Venezuela. Nuestro Noveno Pais

Escribe: Trotador55
No sabemos el tiempo que estaremos visitando este pais ya que nos han dicho que es bastante inseguro, pero como eso nos lo dicen siempre, queremos verlo por nosotros mismo y después juzgar.

 

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Salida de Venezuela por la frontera de San Antonio. Venezuela

Cúcuta, Colombia — jueves, 28 de junio de 2012

Hoy llegue a la terminal de autobuses de Mérida sin saber todavía cuál sería mi próximo destino, tenía dos opciones abiertas, o me pillaba un autobús que me llevara hacia el norte hasta Maracaibo, o me pillaría uno que me llevara hasta Colombia.
Ya en la terminal pregunte cuanto tardaría en salir a los dos destinos, y me dijeron que en 2 minutos salía uno que me llevaría hasta Vigía, y allí hay autos por puesto que salen continuamente hacia Colombia, no quise pensarlo mucho, simplemente compre la tasa de embarque, pague los 20 pesos del trayecto y me monte en ese, lo que si tenía que conseguir es llegar a Colombia con el dinero que me quedaba (que no era mucho) y todavía no sabía lo que me costaría desde Vigía a algún lugar de Colombia.
A las dos horas llegamos a la terminal de Vigía y allí había docenas de carteles con distintos destinos; entre ellos vi dos, uno hacia Maracaibo y otro a Cúcuta Colombia, los dos me costaban lo mismo 100 bolívares, mire lo que tenía en efectivo y vi que me quedaban 152 Bs, sabía que si me voy a Maracaibo llegaría casi de noche y allí me sería difícil cambiar dinero para pagar el hotel que siempre te hacen pagarlo por adelantado, y marchándome a Colombia llegaría de día y podría cambiar dólares por dinero Colombiano, por lo que decidí terminar con Venezuela y empezar otro país.
Me acerque al andén de salida hacia Cúcuta y allí no había ningún coche pero me dijeron que esperase que todavía no habían llegado los que vienen desde allí, ya llevaba una hora esperando y no me aseguraban a qué hora llegarían ya que están asfaltando la carretera y vienen con retraso.
Escuche a uno de los muchos hombres que allí había gritando la salida hacia San Cristóbal que es otro punto de salida hacia Colombia, pero era un autobús en vez de un coche compartido y eso significa que tardaría mucho más en llegar, el viaje costaría 60 Bs, mas después desde allí tendría que pillar un taxi que me llevara hasta la frontera y otro hasta Colombia y nadie sabía lo que eso me costaría, lo último que desearía es quedarme sin dinero y no poder cambiar.
Decidí que eso era arriesgado por lo que seguiría con la primera idea de esperar a que lleguen los autos que me dejen directamente en Colombia, la única incógnita era si estos coches me quisieran cobrar más por el equipaje y no tendría suficiente dinero.
No había desayunado, no había comido nada y no tenía ni unas tristes galletas sabiendo que en el momento que me montase en ese auto y hasta que llegase a algún hotel de Colombia no podría comer nada y eso sería como mínimo 4 horas de camino más el pasar por fronteras y encontrar hotel.
Me cruce al otro lado de la calle y me comí dos horribles empanadillas, pero solo me costaron 8 pesos, el hombre se extrañó que ni pidiese una bebida para poder bajar esa espesa masa por el gañote, ya solo me quedaban 100 para el viaje y 44 para improvisos.
Nada más terminar de comerme eso, un hombre me vino a avisar que había llegado uno de los autos y si yo me montaba saldría de inmediato, le pregunte cuanto me cobraba por el viaje y me dijo 100 eso ya lo sabía pero a ver qué pasaba cuando viera mi enorme mochila, abrió el maletero la consiguió meter y no me pidió más dinero Aleluya!!!
El viaje por las dos primeras horas fue bien, íbamos a veces por carretera en buenas condiciones, otras veces por trozos parecidos a una autopista y otras por carretera destrozada (era la panamericana)
El hombre paro a comer y poder ir al baño, el precio de una comida costaba 55 pesos o sea no me alcanzaba, pregunte por un paquete de cigarros que yo les he estado comprando a 4.5 Bs y me pidieron 26 por lo que también descartado, me conforme con una botellita de 7Up.
