Whisky, soda and rock&roll

Escribe: Ninesr
Mi viaje a Nueva York y Florida en las Navidades de 2009

 

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Capítulo 2 4

Florida (Daytona, Orlando y Cabo Cañaveral)

Daytona Beach, Estados Unidos — sábado, 26 de diciembre de 2009

27 de diciembre
No se si es un 26 de diciembre con más horas de lo normal o un 27 muy cortito.
¿Os acordáis cuando os dejé esperando para coger pista de despegue en el aeropuerto de Newark; pues bien, vuelo tranquilo, sin novedades.
Llegamos al aeropuerto de Orlando a mas de las 12:30 de la noche y a coger nuestro cochecito que teníamos reservado en AVIS. El coche más pequeño del mercado, pero que yo consideraba mas que suficiente y me permitiría ahorrar unos cuantos dólares; pues bien, que no había manera, que el que nos atendía opinaba que 15 días con un coche así era poco menos que un tormento chino y que por muy pocos dólares más al día tenía la oportunidad de coger un coche mayor y más confortable. Yo que no, que ni hablar y el tipo miraba a Manolito, como diciendo “macho que te la juegan”, “o dices algo o te veo volando de vuelta a Madrid como una alcayata”. Yo a Manolito, que ni caso, que para estos americanos las cosas son a lo grande o no valen. Nada, bajamos y de una fila entera nos dicen “coger el que queráis”: mas nuevos, menos nuevos, más grandes más chicos; es curioso, en España ni la fruta te la dejan elegir. Aquí, a tu gusto. Finalmente nos decidimos por un Honda nuevecito, el que sería nuestro compañero de viaje durante los siguientes 15 días y resultó ser un muy buen compañero de viaje. Un maletero pero que muy majo, prácticamente nuevo; en fin, que hicimos bien.
Orlando está a poco más de una hora de Daytona, donde teníamos nuestro complejo. Total que entre unas cosas y otras, llegamos sobre las 3:30 de la madrugada y la puerta del complejo, cerrada a cal y canto. Un teléfono para emergencia, en el que no nos hicieron ni caso, por lo que decidimos tomárnoslo con filosofía, taparnos con las cazadoras y dormir en el coche; bueno dormir, Manolito, que se duerme en el filo de una espada, .... porque yo no pegué ojo. A las 06:30 sale un vecino y me dice que si quiero me abre y podremos estar en recepción, pero también nos dijo que cerca había un Donky que estaba abierto y me sedujo más la posibilidad de tomar una cafelito caliente. Nos tomamos un chocolate calentito, con unas magdalenas tamaño, gigante –como no podían ser de otra forma en esta tierra- rellenas de moras, que quitaban el sentido.
A nuestra vuelta, a las 7, ya había gente en recepción. Nos dieron la llave y después de conseguir cerrar la boca tras ver el "piazo" apartamento con vistas al mar que teníamos, nos tiramos en picado a la cama.
El resto del día, tranquilito: nos levantamos a las 12 y nos fuimos a un supermercado a comprar las cuatro cosillas para desayunos y frugales cenas y salimos a las 17 h. Toda una experiencia, ….. todo nos llamaba la atención. Estos americanos tienen de todo lo que te puedas imaginar.
Hicimos una merienda cena en el apartamento: unos tacos que nos hicimos riquísimos con carne que habíamos comprado, queso, guacamole, crema y salisita picante. Unas alitas braseadas con especias muy ricas y aritos de cebolla.
Pasado un rato, nos fuimos a dar una vuelta por la calle principal que tiene 55 kms y nos metimos a un outlet sin gran interés y a las 10 de nuevo en nuestra casita, que estábamos todavía cansados.  La playa tiene 37 kilómetros de largo y 152 metros de ancho cuando la marea está baja. No se él qué, ha compactado la dura y blanca arena, lo que hace posible acceder a ella en coche. En parte de la playa está permitido conducir y aparcar el coche durante el día. Esta localidad se hizo muy famosa porque aquí se probaban los motores de los coches y de las aeronaves de guerra durante la Segunda Guerra Mundial.
28 de diciembre
Hoy ha amanecido un día soleado y muy bonito, pero a pesar de ello, en San Agustín, donde hemos estado, hacía mucho frío.
San Agustín es precioso. Se trata del más antiguo asentamiento europeo en Norteamérica, …. Da mucho gustirrinín ver banderas españolas por todos sitios. Pasear por sus callejas es una auténtica delicia.
Nada mas llegar, cogimos un trenecito que recorre la ciudad; además, sin querer, no pagamos. Es mucho lo que hay que ver: Castillo de San Marcos, Catedral, Plaza de la Constitución, que era el antiguo mercado de esclavos en su época británica y miles de casas preciosas, la primera escuela en Estados Unidos y un largo etcétera que hicieron las delicias de ese día. Comimos allí y a la vuelta nos pasamos a ver el Faro Ponce de León de Daytona.
29 de diciembre
Hoy estaba previsto Estudios Universal y para Orlando que nos fuimos.
Es fantástico. Me han encantado todas las atracciones y no sabría cuál elegir.
Se divide en dos parques, Universal Studios a la derecha y La Isla del Tesoro a la izquierda. La vendedora de tickets nos convenció, primero para coger los dos parques que salía más barato y nos iba a gustar –hicimos mal en cogerlo, pues cuando terminamos en Estudios Universal y fuimos a La Isla del Tesoro, casi todas las atracciones estaban cerradas- y segundo, para coger el “pase express” –esto si que fue un acierto: es una gozada ver colas kilométricas y nosotros, pin pan, pin pan, para dentro-.
Las atracciones a la cual mejor:

