Croacia, paraíso en los Balcanes
Escribe: miguelrieu
Hacemos este viaje, no muy extenso, pero intenso, con la mira puesta en Croacia, y fundamentalmente en Dubrovnik, sin despreciar los otros destinos, y menos aún Roma donde concluimos esta nueva experiencia, tan corta como enriquecedora.
Dubrovnik, la perla del Adriático
Dubrovnik, Croacia — sábado, 16 de junio de 2007
Dubrovnik tiene una extensa y convulsionada historia, pasando por los romanos, luego los bizantinos, mas adelante en el tiempo también fueron conquistados por los Venecianos, luego se proclamo la republica de Ragusa, pactaron con los Otomanos para mantener un status independiente, pagando una contribución anual, hasta que cayeron en manos de la Francia de Napoleón. Después de 1815, pasaron a manos de los Austrohungaros. Ya en el siglo XX formaron parte del reino de Servia, luego de la segunda guerra estuvieron bajo la orbita Soviética, hasta el año 1991, que pretendieron separarse de Yugoslavia, y fueron ferozmente atacados por los Serbios, hasta que finalmente en 1995 lograron la independencia, proclamando la republica de Croacia.
Dubrovnik sufrió un gran terremoto a fines del siglo XVll que le causo grandes daños, para posteriormente ser restaurada, y sus grandes monumentos datan de esa época, En el año 1979 fue declarada su casco antiguo y su puerto patrimonio de la humanidad, y después de los daños sufridos en los bombardeos de la guerra de 1991-95, nuevamente fue restaurada con la ayuda de la UNESCO).
La primera parte del camino fue una amanzadora terrible por la gran congestión de transito, para colmo sábado al mediodía, luego de los primeros 20 Km., fue aflojando el transito, para empezar a disfrutar de uno de los paisajes mas bellos que he visto en mi vida, con las montañas que caían a pico sobre el mar y por el otro lado la cantidad de islas e islotes que se recortan a cada curva del camino.
Luego de un largo tramo, cruzamos la frontera Servia (es curioso que para ir de un lugar a otro dentro de un mismo país haya que cruzar casi 20km por dentro de otro, realmente una experiencia extraña) por supuesto que durante este tramo seguimos recto porque no podemos permanecer dentro de Servia sin visa, hasta que pasamos el otro control.
Ya a los pocos Km. llegamos a Dubrovnik, y el paisaje cada vez se pone más bello, cuando se empieza a recortar a lo lejos la ciudad. Vamos viendo por el camino donde alojarnos, hasta que después de una curva, nos desviamos y entramos en una casa donde alquilaban departamentos, nos ubicamos aquí por dos noches, (teníamos dos habitaciones, con heladera, cocina, patio, todo frente al mar, (pedir mas ya era demasiado, teniendo en cuenta que el costo no superaba los 50 euros por noche).
Luego la hija de los dueños que hablaba un poquito de español, nos indico como llegar hasta el casco antiguo (estábamos a 6 Km.), y que nos convenía dejar el auto cerca del puerto y de allí tomar un bus, porque la zona vieja era caótica para llegar con el coche, además teniendo en cuenta que era sábado. Así lo hicimos y llegamos a la ciudad dispuestos a disfrutar del lugar mas encantador de nuestro viaje, y seguramente de toda Croacia y del Adriático.
Ya era la tardecita y estaba cayendo el sol, cuando entramos por la puerta de Pile, una de las puertas que tiene la muralla y que da a la placa o stradun, la calle principal, donde se ve la torre del reloj al fondo. Esta es una calle peatonal bastante ancha con edificios restaurados de estilo barroco renacentista, y el piso empedrado de mármol lustrado, y sus paredes adornadas con banderas y estandartes, que le dan un colorido tan especial a este paseo, además por aquí están la mayoría de negocios y restaurantes, con variedad de ofertas en materia astronómica bastante tentadoras, sobre todo en lo referente a frutos del mar.
Si esta calle es bella, todavía nos faltaba ver la zona del viejo puerto con su embarcadero, su rambla, y diversos restaurantes, que también aportaban su cuota de encanto a esta autentica perla que es Dubrovnik. Después seguimos recorriendo, ya repuestos del primer impacto que nos causo el lugar, sus callejuelas angostas y empedradas de mármol, hasta aparecer en la gran fuente de Onofrio, otro de los atractivos de la ciudad.
Ya al caer la nochecita nos fuimos yendo por las callejuelas que conducen hacia arriba, hacia la parte nueva. Tomamos el bus hasta donde habíamos dejado el auto y regresamos a disfrutar de una noche súper agradable al departamento, que también tenia lo suyo en cuanto a paisaje.
Domingo 17 nos fuimos cerca del mediodía nuevamente a la Stari grad,(esta vez decidimos ir con el auto y dejarlo a 1 Km., e ir caminando viendo el estupendo panorama de la ciudad vieja allá abajo, como para no cansarse de sacar fotos, luego entramos por la otra puerta que tiene la muralla, tomamos un helado y caminamos un rato, para luego decidir volver a descansar al departamento (hacia un calor y humedad terrible) y volver al atardecer.
Así lo hicimos, yo ahora con mi casaca azulgrana, y al llegar hicimos un paseo por arriba de la muralla rodeando la ciudad y apreciando unas vistas que no se pueden ver de otro modo, también se puede observar como los tejados han sido restaurados casi por completo y apenas quedan algunos antiguos, además de ver algunos signos del atroz bombardeo que sufrieron, en algunas casas que no fueron reparadas. Las vistas de la placa o calle principal y del puerto son dignas de una postal (o varias).
Una vez completada la visita de la muralla, bajamos ya casi en el ocaso, y anduvimos vagabundeando hasta el anochecer (después de sacarme una foto memorable con dos custodios ataviados de carmín) para concluir la noche cenando a la luz de una vela y los acordes de un piano con la voz de un canzonier, teniendo como fondo el antiguo embarcadero, (que importa si comimos una pizza con cerveza), la velada estaba amortizada con creces, ante semejante espectáculo para los sentidos.
Ya no nos quedaba otra cosa que deambular por la rambla contemplando el arribo de algún que otro navío, y reflexionar que el secreto de la felicidad esta en las cosas simples. Después de esto no quedaba otra alternativa que ir a descansar para recobrar fuerzas para el día siguiente.
Tips:
Si van a Croacia y no pasan por Dubrovnik, estan condenados al mal del viajero distraído y mal informado.
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En Dubrovnik...
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