Amplios lugares de recreación, buenas universidades, departamentos monótonos fuera del centro, partes enteras de la ciudad totalmente reconstruídas que hacen que creas que estás en la Dresde de antes de la segunda guerra mundial, pero en realidad la mayoría de los edificios tienen menos de 5 años, en fin, eso es lo que vi al llegar a Dresde.
Nunca antes había estado en lo que fue haceu nos años la formalmente llamada DDR, y realmente n osabía que esperar. Si bien encontré un panorama más o menos distinto a lo que esperaba, tengo que decir que me gustó mucho, y de hecho, si tendría que elegir una ciudad para vivir mientras hago mis estudios, definitivamente sería Dresde.
Por otro lado, está la otra cara de la ciudad, que es la gran escasez de jóvenes y de trabajo. En el camino pude apreciar fábricas enteras totalmente abandonadas, y pedazos en que las casas no eran tan "lindas" como en la mayoría de los Bundesland del oeste de Alemania.
La Frauenkirche y el casco viejo(Altstadt) que en realidad es una parte muy nueva de la ciudad(a algunos edificios los han restaurado el año pasado) realmente son dos cosas que todo ser humano debería tener derecho a ver antes de morir... realmente caminar por esas calles hace que uno se sienta como si estaría caminando en una ciudad mucho mas vieja de lo que aparenta ser.
El museo de la higiene es también un lugar muy interesante en donde el visitante puede interactuar muchísimo con las distintas cosas que hay ahi adentro. Aunque no estés interesado por el higiene(como yo), te recomiendo que te pegues una vuelta por ahi, no te vas a arrepentir.
Sacar un boleto diario o semanal para el S-bahn, porque la diferencia realmente es notoria comparado con lo que cuesta pagar cada vez que uno se sube. Igualmente cabe destacar el transporte público de la ciudad... es muy eficiente, relativamente barato y mejor que el de la mayoría de las ciudades "importantes" de Alemania.
Tiene que ver con: Ahorrar dinero, Transporte
En Dresde, Alemania