Por esta zona donde estábamos pasando había mucha ganadería, pero los camiones que transportan ganado todos van en dirección a Colombia, esto me hace pensar que al igual que se va el ganado también se va todo lo demás pues en Colombia consiguen más precio que en Venezuela, mucha gente de Venezuela se queja que hay poca comida y cara. Muchos días cuando vas a las tiendas no hay arroz, o azúcar, y cuando lo hay falta el aceite o la pasta.
En un momento determinado el hombre se salió de la autopista y se metió por una carreta de tierra y salimos a otra pero en peor estado que por la que veníamos, yo pensé que era un atajo para poder llegar antes.
Esta carretera dejo de ser una carretera y parecía un camino de cabras, además estábamos subiendo por montañas y en muchos momentos con lluvias fuertes. Cuando paraba la lluvia se veían bonitos valles y aldeas, pero estaban viniendo de frente cientos de camiones muy grandes y cargados de animales, o mercancías que nos hacían parar en casi todas las curvas.
El coche empezó a meter un ruido raro y es porque se había quedado sin líquido hidráulico en la dirección, parece ser que últimamente en los vehículos que monto se rompen todos.
Conseguimos llegar hasta una aldea que le vendieron una lata y continuamos, pero el sol ya estaba empezando a bajar y al paso que íbamos se nos haría de noche antes de llegar al destino.
La carretera estaba tan mal que parece ser que la gente se ha inventado un nuevo tipo de trabajo, consiste en grupos de unas 3, o 4 personas que se ponen en las curvas y sacando tierra de la montaña tapan el agujero de la carretera que cada uno a elegido, y otro con un caldero va pidiendo dinero a todos los que pasan por allí por tener la amabilidad de tapar ese agujero.
Cuando estábamos en el tope de una de las montañas y abajo se veía una ciudad es cuando le dije al conductor que yo tenía que parar en la frontera para sellar el pasaporte de salida de Venezuela antes de entrar en Colombia, el hombre me miro y me dijo que por dónde íbamos no había frontera que entraríamos directamente a Colombia, UFFFFFFFFFFF ahora sí que empiezan los problemas. Este problema ya le hemos pasado antes y sé que no es nada bueno.
Por más que yo le explicaba que no podía entrar a un país sin sellar la salida de otro, más me decía el que no había ningún problema, y que además  la frontera para poder sellar no estaba en Cúcuta sino en San Antonio.
Yo ni sabía dónde coños estaba ese lugar ni como podría llegar allí, esto ya se estaba complicando bastante y la noche se echaría encima en menos de media hora.
El hombre paro en Ureña que es un pueblo poco antes de llegar a Cúcuta y allí ya tuve que hablar seriamente con él, yo tenía que llegar como fuese a sellar a la frontera antes de entrar en Colombia, él me dijo que desde Cúcuta a San Antonio eran 16 km y que me llevaría hasta allí pero tenía que pagarle otros 100 Bs que es lo mismo que me había costado todo el viaje.
No voy a entrar mucho en los detalles, pero al final acordamos que él me llevaría hasta encontrar un hotel en Cúcuta y que mañana pille un autobús me vaya hasta san Antonio (Venezuela) a sellar y todo arreglado, este tipo no tiene ni idea los problemas que me va a traer el haber entrado en Colombia sin haber sellado la salida de Venezuela.
Antes de entrar en Cúcuta pasamos por el puerto y una cosa me llamo la atención, había cientos de vendedores ambulantes vendiendo gasolina por todas partes, aquí debe haber un tremendo contrabando de combustible, estando los precios como están en Venezuela que prácticamente la regalan no me extraña que la contrabandeen al igual que otros productos.
Me llevo directamente a la terminal de autobuses que es donde están los hoteles más baratos, allí pude cambiar 100 dólares en pesos Colombianos y el primer hotel que vi enfrente de la salida ahí me metí, el precio 20.000 pesos. Son los que usan las prostitutas pero eso me daba igual ya les conozco bien, un cuartito, un ventilador, una cama medio destartalada, una almohada que parecía un saco de canicas y una televisión, con eso me valía.
Después de registrarme y pagarla deje la mochila grande y directamente me fui a ver como llegaba al maldito San Antonio, pues eso de esperar hasta mañana a volverme a Venezuela a sellar la salida no me convencía.
Desde la misma terminal salen pequeños autobuses que te llevan hasta un lugar que se llama La Parada, allí mismo está la frontera Colombiana, y cruzando un largo puente esta la frontera Venezolana.
Ya era de noche y estaba lloviendo pero la adrenalina me corría como a un caballo de carreras y ni me había dado cuenta de que podría haber dejado en el hotel parte del peso que llevaba en la mochila pequeña, que son otros 11 kg.
