Diarios de viaje > Curarrehue, América del Sur

Curarrehue, un pequeño paraíso de tranquilidad en la Araucanía Chilena

Escribe: sebbduarte
En este diario quiero contarles de este hermoso lugar, en el que he descubierto lo mejor de mi, donde los ideales están más vivos que nunca para muchas personas. Además, mostraré porque Curarrehue es un gran lugar para descansar y pasear muy cerca de las saturadas localidades turísticas de Pucón y Caburgua.

 

  Enviar a un amigo   Imprimir

 
Capítulo 1 2 3 4 5 6 Siguiente >
 

Curarrehue y yo

Curarrehue, Chile — domingo, 20 de septiembre de 2009

Hace mucho tiempo que tenía ganas de escribir este diario, ya que quiero hacer un poco de justicia con este lugar tan mágico y tan desconocido a la vez. Les contaré porque (sobre qué hacer, llegar, etc. son los otros capítulos).


Contexto

Curarrehue está en la zona cordillerana de la IX Región de Chile, cercana a la frontera con Argentina y cercana a Pucón. Allí, los padres escolapios están a cargo de la parroquia, hogar de niños, liceo educativo, radio y televisión local, casa de hospedaje de campesinos y cooperativas. Yo estudie en uno de los colegios de estos curitas amigos en Santiago, y se organizan trabajos de verano de alumnos y ex alumnos del colegio cada enero, desde el del 96.


Curarrehue y yo

La primera vez que estuve en Kurarewe (escrito en mapudungun) fue en enero del 97, tenía 13 años y estaba de campamento scout en las cercanías del pueblo. Este campamento duro un par de días, ya que uno de los chicos se accidento gravemente en el río, quedando parapléjico.

Yo ni imaginaba en volver, hasta que empecé a participar en las comunidades juveniles del colegio, donde cada verano, dependiendo de tu curso, podrías asistir a trabajos solidarios. En enero del 2000 y 01 fui a trabajos con niños y el verano del 2002 recién salido del colegio, eran los trabajos de reparación de vivienda en el mismo Curarrehue. Cómo esto a mí me gusta mucho, asistí gustoso, asistieron 16 chicos más, de los cuales 10 eran de mi curso. Además de que nos acompañaban nuestros animadores y otras personas que nos ayudaban en todo.

De Curarrehue tenía un breve pero lindo recuerdo, es un lugar pequeño, de un verdor impresionante, mucha vegetación nativa y gente linda. Curarrehue es una comuna predominantemente mapuche y con ellos estaríamos compartiendo 10 días, fabricando baños sencillos en las proximidades de la ciudad.

En estos días, todos están animosos, con ganas de conocer, compartir, descubrir experiencias vitales y compartir los momentos de descanso. La tarea de los baños es nueva, somos la primera generación que los implementará, antes se había pintado el internado, reparado techos entre otras cosas, pero ahora se busca dar un mejor aporte a la comunidad. El conocimiento no sobra y el empeño era la mejor arma.

Todo parte en el río, a buscar ripio para las lozas de cemento de los baños, palas, varios de nosotros y el camión: todos paleando, todos derechos y sacando coordinadamente, salvo mi pana Leo (el venezolano del grupo), zurdo y su primer palazo, en la ceja de Pedro Pablo (el rudo), la sangre profusa y la primera anécdota del trabajo.

Ya es hora de repartir este ripio y el resto de los materiales. Vamos casa por casa, los grupos de trabajo se arman sobre la marcha, varios deciden por la amistad. En la primera casa, cruza un riachuelo y un profundo desnivel, este tenía un puente de grandes troncos para cruzar, al llegar, el único que cree poder cruzarlo en el camión es Iñaki, el cura  esponsable de la obra en Curarrehue, nadie le cree, así que nos vamos al final del camión y pasó lo que iba a pasar, un tronco se rompe, en 10 segundos todos a 100 metros y el camión casi se cae al hoyo. ¡Que susto más grande! Jajaja… luego Iñaki casi atropella a Fernando… así se gano su fama de “Fitipaldi” eternamente.

Seguimos por varias casas, llegamos a una casa, una de las cuantas que existen de la familia Loncopán en el sector, se baja Rodrigo (responsable del grupo), luego se ofrece Francisco (del otro curso) y el tercero… nadie se ofrece, así que luego de unos segundos me bajo yo, recordé que aquí vine a aprender de una familia mapuche, sus costumbres, compartir y aportar con este baño, así que me baje y a trabajar. Aquí nos encontramos con Gabriel, el es de la generación anterior y estaba viviendo la experiencia de inserción en la misma casa.

