Ecuador

Escribe: dgdb
Mi esperado viaje, comienza en Ecuador y espero se extienda por todo el continente sudamericano o incluso... En apariencias otro día mas pero no era así, llego el día de partir.La mañana amaneció gris y salí de la cama con pereza (ya que era la última mañana en MI CAMA) me disponía a rematar los asuntos pendientes, preparar la furgo para su nuevo dueño y algún papel que tenia pendiente...

 

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Alausi - Cuenca

Cuenca, Ecuador — sábado, 26 de diciembre de 2009

A las 10.30 salía el bus dirección Cuenca, así que me puse las pilas y prepare todo para ir a desayunar, y hoy mejor que nunca que nos esperaban 5 horas de viaje.

Como el local de la mujer de siempre estaba cerrado, nos fuimos a otro algo mas céntrico y por ser turistas ya nos salía 0.50$ mas el desayuno que de costumbre a cada uno, pero hoy había que comer así que nos sentamos y a devorar.

Regresamos al hostal a por las pertenencias y a pagarle al hombre, de ahí al bus.

Los billetes les compramos el día antes para poder elegir asiento y pedimos los primeros, así aunque durara 5 horas el viaje, podríamos ir cómodos, el precio era de 5$ por persona, solo hay descuentos para la tercera edad y minusválidos.

Ya en el autobús, de cine!!. Habría 15 personas máximo y se bajaron pronto así que la mayoría del viaje le hicimos 3 personas, a veces subía alguien pero en pocos kilómetros se bajaba así que cogí postura y a dormir, que la noche anterior me dieron casi las 03.30 de la madrugada con la puñetera tele.

El viaje se me hizo bastante menos pesado de lo que creí, ya que tan solo eran 160 km aproximadamente y el conductor no paso de 35 km/h ni cuesta abajo, pero bueno por lo menos no era como otros que adelantan hasta en curvas sin visibilidad, llegaríamos en cinco horas, pero enteros.

Antes de darme cuenta, pasajeros Cuenca!! así que para abajo. No me fije en la entrada a la ciudad, así que no tenía ni idea de cómo era ni donde estábamos, cogimos los bártulos y fuimos en busca de un hombre de seguridad de la estación a que nos pusiera al día de las tarifas de taxi, bus, etc...

Paramos un taxi y nos dirigimos a la zona donde se suponía había hostales y donde la mayoría de gringos iban.

Le dijimos como referencia al hostal Cafecito, que por lo visto es uno de los que mejor funciona por la zona, ya que en las cercanías de la terminal, no nos la recomendaron por no se muy de fiar. Había algún turista que le habían robado en su misma habitación mientras el desayunaba abajo, así que decidimos no poner a prueba esa zona y buscar en otro lugar.

Cuando llegamos a la calle, paramos en la puerta de un ciber, el taxi nos cobró 2$, la tarifa más alta ya que nos dijeron que de 1.50 a 2$ es lo habitual, pero por no empezar a discutir nada mas llegar y no tener 1.50$ cambiado lo dejamos así.

Entre en el ciber para comprobar si alguien me había recomendado algo en el foro pero lo que leí, que no estaba mal, nos dijeron que estaba por la zona de la terminal así que lo descartamos y mientras yo cuidaba el equipaje, Javier se fue en busca de acomodación.

Pregunto en el famoso Cafecito pero se nos iba de presupuesto, 25$ la noche y de ahí a otros 4 o 5 hostales más, hasta que dio con uno que se quedaba en 6$ cada uno y con baño privado.

El hostal se llama Hostal Cuencano y tenía la mejor pinta con diferencia de todos en los que habíamos estado, lo único malo es que no se permitía fumar en el, para eso tenía una terraza pero como la ventana daba a esa terraza, pues no le dimos mucha importancia.

Después de una ducha y ponernos cómodos, nos fuimos a reconocer los alrededores a la vera del río.

No se a que zona fuimos y pensamos que serían las afueras, ya que no se veía un alma y la mayoría de los establecimientos estaban cerrados, así que con las mismas a buscar un lugar donde comer algo que ya eran las 6 de la tarde y el cuerpo necesitaba combustible.

Nos recomendaron un lugar llamado Los Kanibales, ya que estábamos dispuestos a comernos un pollo asado hasta con plumas y cuando llegamos allí vimos que era una especie de franquicia así que los precios no serian económicos. Desde la calle vimos que un pollo eran 12$, así que con las mismas nos metimos en el local de enfrente y nos comimos un plato con pechugas de pollo, papas, ensalada, un par de huevos y una cerveza todo por 7$, que le den al Kanibal.

El garito estaba vacío, como en casi todos en los que nos metemos y el chaval parecía majo así que antes de darme cuenta Javier ya estaba poniendo en la tele el Discovery y fumando allí como si estuviera en casa.

El hombre se preocupó de hacerlo tan rápido que se le olvidó los huevos, pero la verdad es que era ya un pedazo de plato y no le hacían falta más adornos.

Ya con el estomago lleno derechos al hostal, pero al llegar vimos que había bastante ambiente así que nos dimos una vuelta a la manzana buscando un sitio para tomar un café.

Entramos en uno que tenía buena pinta y además era la "hora feliz", así que cambie el café por un cubata de ron, que para hacer la digestión también vale y costaba parecido al café 1.50$, cuando nos íbamos a sentar en una mesa, nos reconoció uno de los chavales australianos que conocimos un par de días antes, así que nos sentamos allí a conversar.

Bueno hablar, hablaban ellos yo me limite a escuchar ya que aun me cuesta arrancarme, pero me enteré de la gran mayoría de la conversación y luego incluso hice mis pinitos y me decían que me entendían perfectamente pero tampoco abuse ya que me toca pensar mucho para intentar expresarme bien y como llevo traductor personal, tampoco me doy mucha caña.

Allí estuvimos hasta que cerro la 1 de la madrugada y claro el precio ya no era el mismo, de 1.5$ el cubata a 4.50$ y de 1.5& la cerveza a 3$ con algo, así que no vuelvo si no es en hora feliz.

A salir nos dijo el camarero que iba a comenzar rave y Javier y los australianos se animaron pero yo no tenía ganas de tecno y aun seguía algo jodido así que después de ver el cartel y decirles que había que pagar 5$ de entrada más lo que consumieran, Javier se despidió de los chavales y allí se quedaron dubitativos.

Ellos están de vacaciones para 10 semanas y su presupuesto es distinto al nuestro, así que a la habitación a reposar que el día había sido largo.

Cuando llegamos nos comimos un par de pepinos y algo de pan de agua para mojar la bebida, (es lo único que teníamos) y Javier se quedo frito, pero yo cogí el portátil a ver si me conseguía conectar a Internet ya que cogía una señal de Wifi supuestamente gratis para la ciudad de Cuenca o algo así ponía, pero no había manera así que a soñar con los angelitos que ya eran cerca de las 3 de la madrugada.


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