  • Los Simpson: un paseo superdivertido en un cochecito.
  • Shrek: 4D, donde todo se mueve, incluida tú con sillón, vertical y horizontalmente, con propulsión de aire y rocío de agua. Muy logrado.
  • Twister: durante 15 minutos, cientos de luces y agua recrean los efectos de una tormenta. Impresionante.
  • Revenge of the Mummy: Agua, calor, viento, sonido, luz y completa oscuridad, todo combinado en una montaña rusa acoj……perdón.
  • Earthquake: en un coche subterráneo que detienen cuando comienza un terremoto de 8,3 en la escala Ritcher. Muy bueno.
  • Jaws: paseo en un pequeño barco, donde el tiburón aparece cuando menos te lo esperas, atacando al barco
  • Men in Black: Montas en vehículos de 6 personas y te dan pistolas para que, en equipo, se dispare a los alienígenas que están en las calles de Nueva York.
  • Terminador
  • ET
  • Disaster. En esta me lo pasé muy bien, pues trata de un productor de películas que es muy despistado y un desastre, entonces pide tres voluntarios y no me lo podía perder: allí estaba yo, delante de todo mi público protagonizando una película, en la que además, para más recochineo hacía de abuela.

De La Isla del Tesoro, solo pudimos ver Spiderman, que también merece la pena.
Un capítulo muy bueno fue la comida. Veo por la calle uno comiéndose una pata de pavo braseada, con una pinta espectacular. Le pregunto que donde la ha comprado y allá que fuimos, pero Manolito dice que él no quiere, que prefiere comer otra cosa, accedo, para comer los dos juntos y a la caza de un restaurante. Misión imposible, todos a tope y con unas colas para obtener mesa, de padre y muy señor mío, por lo que Manolito no tiene más remedio que acceder a comerse “la pata”. De lujo.
110 kms. , de vuelta y a casita.
30 de diciembre
Esta bonita mañana, con un radiante sol, no tenía nada previsto, pero viendo las noticias en la tele, surgió: a las 11 se llevaría a cabo la Citrus Parade en Orlando y corre que te corre a Orlando nos fuimos de nuevo.
No se quién ni porqué se organiza, pero se trata de un desfile, donde todo hace alusión a los cítricos y está hecho con cítricos –naranjitas y limones, lo que comen los señores-, las carrozas, los trajes, todo. Allí estuvimos, en primera fila, alrededor de dos horas o más pasando un calor de justicia.
La anécdota del día: Regalaban collares de cuentecillas y yo, a duras penas conseguí uno; pues Manolito, al terminar el desfile ve colgados de un árbol dos o tres collares e intentaba cogerlos con su chaqueta sin conseguirlo, cuando de repente, alguien de la organización en una furgoneta le pregunta que si los quiere y contesta que sí; sin más se sube al techo de la furgoneta y le da un collar. Yo me moría de la vergüenza y para remate me pregunta Manolito que si quiero algún otro,………..
A continuación aprovechamos el viaje a Orlando para visitar uno de los dos o tres grandes Outlet de Orlando, y cuando digo grandes quiero decir gigantescos. No se muy bien si son muy baratos o no, porque como ni Manolito ni yo somos de marcas, no teníamos mucha base de comparación. Además, la moda americana, como que no me convence. O sea que no fue muy fructífero.
Vuelta a casi, como siempre, machacaditos.
31 de diciembre
Fin de año y de lo planificado "na de na".
Para abrir boca nos hemos tirado dos horas mirando como daba vueltas una máquina. Teníamos tantísimas cosas que lavar, de todo el viaje, que decidimos acercarnos a unas máquinas de lavar y secar que hay en el complejo; dos horas de reloj hasta que termino su cometido. Horror.
A continuación, nos fuimos a dar una vueltiña por la playa. Increíble, kilómetros y kilómetros de una arena tan fina que resulta compacta y puedes andar por ella calzado sin ningún problema. Todo increíble: la buena temperatura, las gaviotas, el mar, el camioncillo de los helados, el de la basura, los pescadores, que por cierto, es curioso ver lo bien pertrechados que van: con unos carritos hechos ad-oc para sus avíos y cañas, que al finalizar, empotraban en una especie de armazón que llevaban los coches detrás. De lo más preparados.