El contraste es fuerte (a pesar que afortunadamente, gracias a Dios y mis padres, tengo un buen pasar y experiencias de pobreza, ya que ellos me ha dado mucho más de lo que ellos tuvieron), no puedo dejar de impactarme, la realidad de pobreza rural es muy distinta a la urbana. Tienen algunos animales, tierra, no les faltará para comer pero la pobreza está en la lejanía, el aislamiento, en el saber, en las oportunidades. A pesar de eso, no dejo de maravillarme de su sencillez, del apreciar lo sencillo de la vida y ser feliz con poco, que lección más valiosa. Esto lo compartíamos entre nosotros también, teníamos instancias para “botar” esto que hemos descubierto.

Afortunadamente, pude comprobar no sólo eso en la casa en que estuve, buscando materiales y herramientas conocí a varias familias más, incluida la de Don Alejandro Loncopán, el lonco de la zona (jefe mapuche de tiempos de paz). Don Alejandro, me dio una de las alegrías más lindas de mi vida, pero eso lo cuento en el otro capítulo.

Así transcurrieron los días, realizamos primero el suelo, con piedras, tubos de pvc y cemento. Para luego colocar el armazón de madera, forrarlo por dentro y fuera. Para finalmente colocar lavamanos, doble wc y ducha. Logramos sacar el baño adelante, al igual que el restante de los compañeros. La misión estaba cumplida, nos llevamos una experiencia vital, nadie sabría si volvería, en 2 meses empezábamos nuestras vidas universitarias, nuestras amistades, intereses y ganas divergirán a lugares, sitios e intereses muy distintos.

Solo Leo y yo volvimos al año siguiente…

Publicado
Modificado el
Leído 1521 veces

  Enviar a un amigo   Imprimir

Capítulo 1 2 3 4 5 6 Siguiente >
 
 


Últimos comentarios

Lely12 dice:
Amo Kurarewe!.. al igual qe a ti cuando lo conoci cambiaron muchas cosas en mi.
gacias a este lugar yo redescubri mi amor por la naturaleza!
qe lastima qe este año no podre ir, pero no faltaran oportunidades ^^
tus anecdotas son mas extremas qe en mi año xD

Publicado

sebbduarte dice:
y eso que no has leído el capítulo 2
Publicado

buvar dice:
Se ve bonito Curarrehue, necesiti ir para el sur, hace miles de años que no voy..
Publicado

Txus2008 dice:
Muy interesante Sebas.
El pasado 17 de agosto tuve la oportunidad de ver ese pueblo.
Muy pintoresco.
Saludos

Publicado

un viajero dice:
Qué interesante experiencia de vida Sebba..... te felicito!!!!
El lugar realmente es mágico...seguiré leyendo tu aventura
Abrazos.

Publicado

Buganvilia dice:
Me gusó tu diario, vivencias muy potentes, lo mejor de viajar es compartir con la gente, estoy de acuerdo. El año pasado estuve en Curarrehue, visité el museo y la feria artesanal atendida por las propias creadoras de textiles maravillosos, donde tambien se puede comer exquisito menu mapuche a precios muy razonables... no conocí la pasteleria donde venden esas dellicatessen que describes... me queda pendiente. Slds.
Publicado

jimenez225 dice:
ME ATRAPASTE. Confieso que me tuve que ir a Google Earth para saber donde queda Curarrehue en Chile. Es la primera vez que oigo de este pueblo. Lo cierto es que seguire tus pistas.
Saludos desde Panamá

Publicado

Mizzy dice:
yo quiero citar na parte que me encanto pues como dices es una leccion muy valiosa,
"no puedo dejar de impactarme, la realidad de pobreza rural es muy distinta a la urbana"
"no les faltará para comer pero la pobreza está en la lejanía, el aislamiento, en el saber, en las oportunidades. A pesar de eso, no dejo de maravillarme de su sencillez, del apreciar lo sencillo de la vida y ser feliz con poco"
ojala que si llega la tenologia no les cambie su sencillez y felicidad
ya lei todo el diario y te felicito por darme la oportunidad de leerlo
estos son os diarios que a mi me agradan mas, los de lugares casi o nada conocidos y que aportan muchisimo al viajero, es mi opinion personal

Publicado

Aleleani dice:
Seba, te felicito , que hermosa experiencia que has tenido haciendo trabajo solidario en Curarrehue.
Lo más importante es lo que has aprendido y las huellas que ha dejado en tu alma.
Seguiré leyendo...ya quiero conocer el lugar!

Publicado

sebbduarte dice:
Muchas a gracias a todos por sus comentarios
Publicado

Caribense dice:
Parecen las aventuras de un expedicionario narradas a través de National Geografic.
Publicado

CarlomagnoV dice:
Te admiro!!! Sos muy joven y usas palabras de mucha sabiduria.
Publicado

Para publicar un comentario, regístrate GRATIS o

 

Capítulos de este diario