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Perú 2010, un viaje increíble
Escribe: Masteryamani
Después de 124 meses volví al Perú, mi país favorito. Estuvimos en Lima, Iquitos y Cusco. Dos semanas sin parar, ciudad, selva, ruinas, cosa de locos! Prepárense...
Cusco
Cuzco, Perú — martes, 9 de marzo de 2010
Veníamos con una experiencia terrorífica del vuelo Iquitos - Lima (en total duró 11 hs porque el avión era de juguete y despegaba y volvía para repararse). De los seis vuelos que tomamos sólo dos salieron en horario; Lima - Cusco fue uno de ellos dos.
Al salir del aeropuerto nos querían llevar hasta la plaza de armas por 20 ó 15 soles. En eso apareció Melchor, un tipo macanudísimo y se ofreció por s/10. El tenía una empresa de turismo y al toque concretamos para el día siguiente la excursión al Valle Sagrado. En el camino hacia la plaza paramos para comprar los boletos turísticos los cuales incluyen 16 sitios arqueológicos por 130 Soles. Si no lo comprás, en el mismo sitio de excursión pagás 70 Soles y entrás. Claro que es ridículo y siempre conviene comprarlo. Te dan 10 días para todas las visitas.
Yo le dije a Melchor que nos llevara a un hotel que había visto en la web y él me dijo que tenía uno más barato, por US$ 25 la doble con desayuno continental, cable, agua caliente, etc. Genial, nos llevó al Hostal Huaynapata, sobre la calle del mismo nombre, a 2 cuadras de la plaza. Muy bueno, además había un perrito amigo que nunca ladró.
Cusco estaba hermosísima, casi desconocida para mí. Llena de flores, radiante, toda arreglada. Había muy poca gente, casi nada de turistas; esto se debía a que era temporada baja y que Macchu Picchu estaba cerrado (en realidad el predio estaba abierto pero no se podía llegar salvo por caminos alternativos que era lo mismo que llegar a la Patagonia nadando por el Océano Indico). Los caminos estaban destruidos y las vías del ferrocarril debido a los derrumbes y el lodo que el río Urubamba con su furia había propagado en la zona.
Mucha gente asocia Perú con Macchu Picchu (es un clásico para los que fueron a este país volver al trabajo y cuando te preguntan dónde estuviste y decís en Perú te contestan "ah, en Macchu Picchu"). Está bien que uno asocie a Cyrano de Bergerac con su nariz, pero Perú... Perú es un país magnífico con cientos de lugares increíbles para visitar y conocer así que basta de limitarlo a Macchu Picchu!
Justamente gracias a esas limitaciones cartográficas disfrutamos de un Cusco con poca gente el cual nos invitaba en cada rincón a acompañarnos con su soledad. Los restaurantes estaban vacíos y se peleaban porque entraras en uno o en otro. Las ofertas eran muy buenas, por 15 Soles (20 $ arg) comías un menú con entrada, plato principal, bebida, postre y pisco de cortesía! Yo casi fui deportado porque extinguí la trucha en el valle. No podía parar de comer cebiche de trucha! Pero qué locura! Eso es arte! Por 15 Soles también me comía un plato de cebiche de trucha que era el manjar de los Dioses mismos. Y sí, Dios tuvo que haber existido. Al hombre no le da la cabeza para crear algo tan perfecto. Gracias Viracocha por tu alimento! Disculpen los proteccionistas de trucha!
Fuimos a los cuatro museos que brindaba el boleto turístico: El de Arte Contemporáneo, el Histórico Regional, el del Qoricancha y el de Arte Popular. Uno mejor que otro. En el Histórico Regional hay dos fotos fundamentales: una de Macchu Picchu en blanco y negro de 1925 con todo el pasto y la maleza crecida que casi no dejaban ver las ruinas y otra bastante actual. En el de Arte Popular hay muchas de Cusco de principios de siglo que están buenísimas; algunas tomadas por el mismo Hiram Bingham, el explorador estadounidense que descubrió Macchu Picchu en 1911.
También hicimos el gran clásico, El Valle Sagrado, comprendiendo Chinchero, Ollantaytambo y Pisac. Cuando yo lo hice por primera vez en 1998, era septiembre y todo el paisaje era dorado, el pasto tenía un tono amarillo trigo muy intenso. Esta vez estaba todo verde y fue un contraste muy bueno para repetir esa maravillosa experiencia pero con otra vista. La excursión dura 11 hs en total y es muy interesante. Los guías son muy buenos, el que nos tocó esta vez era un tipo muy profesional, sabía muchísimo, nos explicaba con detenimiento todo lo concerniente a estas maravillas incaicas donde siempre había un monumento dedicado al Sol ubicado en posición estratégica para que el rayo del astro mayor en cada solsticio de invierno llegue a un punto determinado para su total adoración.
Es imposible explicar todo esto en palabras, hay que estar allí, contemplando esa magia, esa cultura llena de misterios y maravillas que nadie puede ni debe olvidar. Nuestros antepasados eran seres superiores, tenían un conocimiento astronómico espectacular, eran geniales agricultores. Como dice el gran Víctor Heredia en su obra mayor Taki Ongoy: "Qué hubiéramos sido si hubiésemos podido ser en toda nuestra plenitud".
Yo particularmente creo que los incas manejaban la energía, la materia. No todos, pero algunos superiores sí. Es prácticamente imposible levantar rocas de varias toneladas y transportarlas kilómetros de una montaña a la otra; hablamos de esos tiempos encima, sin caballos ni elementos tecnológicos como maquinaria de gran ayuda. Cómo creaban esas ciudades en lugares inhóspitos e inalcanzables, quién creó las líneas de Nazca, cómo sabían que el Titicaca tiene forma de puma (de ahí su nombre) si eso se ve desde un satélite? Un imperio que duró sólo 100 años y tenía todo organizado. Había que trabajar eso sí; las clases más bajas trabajaban de sol a sol pero tenían su hogar y no pasaban hambre. No existían los planes trabajar. Acumulaban alimento para 5 años, sacrificaban a sus hijos en honor a los Dioses, estaban en armonía con el universo.
También hicimos Saqsayhuamán, Tambomachay, Pucapucara y Quenqo los cuales forman parte del city tour. Saqsayhuamán es un lugar increíble, lleno de energía y misterio; desde sus terrazas se puede contemplar toda la ciudad de Cusco. Por 20 Soles se puede hacer esta bella excursión que dura unas 4 hs (no olvidar comprar el boleto turístico aparte!) y por 60 Soles la del Valle Sagrado que incluye almuerzo bufet.
Así que ya saben, se puede disfrutar de Cusco sin ir a Macchu Picchu, hay muchas cosas por conocer y quedar pasmado (sobre todo por la altura que me tuvo bastante boleado). El cebiche de trucha ya justifica la estadía. Y termino parafraseando nuevamente a Víctor Heredia: "Una tierra sin memoria no nos cobijará jamás".
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Últimos comentarios
maratial dice:
Exclusivamente Cuzco, interesante, aunque creo que lamentablemente no me alcanzaran los dias para ir hasta allí, pero lo voy agendando para cuando de verdad conozca el Peru. Saludos!!
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alexandra-luna dice:
Maravilloso tu diario! me encanta! de nuevo, gracias por tantos datos y plasmar todas tus impresiones!!!
Un saludo!
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