Era media tarde y no habíamos hecho nuestra comprita para cenar en casa esta  noche, por lo que nos dirigimos a uno de los megasupermercados del pueblo o la ciudad o lo que quiera que sea esto. No pensábamos hacer “ni las malas”, por lo que las posibilidades se nos reducían bastante, pero no estuvo mal: un salmoncito con una salsita muy rica, langostinos, unos filetitos que compramos para hacer taquitos y una ensaladita muy variada completaba nuestro menú de fin de año.
A la hora crítica de las 12 de la noche y viendo la retransmisión por televisión de la cuenta regresiva en Time Square de Nueva York y las caras de frío de los que llevaban horas por conquistar veinte centímetros cuadrados donde colocar los pies, imposible más, nos dispusimos a dar cuenta de nuestra latita de uvas y nuestras botellitas de cava y sidra que nos habíamos llevado desde Madrid (incluyendo copas, "just in case").
Sobre la una y media estábamos en la camita.
1 de enero
Los planes de hoy eran ir a Tampa, Clear Water y St. Petersburgo, en la costa oeste, pero ha amanecido jarreando. Cambio de planes y como es el santo de Manolito, lo celebramos a su gusto…….. día tranquilito.
Hemos ido a comer a Bubba Gump, que ya nos quedamos con ganas de ir en Nueva York –son los restaurantes de Bubba el de la película de Forrest Gump y todo hace alusión al film- Comimos rico, rico: unas gambas superpicantes (la especialidad son gambas rebozadas de coco, pero como que no nos atrevimos), un pescadito al limón y un postre con helado, nueces y nata y chocolate que hacía que se saltasen las lágrimas de bueno que estaba.
Por la tarde dando un voltio de tiendas y a descansar en casita (o casi).  2 de enero
Dejamos el apartamento a las 10 de la mañana, pero antes de marcharnos de Daytona nos acercamos a ver el famoso circuito de carreras de Nacsdar, aunque solo fuera para hacer unas fotitos, pues es el alma mater del lugar.
Cumplido el último requisito en Daytona, tiramos para Cabo Cañaveral para visitar el Centro Espacial Kennedy, sede de la NASA. A propósito, el GPS nos pegó una perdida que terminamos en un campo en tierra de nadie y que sólo había un hospital para animales, que nos dieron referencias para salir de allí. “Se le fue la pinza al GPS”.
Había dos tipos de entradas, una más cara que otra. Estuvimos dudando sobre cuál coger y nos decidimos por la barata y menos mal, pues a duras penas nos dio tiempo a ver todo de ésta.
Es una excursión que merece la pena un montón y es muy emocionante pensar que de ese mismo sitio salieron y siguen haciéndolo cohetes hacia la luna y el universo en general.
Está muy bien organizada la visita: un autobús te lleva de un edificio a otro, pues las distancias son enormes –el edificio de ensamblaje, la plataforma de lanzamiento, el edificio de control, etc. Todo muy bien montado con originales o réplicas según el qué. Como colofón de la visita, se realiza un simulacro de vuelo en un cohete. Guau, merece la pena y mucho.
Salimos de allí a mas de las 18,30, totalmente de noche y en el último segundo, cambiamos itinerario, de Tampa que íbamos a ir, decidimos ir directamente a Miami, pues eran muchos kilómetros y no teníamos reserva de hotel ni nada. Lo sentí mucho, pues era la última oportunidad de conocer algo de la parte oeste del Golfo de México, en otra ocasión será.

Tips:

No cojáis entradas para Estudios Universal y Island of Treasure, porque no da tiempo a ver las dos cosas el mismo día.

Tiene que ver con: Ahorrar dinero
En Orlando, Estados Unidos

Opiniones:

Mi calificación promedio:
  •  
Servicio    
Comida    
Ambiente    
Precio/calidad    

Bubba Gump Daytona Beach

Comida: Pescados/Mariscos en Daytona Beach, Estados Unidos

Buenísimo.

Ideal para: Parejas, Familia con hijos, Con amigos, Solos y solas, Grupos | Aconsejable para: Entretenimiento, Cocina local
Plato sugerido: Gambas rebozadas de coco


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