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Centroamerica en dos meses

Escribe: A-Orihuela
Un viaje de dos meses desde Mexico a Panama

 

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Costa Rica

Costa Rica — viernes, 8 de abril de 2011

COSTA RICA

Entramos a Costa Rica por Los Chiles, una frontera fluvial  y es que el rio San Juan hace de frontera entre los dos países casi todo el recorrido. De hecho como dije antes  hay  problemas entre los dos países y tienen algun contencioso en los tribunales internacionales acerca de la soberanía sobre alguna de las tierras que  bordean al rio y sobre el mismo rio.

Dejamos el rio  y  pasados los trámites fronterizos  un bus y a  Santa Rosa.  Nada más pasar la frontera se advierte  la diferencia entre un país y otro se advierte a poco que te fijes.  Vamos a Santa Rosa donde dormiremos en el rancho para el que trabajan los chicos que conocimos días atrás. Como siempre estamos abiertos a cualquier cosa diferente  decidimos irnos al rancho y dormir con ellos y así saber cómo viven.

 Lo que vemos es cuando el taxi nos deja allí  es de un absoluta miseria, la casa –por llamarlo de alguna manera-  es un chamizo en el que  no hay  ni una mesa donde poner las viandas que hemos comprado en el pueblo ni una silla donde sentarnos, todo es suciedad, de esa suciedad que duele a la vista , latas de conservas vacías  o semivacías criando moho campean en cada rincón, calzados viejos , camisetas raídas,  ropas inservibles…, donde dormiremos –el mejor sitio- de la casa hace de almacén de cosas  y aperos inservibles, Sergio y yo hemos dormido  en montón de sitios cutres, pero éste es otra cosa, aquella famosa frase de “en peores garitas he hecho guardia” aquí no se puede aplicar, nunca habíamos dormido en sitios como éste. La opción de dormir en la calle con la sabana de dormir que llevamos no se puede porque llueve a cantaros, dentro también llueve aunque menos y hay que poner el catre huyendo de los goterones  que  se cuelan entre el techo. 

 En realidad los chicos que allí viven , nuestro anfitrión  de nombre  J. Carlos y dos de sus hermanos, son unos pobres infelices ,  lo sabemos y lo asumimos, están trabajando  en la finca del patrón  por cuatro perras  que cobran cada viernes y por comida. Las perras les duran hasta  exactamente tres horas después de cobrarlas  porque según nos dicen  se van directamente a beber cervezas una tras otra hasta caer borrachos. Eso si sabedores de lo que les puede pasar  han comprado antes la comida para la semana.  Nos dicen que cobran  unos  ciento cincuenta dólares al mes  y los peones, sus hermanos, un poco menos y solo si hay trabajo

Pasamos la noche como podemos y a la mañana siguiente, nos damos un paseo  entre campos  de piñas hasta  llegar a otra casa igual de destartalada en la que hay  caballos que ensilla nuestro amigo y nos damos un paseo por el rancho de un par de horas, es agradable el sube  baja por las laderas entre pequeños ríos y  las vacas del rancho.
Habíamos pactado con el taxista que nos llevo el día antes que nos recogiera a la mañana siguiente así que nos fuimos a Santa Rosa donde nos hospedamos (22 dólares) en un hotelito donde nos desquitamos del día anterior. Resulta que son fiestas en el pueblo y nos quedamos porque nos dicen que hay rodeo de toros con tipos encima hasta que los tiran,  pero resulta que es para niños y queda descafeinado, nos sentimos defraudados y  nos planteamos irnos lo antes posible. Llevamos mucho retraso sobre el tiempo previsto, a la mañana siguiente nos largamos.

Son las cuatro y media de la mañana cuando nos levantamos  para coger un bus que nos lleva a Ciudad Quesada y enlazar con otro que nos deja en San José, la capital del país  a las nueve y media de la mañana.  Costa Rica es el país  rico de la zona con permiso de Panana y ya  tiene una infraestructura hotelera importante, ya se venden en Europa tours turísticos por el país. He estado en él años atrás y es verdad que es interesante, pero ya se va turisteando demasiado, hay un montón de sitios a visitar, pero el tiempo nos  apremia y tenemos que descartar sitios y éste al final es que desdeñamos así  que según llega el bus a la ciudad  cogemos un billete para largarnos a nada menos que a Panamá en un bus que saldrá a las  doce de la mañana . Tenemos dos horas para pasear por la ciudad y cogerle un poco el pulso a la misma. Al menos  mantiene algún rincón interesante.  Las ciudades de  Managua capital  de Nicaragua o Guatemala capital apenas ofrecen  nada digno de ver por lo que pasé de ellas, además son altamente inseguras  en cuanto a robos se refiere,  ni las pisé. El bus nos lleva  dieciséis horas, si, si  he dicho dieciséis horas mas otra hora que nos  lleva la frontera.

 Del viaje que puedo contar que no podáis imaginar, se maldice un poco , se duerme cuanto se puede, se oye música sin querer  -se encarga de eso el conductor-…   se relee por enésima vez la guía que se lleva, se ordenan los recuerdos, se aprovecha para pensar en las cosas a hacer a la vuelta a casa, pero se va feliz, cansado pero feliz, cansado físicamente pero reforzado mentalmente. El bus sigue avanzando.

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