Sin ningún problema pase por la frontera de Colombia andando y cruce el puente, entre en San Antonio Venezuela como podría haberlo hecho a mi casa, esto era como una frontera abierta, solo vigilaban los coches y no a todos, eso ya me extraño ya que en esta parte del territorio hay mucha presencia de las F.A.R.C  guerrilleros y paramilitares.
Después de dar varias vueltas por los alrededores de la frontera y no ver una oficina abierta donde me pudieran sellar, pregunte a uno de los policías que donde sellaban la salida del país, este tipo casi sin mirarme me dijo que la oficina estaba en el medio del pueblo, 4 cuadras hacia adelante y 5 hacia el centro, joder!!! Pero como pueden ser tan borregos y cabrones que a la gente nos hagan ir hasta una oficina en el pueblo a sellar en vez de tenerla en la misma frontera, aquí el sentido de ayuda al extranjero o al turista es nulo, no saben qué significa eso.
Claro ahí están los listos de los taxistas que te piden 20Bs por acercarte allí. Las tiendas ya estaban cerrando todas y aproveche a comprar una barra de pan no sea que sería lo único que tendría para la cena.
Conseguí encontrar esa oficina que la llaman el centro cívico de emigración, allí había una chica joven atendiendo a la gente y a la vez hablando por teléfono con su querido, no sé porque será  pero me molesta muchísimo cada vez que alguien hace eso y por desgracia son muchos los que lo hacen, es una falta de educación hacia la gente, y hacia su trabajo que se piensan porque están en un servicio oficial pueden hacer lo que les da la gana, si pudiera hacerlo la abriría la boca y la metería el teléfono hasta la campanilla.
Cuando la pongo mi pasaporte en la ventanilla ella me suelta un papel y me dice que lo rellene, eso no suele ser normal hacerlo cuando sales de un país pero con tal que me selle la salida todo está bien, vuelvo a la ventanilla y la doy el papel y el pasaporte y me dice ¿dónde está la tasa de salida? Tienes que ir a comprar unas tasas de salida y pagar 90 bolivianos, la presión sanguínea se me disparo como un cuete, cuando la dije que no tenía esos 90 Bs me saco todo por la ventanilla y me dijo que no me sellaría y siguió hablando con el maromo. Si en esos momentos me hubiesen entrado las manos por esa ventanilla no solo hubiese sido un deseo el tragarse ese maldito teléfono, la tipa esa ni se inmuto cuando le dije unas pocas cosas, ya me daba igual que se pusiese tonta y aun pagando no quisiera sellarme, estaba dispuesto a volverme a Colombia y cuando intentase salir del país arreglar el problema.
Ahora que lo estoy escribiendo me estoy riendo, pero en ese momento no estaba de muy buen humor, desde cuando hay que pagar a la hora de salir de un país cuando no usas un aeropuerto? Esto nunca me había pasado y tenía que ser hoy, cansado, hambriento, empapado, y sin los 90 malditos Bs.
Bueno, justo enfrente de estas dependencias, hay algo parecido a un local con una tabla por mostrador y un chaval joven sentado en un taburete que es el que vende los papeles de las tasas,
Le dije que no tenía los 90 Bs y que si podía pagar en dólares, me dijo que no, (este no tenía ventanilla para protegerse) se conoce que me vio un poco alterado y me dijo que si podía pagarle en pesos Colombianos que serían 20.000, se los pague y me dio un papelito que eso debía ser las tasas.
Volví a la tipa esta, la puse todo en la ventanilla, me sello, y salí de allí con el primer problema resuelto, ahora faltaba volver al otro lado del puente y esperar que todo saliera bien, o sea una entrada al país y sin más problemas.
Antes de ir al puente decidí que me gastaría los 34 Bs que me quedaban, entre en una pollería y pregunte cuento valía un pollo, me dijo que 90, y medio? Cuesta 45 si es para llevar, le dije que solo me quedaban 34 y me dijo que solo un cuarto, las cuentas no me salían pues por esa regla de tres debería ser 22.5Bs, pero no en esta pollería aquí un cuarto seria 34Bs, menos mal que le debí caer bien o me vio demasiado empapado y me dijo que me daría patatas fritas para acompañamiento.
Cruce el puente y entre en un bonito edificio donde había tres funcionarios para sellar la entrada al país, mi pasaporte estaba mojado y la maquina no leía el código de barras, por más que lo intentaron los tres que hasta le sacaron con un secador de pelo no lo consiguieron, al final lo tuvieron que meter a mano todos los datos.
