Diarios de viaje > América del Sur

Por los caminos del Inka

Escribe: AntoNa
Embotada en mi vida cotidiana resolví darle un respiro a mis ganas... Decidí aventurarme y volar. Volar por aquellos senderos que antaño fueron esplendor. Recorrer paisajes mochila al hombro de lo que fueron tierras testigo de historias milenarias, de guerras y conquistas, de victorias y lealtad. Simplemente, dejarme llevar por las sendas que antiguamente anunciaron el paso de aquellos, hoy, viejos Inkas.

 

  Enviar a un amigo   Imprimir

 
< Anterior 1 2 3 4 Capítulo 5 6 7 ... 12 Siguiente >
 

El ombligo del mundo!

Cusco, Perú — jueves, 18 de febrero de 2010

Entre tanto viaje llegamos a Cusco a las 7 a.m., me dolía todo!, por suerte, la situación lo recompensaba.  La ansiedad me consumía, ya quería dejar todo en un alojamiento y salir a recorrer sus callecitas.

            No teníamos pensado algún hostel, pero en la Terminal una Sra. nos ofertó el suyo a 60 soles la noche c/u, era imposible pagar ese precio, así que la rechazamos.  La Sra. insistió y la situación se dio al regateo por lo que terminamos accediendo a 50 soles la pieza.

            Camino al hotel -cusco imperial- se respiraba la humedad; hacía poco que había dejado de llover.  Bajamos y nos acomodamos en nuestra habitación.  Luego de desayunar, la misma Sra. nos ofreció un paquete para la visita a Machu.

            El precio me pareció excesivo, 170 U$S por adulto y 140 U$S por estudiante -más que nada ya que tenía pensado hacer aunque sea un recorrido del camino alternativo, a fin de abaratar costos-.  Nose cuanto de razón había en sus palabras, pero la Sra. empezó a asustarnos ante la imposibilidad de comprar sus boletos:  que no conseguiríamos tren por nuestra cuenta, pasajes en el cole que sube, entrada al santuario, que no íbamos a poder caminar el tramo hidroeléctrica-aguas calientes.  Yo no quería ceder y me estaba transformando aún más ya que encima se enojaba conmigo dando teorías aún más catastróficas del recorrido sin ella.

            Terminé haciendo caso a Lili y accedí al boleto, después de todo solo nos íbamos a quedar 1 día y luego iríamos a Lima.  No había tiempo que perder.  Por lo que acompañamos a la Sra. a hacer las compras de pasajes y de ahí ya nos desembarazamos del asunto: era hora de recorrer la ciudad.

           Cuando llegamos a la plaza, estaba paralizada; no podía creerlo; tantas noches soñando ese instante, tantas ansias, ahora consumidas... por fin se había hecho realidad.  Era una mezcla de sensaciones y ante tanta insaciabilidad por ver, los colosales edificios religiosos que la bordeaban, contribuían a hacerme sentir aún más pequeña por tanta grandeza.

             Estuvimos allí un tiempo y luego regresamos al hotel.  Nos dormimos temprano, Machu nos esperaba por la madrugada.

Publicado el 18/feb/2010, 23.29
Modificado el 8/mar/2010, 18.03
Leído 571 veces

  Enviar a un amigo   Imprimir

< Anterior 1 2 3 4 Capítulo 5 6 7 ... 12 Siguiente >
 
 


Últimos comentarios

Para publicar un comentario, regístrate GRATIS o

 

Plaza de Cusco. Vista a uno de sus edificios religiosos.

   

Capítulos de este diario