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Edimburgo y algo más de Escocia

Escribe: isis2706
Quince días disfrutando Ciudad Gótica en su semana más concurrida por el Festival de verano donde todo puede pasar y se pueden encontrar toda clase de personajes...

 

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Recorriendo Ciudad Gótica

Edimburgo, Reino Unido — martes, 3 de agosto de 2010

Ya que Tom iba a estar ocupado organizando su show, yo podía disfrutar tranquila recorriendo la ciudad.
Crucé nuevamente el puente e hice recorrido por un bello parque con vista al Castillo de Edimburgo, que se ve en lo alto de una colina. La vista es verdaderamente bella, con el verde ondulado del parque y las flores decorándolo, junto con algunos señores vistiendo el tradicional Kilt escocés, un tipo de pollera a cuadros, que yo alguna vez de chica usé, tocando hermosas melodías galesas con sus gaitas.

De nuevo en la peatonal principal, ví un cartel que ofrecía caminatas gratuitas de fantasmas, algo muy común en el Reino Unido, ya que su antigüedad le permite contar con cientos de historias de misterio y terror. Fuimos siguiendo a un personaje vestido con unos pantalones del largo de un capri, medias blancas y sombrero en punto; a través de pequeños pasadizos, que uno jamás podría percatarse de que al otro lado de la puerta se encontraba una nueva calle o algún parque interno. Me esforcé bastante en entender, ya que obviamente la charla era en inglés, hasta que decidí seguir por mi cuenta ya que el acento era imposible de seguir, y pensé que en realidad en estas tierras era otra lengua la que se hablaba.

Seguí disfrutando la arquitectura gótica de la ciudad, ví pasar una fila de militares, y luego me metí en la Catedral de St. Giles, la cual tiene unos enormes y coloridos vitrales que le dan algo de magia a la nave principal. Los altares y los bancos están hecho con madera laboriosamente tallada, sus techos son altísimos, y todo por dentro tiene color piedra o cedro.

La ciudad no es demasiado grande, pero su aire gótico la convierten en casi mágica, con su aire tan medieval, rememorándonos tiempos de antaño, cuando las doncellas esperaban por sus príncipes azules. Dos o tres días son más que suficientes para recorrerla, si es que no se la quiere conocer tan en profundidad. Su clima no es el mejor, ya que llueve casi todo el tiempo; yo tuve mucha suerte y casi no llovió cuando estuve por ahí, pero lo conveniente es estar siempre preparado para la lluvia, o bien se puede comprar en cualquiera de las casas de souvenirs una capita con los colores de la bandera.

Lo que nos sorprendió a mi novio y a mi, era que en la calle principal cerca de nuestro departamento, la gran mayoría de los restaurantes eran italianos, por alguna razón muchos de ellos habían elegido está ciudad para vivir.

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