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Budapest, Cracovia y Bratislava

Escribe: camarazu44
Este es un viaje que he hecho con mi hija menor, visitando Hungría, Polonia y Eslovaquia. Ha sido en invierno, pero ha sido agradable y lleno de experiencias para recordar.

 

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Cracovia, Wavel y la Plaza del Mercado

Cracovia, Polonia — lunes, 5 de julio de 2010

Cracovia es una muy bella ciudad que nos recibe en todo su esplendor. Nos alojamos en un hotel llamado Europejski Hotel. Muy central, directamente opuesto a la estación de trenes en la cual habíamos llegado así como la estación de autobuses, al lado. El hotel es antiguo, merece renovación, pero las habitaciones, aunque pequeñas, eran cómodas y tranquilas. Está bien situado y es fácil caminar los 800 metros que nos separan del centro de Cracovia, hasta Stare Miasto, la parte vieja de la ciudad. Hay sitios para visitar que se encuentran más alejados, en el cinturón verde de la ciudad y no se pueden hacer a pie. Las calles de la ciudad están bien cuidadas y limpias, algunas de ellas aún con adoquines en vez de asfalto. Además de edificaciones bien conservadas, hay planes de recuperación de muchos edificios para preservar el ambiente original. La antigua e interesante arquitectura se refleja en casi todos los edificios de Cracovia. También es agradable la atmósfera de ciudad universitaria que se respira. La Unesco ha nombrado a Cracovia Patrimonio de la Humanidad en 1978. Es una de las ciudades más grandes, más importantes y más antiguas de Polonia. La ciudad ha sido centro cultural, científico y artístico del país y durante mucho tiempo ha sido la capital de Polonia. Para los polacos, Cracovia representa el corazón de Polonia.

Aparte de la belleza del Wavel, que es la parte del Palacio, que merece visitarse porque es un conjunto arquitectónico de gran belleza e importancia, está Rynek Glowni, la Plaza del Mercado, es uno de los puntos a visitar en Cracovia y se encuentra en medio de la parte vieja de la ciudad, datando del año 1257. Junto a la plaza hay dos importantes iglesias, la de San Adalberto, que data del X y la de Santa María, que es una de las más famosas iglesias de Cracovia (XV). En esta última se encuentra el mayor altar gótico de Europa. Es delicioso sentarse en la Plaza del Mercado a tomar un café en una de las muchas cafeterías dispuestas a lo largo y a lo ancho del sitio.

A un cuarto de hora del centro se encuentra una parte muy querida de Cracovia, Kazimierz, el antiguo barrio judío. Cracovia fue duramente castigada por la invasión nazi de la Segunda Guerra Mundial, todos los habitantes judíos, unos 60.000 ó más, fueron trasladados al otro lado del río Vístula, a un gueto, tristemente recordado. Para aquellos que quieran adentrarse en los horrores del Pogromo, a una hora de Cracovia está la ciudad polaca de Oswiecim, nombre polaco del campo de concentración de Auschwitz y su anexo Birkenau, tristemente recordados como grandes campos de exterminio masivo de la Segunda Guerra Mundial. El inmenso campo de concentración puede visitarse. Pueden verse y comprenderse los horrores del sitio a través de una exposición de fotos, películas de la época en el pequeño cine, visita a las barracas, los hornos, las salas de exterminio... Es una excursión hacia el horror y deja secuelas en cada uno de los visitantes. Yo he hecho esta visita hace unos diez años y la verdad es que me ha dejado atónito y las imágenes vistas no se me borrarán de la memoria jamás. La visita me ha dejado marcado. No llevé a Ciara a Auschwitz en este viaje, no creí que ella estuviese preparada para ver las escenas que allí se presentan. Más que eso, creo que en parte no las hubiese comprendido y por eso he evitado ir allí.

