Diarios de viaje > Provincia de Córdoba, América del Sur
El cuarteto cordobés
Escribe: osorojo
Esta vez pintaron unas vacaciones muy tranquilas. Camping, colchón inflable, pareja amiga y un recorrido x distintos lugares de esa provincia interminable (por su cantidad de destinos turísticos que tiene) que es Córdoba. Arranque x Cosquín, festival folclórico, la cautivante Capilla (otra subida al Uritorco), la belleza del Quilpo en San Marcos Sierra y un clima de relax serrano tan necesario en vidas porteñas con poco verde y mucha locura.
Aquí Cosquín
Cosquín, Argentina — sábado, 22 de enero de 2011
Averiguación de donde estaba nuestro camping, mensaje a Ari y Pau para ver dónde estaban y finalmente micro urbano hacia “Días de Flores”.
Altura San Martín al 3100, localidad de Villa Bustos, tras 15 minutos de recorrido colectivero, el lugar nos recibió calurosamente. Le garpamos a la dueña lo que restaba tras el depósito bancario inicial y, como nos dijo que los dormis aún no se habían desocupado, nos sentamos en una mesa de las afueras de la recepción. Pintó ajedrez, juego que ninguno de los dos contrincantes practicaba hace añares. Pese a que el cronista suponía una mayor experiencia en su rival, la victoria final contradijo esa descripción inicial.
Nos vinieron a avisar que ya podíamos acceder a la habitación en el medio del juego. Así que esperamos al desenlace para trasladarnos. La descripción de la misma no podía ser más sencilla: siete camas distribuidas en 3 cuchetas de 2, 2 y 3 (sí, sí, 3!!!), sin sábanas, un ventilador en una de las paredes laterales cercana a una de las camas de arriba, piso de cemento, una ventana y pará de contar. Austeridad al palo. El problema no era eso, dado que hemos dormido en lugares similares. El problema estaba en la estafa que había significado. Trescientos mangos por una noche, a razón de 75 per cápita. Un choreo. De seguro, al día siguiente nos pasaríamos al camping.
Calentamos agua para el mate y nos dispusimos a diversas lecturas que matizarían la espera de los chicos, que venían desde Mina Clavero. Espera que terminó siendo más larga de lo normal, dadas algunas desavenencias que tuvieron al llegar a Cosquín. Comunicaciones cruzadas que no daban en el clavo, se perdieron un poquito y pasadas las 2, cuando el sol pegaba a pleno, arribaron.
Sobrevendrían el relato acerca de su semana en la provincia puntana, la reflexión compartida sobre la estafeta habitacional y la salida a comprar junto a Ari de un baratísimo combo de Pizza Grande de Muzzarella y seis empanadas en la esquina del complejo, que nos permitiría almorzar. Obviamente una infaltable Coca para formalizar el armado de un infaltable Ferné.
Post-almuerzo saldría, al compás del fernetazo, el juego del verano que ya los chicos habían experimentado en San Luis (con clara ventaja para Pau): el Jodete. Un juego apasionante, pero que traería consecuencias inesperadas pocos días después. En ese entonces, tras una breve explicación a los novatos, Paula se hizo con el triunfo también en este nuevo formato de 4, luego de una muy buena ventaja inicial del calentón Palombi (por ahora, el cronista venía tranquilo, conociendo el terreno nomás).
Antes de que la tarde cayera definitivamente, fuimos a por la pileta, escenario acuático que Paula no visitó. Maru y Sese permanecieron bastante más que la pareja amiga y luego se quedaron conversando (¿terrenito en Almeyra?) y recibiendo los últimos destellos del sol. Mientras los chicos iban hacia el centro a buscar un parche para el colchón inflable que se les había roto, los osos daban paso al descanso a través de una siesta en los finos (por lo delgados) colchones.
Duchini para todos y la primera noche coscoína se volvía realidad. Salida en el Tony (Volkswagen Gol) hacia el centro y a cenar, internándonos en el mundillo festivalero puertas afuera. Caminamos varias cuadras en derredor de la Plaza (qué ganas de entrar!), fuegos artificiales tras el Aquí Cosquín (era la segunda noche) y terminamos cenando en el sitio oficial de comida del festival, un gran restaurant con mesas al aire libre en las cuales pudimos sentarnos. Paula y este escriba pidieron milangas con fritas, mientras que Maru y Ari clavaron asado. No había ánimo para mucho más y, tras llenar aceptablemente nuestras panzas, emprendimos el regreso, primero hacia el auto y luego al camping, entre los ecos musicales de la Próspero Molina.
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Últimos comentarios
sebastianseron dice:
interesante lugar al que fueron y bueno suele pasar a veces que uno paga mucho dinero no por lo que esperaba, pero bueno son las cosas que hacen recordar a veces los viajes!!
saludos!!
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martindaco dice:
Ordena las fotografías y no nos hagas doblar en cuello, jajaja
No tengo el gusto de conocer esa parte argentina.
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osorojo dice:
Están ordenadas, me parece. Sobre todo en el segundo capítulo.
Publicado
elisabethcarreraspaz dice:
Cordoba, hermoso, yo tambien fui este año para Cosquìn el primer fin de semana..... INOLVIDABLE.
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Capítulos de este diario
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1
Aquí Cosquín
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2
El gran León
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3
De amaneceres y atardeceres
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4
En Capilla
Capilla del Monte, Argentina | 25 de enero de 2011
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5
El infaltable
Capilla del Monte, Argentina | 26 de enero de 2011
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6
Pie detrás de pie (No hay otra manera de caminar)
Capilla del Monte, Argentina | 27 de enero de 2011
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7
Simplemente Quilpo
San Marcos Sierra, Argentina | 28 de enero de 2011
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8
El final es en donde partí
Capilla del Monte, Argentina | 29 de enero de 2011
En Cosquín...
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