Me dieron los 90 días y me dijeron que no había problemas para darme otros 90 si los necesitaba pero pidiéndolos antes de que estos vencieran, y que no tendría que pagar nada cuando saliera del país. Desde luego la atención y la profesionalidad fueron muy distintas a la que había recibido de sus vecinos Venezolanos.
Parece que el día no podía terminar bien, pues el microbús que vine desde Cúcuta hasta San Antonio tardo solo una media hora y eso que el trafico estaba muy fuerte, y la vuelta tardo más de una hora y no había ya nadie en la carretera, pero volvía por otra carretera y parando en todos los lados aunque no hubiese nadie para esperar a ver si alguien se montaba.
Para el tiempo que llegue al hotel, las patatas fritas estaban frías y duras y tuve que tirarlas.
Como veis me he extendido en contar todos estos detalles y eso que no suelo hacerlo, pero es como un tipo de advertencia para todos los que quieran entrar a Colombia desde Mérida.
Sea como sea intentar buscar un transporte que os lleve a San Antonio que es donde realmente está la frontera de salida, podéis ir hasta San Cristóbal y desde allí otro hasta san Antonio, pero si vais en los transportes que dicen Cúcuta, todos van por el mismo camino que me han traído a mí.
De todas formas ya sabiendo cómo hacerlo pues se puede solucionar todo, y aunque vayáis al día siguiente o a la semana siguiente a sellar a Venezuela parece ser que a nadie le preocupa eso con tal de que paguéis.
Terminare aquí este capítulo ya que he salido de Venezuela.
No sé exactamente que opinar de este país ya que ni he estado mucho tiempo ni lo he podido conocer todo como tenía pensado.
Hay varias cosas que podría destacar, en lo positivo se puede decir que es un país con muchas bellezas naturales, aquí está todo por explotar ya que se podría decir que es virgen turísticamente. Me supongo que en varios lugares del país que reciben bastantes turistas tendrán mejores servicios pero si quieres conocer el 95% del resto del país vas a tener que tener mucha paciencia.
Con referencia al trato de la gente se encuentra de todo como en todos los lugares, pero sí que es verdad que la gente que atiende al público sea en negocios privados como en servicios oficiales no son muy simpáticos y mucho menos los policías, por experiencia he comprobado que no merece la pena preguntarles a ellos nada pues no tienen ni idea de cómo se llama la plaza donde ellos pueden estar haciendo su servicio. A estos policías locales les ponen ahí para ocupar un puesto pues son unos verdaderos críos y medio analfabetos.
Me he encontrado con algunos que si están intentando que el turismo se desarrolle y trabajan para ello, pero el principal problema es que los que mandan no tienen ni idea de lo que turismo significa.
Como muchos me han dicho, el gran problema de Venezuela es que tiene una de las mayores reservas petrolíferas del planeta y no se han tenido que preocuparse de buscar otros medios de ingresos, por lo que casi todo está abandonado.
Con respecto al tema de la seguridad o la inseguridad depende como se mire, yo todo lo que he oído y continuamente es que es peligroso, si leemos las estadísticas eso es verdad ya que hay más de 20.000 asesinatos al año, y muchísimos más robos y asaltos, pero yo no he visto nada de eso. Quizás sea porque yo no he andado por las noches en casi ningún lado ya que las calles son de los criminales cuando el sol se mete.
En general no encuentras información de que visitar o cómo hacerlo en ningún lado, no asiste los puestos de información y turismo por ningún lado, y si las hay o las tienen medio escondidas o la gente que hay allí no tienen ni idea.
Además del problema de que es un país muy rico en sus reservas naturales, hay otro tema que es muy palpable y es el tema político. Aquí ahora mismo hay una grande división entre los defensores del Chavismo y los contrarios.
Los dos se acusan de lo que unos hacen o dejan de hacer sin mirar por el bien del país y sus ciudadanos, por parte de los seguidores de Chaves he notado mucho más fanatismo pero es entendible.
 Por muchos años ha habido muchos sectores de la población abandonados a su suerte, ellos dicen que desde que Chaves subió al poder esos sectores están atendidos y en mucho mejor estado, por lo tanto le defienden con mucha pasión.
Bueno, solo me queda despedirme de este país que ha sido una aventura algo distinta a otros, he visto cosas guapas he interesantes y también he conocido gente maja y agradable, a esas personas les mando un saludo y el agradecimiento por su ayuda.


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