Lago Kup, a unos 4.000 metros de altura, guarda la Fortaleza de Horan y una antigua iglesia. Ambas construcciones son, posiblemente, armenias.
Palacio de Ishak Pasa
Construido por el sanjaco o gobernador Isaac Bajá en el año 1784 sobre un terreno rellenado de 7.600 metros cuadrados, para elevarlo, recuerda a los palacios de Topkapi y Edirne pues está recubierto por toba de color rojizo. Su alto alminar parece ser el guía de la llanura que se extiende a su alrededor.
El palacio está articulado en varios patios. Dispone de una gran Mezquita, con una sola cúpula y el alminar de piedra tallada. Junto al templo está la tumba de los padres de Isaac Bajá. El harén ocupa también un gran espacio pues está compuesto de muchas habitaciones. Lo más impresionante es el sistema de calefacción central, gracias al agua caliente del hipocausto que circula por los baños de los cuartos, llevadas por la red de cañerías que atraviesa las paredes.
Fue una ciudad fundada en el siglo IX a. C. Ya hacia el siglo IV era el centro del comercio entre Oriente y Occidente, y su belleza era comparable a la de Atenas.
Algunas de sus ruinas todavía muestran hoy día gran parte del esplendor que tuvieron en el pasado y que le hicieron ser la admiración del mundo entero.
Especialmente interesante es su Avenida Arcadiana, que lleva desde el antiguo puerto hasta el teatro, con sus numerosas hileras de asientos de piedra y que todavía conserva su pavimentación original: la extraordinaria Biblioteca de Celso, una de las principales construcciones de la que sólo se conservan algunos elementos, además de su extraordinaria fachada; la Fuente de Trajano; las Ruinas del Odeón; el Templo de Adriano; el Templo de Artemisa; los Baños romanos o el Teatro Romano, con un inmenso anfiteatro con capacidad para 25.000 personas, son algunas de las ruinas que se pueden contemplar en este extraordinario museo al aire libre.
Cerca de la ciudad se encuentra también la casa de la Virgen María, donde vivió sus últimos años. En la cercana ciudad de Selcuk está el Museo de Éfeso, en el que se exhiben todo tipo de elementos y utensilios encontrados en la ciudad.
El Monte Ararat
Es mencionado en el Antiguo Testamento de la siguiente manera: ` Al final del gran diluvio, el día 17 del séptimo mes, el Arca de Noé se asentó en la cima del Monte Ararat´. Así , los restos de la embarcación bíblica estarían en los alto de los 5.165 metros que tiene este monte. Tan alto es que se divisa perfectamente desde Armenia e Irán.
En 1829 el alpinista francés Frederic Parrot, coronó por primera vez el Monte Ararat. Muchos han seguido buscando el Arca pero todavía está por descubrir. Sin embargo, si sabemos que los primeros cristianos de Anatolia vivieron en este monte, en las cuevas situadas a unos 2.100 metros de altura. Todavía quedan los relieves en las paredes de las cavernas, testimonios de una época. Situado a unos 3.000 metros de altura, es el glaciar más grande de Turquía. De Yakut Pinar, fuente situada a la misma altura, bebieron Noé y su familia cuando finalmente pisaron tierra. el Lago Kup, a unos 4.000 metros de altura, guarda la Fortaleza de Horan y una antigua iglesia. Ambas construcciones son, posiblemente, armenias.
Palacio de Ishak Pasa
Construido por el sanjaco o gobernador Isaac Bajá en el año 1784 sobre un terreno rellenado de 7.600 metros cuadrados, para elevarlo, recuerda a los palacios de Topkapi y Edirne pues está recubierto por toba de color rojizo. Su alto alminar parece ser el guía de la llanura que se extiende a su alrededor.
El palacio está articulado en varios patios. Dispone de una gran Mezquita, con una sola cúpula y el alminar de piedra tallada. Junto al templo está la tumba de los padres de Isaac Bajá. El harén ocupa también un gran espacio pues está compuesto de muchas habitaciones. Lo más impresionante es el sistema de calefacción central, gracias al agua caliente del hipocausto que circula por los baños de los cuartos, llevadas por la red de cañerías que atraviesa las paredes.
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Publicado el 21/oct/2008, 16.29 |
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