Desierto de la Tatacoa

Escribe: nelcalb
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Desierto de la Tatacoa

Desierto de la Tatacoa, Colombia — miércoles, 31 de mayo de 2006

Desierto de la Tatacoa
diariosdelcaminante.net

Marzo 2005
Llegamos con mi padre al municipio de Villavieja después de viajar una hora desde la ciudad de Neiva. Nuestra agenda era apretada por lo que solo contábamos con un día para visitar el Desierto de la Tatacoa, y corrimos con suerte al cruzarnos con una excursión que nos ofreció su ayuda con el transporte.

En este desierto se encuentran muchísimos fósiles para los amantes de la arqueología, mas su principal atractivo consiste en las hermosas figuras labradas por la erosión y el tiempo sobre sus arenas. Se distinguen dos zonas principales según la característica de sus tierras, una roja y la otra gris.

Nos dirigimos primero a la zona de arena roja a un lugar conocido como El Cusco en el que se alzan gigantes torres en medio de cactus y se observan caminos en la arena que me hacían pensar en lava fundida tras la explosión de un volcán miniatura. Estas torres forman un laberinto rojo y naranja en el que se siente sumergirse en un paisaje de otro mundo.

La zona más espectacular para mí, sin embargo, es la parte de desierto gris. Allí, al llegar al área Los Hoyos y recorrer sus caminos observamos figuras dignas del más famoso de los escultores. Formaciones que asemejaban pies de animales gigantescos, castillos en miniatura, imágenes con formas espectrales en la zona del Valle de los Fantasmas, por aquí un camello, mas allá un elefante, también una formación con una roca erecta de aprox. un metro de largo llamada "el monumento a la virilidad" (vean la foto y sabrán porque!). A cada paso, a cada vuelta del camino, nuevas figuras se presentaban ante nosotros, formas extrañas esculpidas por la naturaleza y los siglos.

Me causó tristeza encontrar en medio de este desierto una piscina construida por algunos lugareños, que no solo rompe la armonía del lugar sino que trae agua que va deteriorando las formaciones de arena.

Al regreso y mientras disfrutábamos un manjar local con carne de chivo, tuvimos una pequeña charla con un astrónomo que habita en la zona quien nos contó sobre las excepcionales condiciones meteorológicas del lugar para la observación astronómica. Me invadió allí una sensación de deja vu pues la comida, las casas, la vegetación y los corrales de chivos de la zona son muy similares a los que vi en los desiertos de la península de la Guajira, en el que las condiciones climáticas son parecidas.

Abandoné el desierto observando un atardecer calmo y rojizo y deseando volver pronto a pasar allí unos días explorando sus arenas y disfrutando de sus noches en las que los cielos reemplazan todas sus nubes por miles de estrellas.

COMO LLEGAR

Se puede llegar desde Neiva hasta el municipio de Villavieja tomando una ruta hacia el norte por unos 40 kilómetros. Si se va de Bogota aprox. unos 35 Km. antes de Neiva se encuentra un desvío hacia el desierto, es necesario cruzar el río Magdalena en Ferry.

Una vez en Villavieja es recomendable contactar un guía local para visitar los diferentes puntos de interés que están a varios kilómetros de separación, aunque también se puede ir por cuenta propia. Se puede acampar y conseguir algunos alimentos en las casitas que se encuentran dispersas en el desierto. Se debe contar con mucha agua, protección solar y ropa apropiada para clima muy cálido.

PUBLICADO ORIGINALMENTE EN:
www.diariosdelcaminante.net

TEXTO COMPLETO Y MAS FOTOS EN :
http://www.diariosdelcaminante.net/colombia/tatacoa/tatacoa.html


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