Nuestra idea era alquilar un coche para tener más libertad y poder ver más cosas. El problema era que ninguno de los dos teníamos tarjeta de crédito y al ser menor de 25 años el precio se disparaba un poco. Al final, no nos complicamos y decidimos ver que tal estaba el sistema de transporte público. Viendo la página web oficial de los autobuses es: http://www.buseireann.ie/ Es muy fácil de usar y en ella podéis encontrar todas las líneas de autobuses y sus horarios. Vimos qué itinerario nos compensaba y nos decimos por centrarnos en Cliffs of Moher, Killarney y Cork. Imprimimos las hojas de ruta para ir preparados. La mejor forma de pago que nos convino fue comprar una tarjeta que cuesta 54€ y te vale para tres días, en esos tres días podías hacer todos los viajes que quisieras.
Bien, para ir a los Cliffs Of Moher desde Sixmilebridge teníamos que ir primero hasta Limerick, esperar 30 minutos (mientras nos compramos los bonos de 54€ y dejamos las mochilas en la consigna) y después un bus hacia Doolin. La parada de los acantilados el conductor la avisa y justo para en la puerta del centro de visitantes. Cuando llegamos llovía mucho, hacia viento y frio, así que solamente corrimos hacía la puerta sin ver lo que había alrededor. Entramos en el centro de visitantes, fuimos al servicio, a la tienda y nos informamos de dónde estaban exactamente los acantilados y si había que andar mucho. La mujer se sorprendió de nuestra pregunta y normal, justo cuando salimos por la puerta teníamos los acantilados a la derecha, se veían perfectamente desde el autobús.
Los acantilados Moher se encuentran en la costa oeste y tiene una altura de 250 m. Lo han acondicionado muy bien, con mucha seguridad y adaptado a las personas con discapacidad, todos pueden apreciar perfectamente esta belleza natural. La entrada es totalmente gratuita, sin embargo me he informado y el parking cuesta 8€, carísimo, ya que la visita escasamente te lleva 2h.
Aprovechamos y compramos nuestras banderas, imanes y postales en la tienda, luego comprobamos en distintas tiendas de las ciudades en las que estuvimos que el precio era igual. Este centro de visitantes me encantó, está inmerso en una colina y no rompe para nada con la armonía de la naturaleza.
Para ir a Killarney tuvimos que ir a Limerick otra vez, esperamos dos horas y después de otro gran chaparrón cogimos el bus. Dos horas de trayecto fue lo que nos llevó. Seguramente ya sabréis como se encuentra el estado de las carreteras, personalmente me maravilla que no haya autopistas desagradables que alteren el paisaje. No importan las dos horas, nunca te cansas de ver verde, praderas, casas con encanto y pasando por pueblos animados.
El albergue Killarney no está en el centro del pueblo, está a las afueras muy cerca del Parque Nacional. Para ir hasta allí hay que coger el autobús que va a Kilorglin y bajarse en Fosa Cross. Nosotros tuvimos suerte, ya que era en el mismo autobús en el que estábamos el que nos llevaba allí.
El albergue es precioso, es una majestuosa mansión del siglo XVII. Al llegar nos separaron, en la habitación que me tocó a mí había un par de arañas y le pedí a la chica si podía cambiarme y ya nos quedamos juntos y solos en una habitación. Este albergue tiene moqueta y da la sensación de estar sucio. No fue el albergue más limpio en el que estuvimos pero la zona lo valía todo. Nos costó 16€ noche/persona sin desayuno.