Las callejuelas de Cracovia son muy atractivas, como ya mencioné, algunas de ellas con adoquines. Siendo una ciudad con más de 20 universidades, el público general es bastante joven. Hay bares y cafeterías sirviendo bocadillos y café, los estudiantes se agrupan en los interiores tratando de aprovechar el calor de la calefacción en los fríos días de invierno. En la calle el frío era intenso. Volvimos al hotel antes de que cayese el sol, para evitar más frío aún, y por Ciara que de todos modos es muy susceptible a las temperaturas bajas.

A la mañana siguiente, después de pasear por uno de los muchos parques, estuvimos otra vez en la Plaza del Mercado, esta vez había muchísimas palomas calentándose con los primeros rayos de sol. Todas venían a por comida y Ciara se había traído pan del desayuno. Las palomas no se opusieron a desayunar con los restos y se agruparon a nuestro alrededor muy rápidamente, pronto Ciara estaba dándose un "baño de palomas" y nos reímos mucho, son una escenas inolvidables. En la esquina de la Plaza del Mercado hay una tienda por departamentos, yo estaba buscando unas camisetas de manga corta para usar como ropa interior. Medio en polaco, medio en inglés y de todos modos con las manos y señas, pude encontrar el camino hacia la tercera planta del edificio. Allí encontré las camisetas, que fueron las dos camisetas más caras que he comprado en mi vida. Pero, parece que lo que es caro dura, y estas están conmigo aún y parecen no querer romperse. ¡Lo que es la calidad (y el precio)! Por supuesto que eran de una marca polaca, de algodón, y no hechas en China.

El día siguiente fue un día de excursión, ya que hemos tomado el autobús hasta Myslenice, a unos 30 Km al Sur de Cracovia. Hemos ido a visitar una fábrica de un amigo alemán. Siempre dije que quería ver la fábrica algún día y hemos ido, habiéndonos anunciando previamente. En la estación de autobuses nos estaban esperando y nos recibieron muy bien. Nos llevaron a la fábrica, mayormente dedicada a la confección de artículos de piel y nos guiaron por ella, nos llevaron a cenar y luego nos devolvieron al autobús para que pudiésemos llegar a Cracovia a eso de las 10 de la noche. Como el terminal de los autobuses estaba frente al hotel, todo fue muy fácil, nada más que cruzar la calle.

Al día siguiente viajábamos de vuelta a Budapest, en el tren nocturno. En Budapest conectaríamos con un tren que nos llevaría a Bratislava, en Eslovaquia.

Tips:

Polonia esconocida en ámbitos turísticos por los robos, grandes o pequeños. Los carteristas están nada más que esperando que los turistas lleguen a la Plaza del Mercado, el Ayuntamiento, las iglesis o el Wavel, para liberarlos de su exceso de dinero. Llevar el dinero seguro y repartido, que no lo dejen a uno sin un duro. Prestar mucha atención, estos carteristas y otros ladrones son excesivamente astutos. Un ejemplo: un amigo alemán viaja a Cracovia con su Mercedes de lujo por razones de trabajo. Realiza sus trabajos y sube a su coche para volver a Alemania, se da cuenta que le falta una carpeta, entra en la oficina y sale al momento para darse cuenta que su coche de 100 mil Euros no está más. Llama urgente a Alemania a su socio para que le vengan a buscar a Cracovia. Viene el socio, aparca en la puerta y entra a buscar a mi amigo, un solo momento de desatención, y salen para ver que el segundo coche de 100 mil Euros ya no estaba más. Suena a broma, pero es verdad, yo lo he asistido. Dos coche son difíciles de explicar a la Cía. de Seguros.

Tiene que ver con: Seguridad
En Cracovia, Polonia

Opiniones:

Mi calificación promedio:
  •  
Servicio    
Ubicación    
Limpieza    
Precio/calidad    

Europajski Hotel

Alojamiento: Hotel en Cracovia, Polonia

Hotel central, frente a la estacion de autobuses y trenes, a pie al centro de la ciudad. Servicio bueno, edificio un poco degradado y merece renovarse. Un poco anticuado pero bueno. Desayuno bueno.

Tipo de viaje: Placer | Ideal para: Con amigos, Grupos


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