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Viaje a Chile: Desierto de Atacama - Santiago - Valparaiso

Escribe: Peparimany
Mis amigos Eva y Pablo decidieron casarse el 9 de enero del 2010. Ella es de Valencia, España, y el de Santiago de Chile. Bea y yo, que somos amigos de Eva desde nuestro encuentro en New York City para estudiar en NYU con una beca de Máster de la Caixa, decidimos aprovechar el evento e irnos al desierto. Ahí descubrimos un país maravilloso con gente encantadora y lugares de ensueño.

 

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Visita al Salar de Chaxa, Toconao, Lagunas altiplánicas -Miscanti y Miñiques-, Socaire

Desierto de Atacama, Chile — domingo, 3 de enero de 2010

Después de nuestra primera excursión, decidimos contrar otra para el día siguiente con la misma agencia -espero recordar el nombre en algún momento- Estuvimos en ruta todo el día. Partimos por la mañana para Toconao donde pasa el río Valle de Jere. Justo paramos por ser un lugar singular lindo. Ibamos con unos brasileños que bueno....si vas al desierto, no estas en un resort de 5 estrellas. Creo que uno debe ser consciente y poner buena cara al tema. Bea y yo disfrutamos como camellos esta excursión. Tuvimos la suerte de que Hernan era amigo de otro guía que era geologo y al llegar al  Salar de Chaxa, donde está la reserva de flamingos, nos dió una genial explicación de la formación del salar, los volcanes. De ahí se veía el volcán Lasca, aún activo. Tuvimos un temblor que realmente nos hizo saltar a Bea y a mi. Supongo que los locales estan acostumbrados pero nosotros no. Ver las crostas de sal y el tercer salar más grande del mundo es impresionante. Por otro lado vimos muchísimos flamingos. Toman el color rosado por los pequeños molúsculos de los que se alimentan en la laguna. De ahí partimos hacia las laguans altiplánicas. El paisaje, semidesértico, era increible. Los azules del cielo se fundían con las aguas de la laguan y los ocres de las pajas bravas me hacían recordar a cabezas crestadas. Realmente impresionante. Las lagunas de Miñiques y Miscanti eran volcanes que después acumularon el agua de los glaciares. El azul es tan sumamente intenso que parece terciopelo. Hay una paz gigante en esas alturas. Por cierto, si alguien sufre de Zoroche o mal de altura, que compre unas hojitas de coca para prevenirlo. A mi me dió fuerte y a Bea no le afectaba para nada. Una vez disfrutado de esas vistas tan puras, partimos hacia Socaire donde nos esperaba una buena comida. El lugar quedó sin luz debido al temblor. Por desgracia, después de comer no pudimos acercarnos a la igleasia del pueblo ya que los brasileños dijeron que querían volver. Pues nada, viva la democracia.....De todas maneras no puedieron hacer nada para que no nos paráramos en Toconao. De camino al pueblito, Hernan nos dejó boqui abiertos con un truquillo. Hay un punto en la carretera en cuesta donde el campo magnético es tan  fuerte que si paras tu auto, continua subiendo la cuesta! Además, los celulares se cargan...bastante alucinante. El desierto tiene lito y demás materiales minerales que provocan tales fenómemos. Volviendo a Toconano, no quedamos visitando la igleasia que es el siglo XVI. Muy curioso de ver como la igleasi y el campanario están separados. Parece ser que la gente autóctona de ahí quisieron demostrar con eso quee después de la conquista los hombres y mujeres fuerona separados. También que la igleias representa a la madre y el campanario el padre. Había un pesebre muy curioso que presenta elementos no cristianos como ahora un volcán y un lagarto subiéndolo. El techo y demás elementos de la iglesia están hechos de madera de cactus, el cual está protegido por verse en vías de desaparecer. Ahí nos sacaron un par de llamas y nos llevaron de paseo por los huertos. Que impresionante ver correr el agua por los canales y azequías que tienen montadas. Hay un bosque impresionante, rico en granadas y higos. El control y riego del agua depende a muchos cosas y las tierras pasan de padres a hijos de forma tradicional.  De ahí partimos hacia San Pedro donde nos esperaba una buena cena. El hostal tenía cocina y nos compramos unas cuantas cosas para prepararnos una rica ensalada. Tuvimos un pequeño susto ya que había un motorista tirado en el suelo y bueno, parece ser que era un chica a la que su novio le pegó tremenda bronca al despertar. Sin comentarios....Esa noche y aprovechando que ya estabamos bien, decidimos hacer una relajación y meditación que nos puso las pilas a los dos. Atacama realmente es mágico y no sé cómo lo hace pero el tiempo es diferente a cualquier otro lado que haya estado.

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