Córcega: La isla de las mil caras

Escribe: Merlinna
Córcega es una pequeña isla del Mediterráneo llena de historias de invasiones y aventuras. Parece imposible pensar que un lugar en el mundo tan pequeño pudiera concentrar tanta belleza junto a la magia de los colores imperdibles de una vegetación exuberante. El aire inconfundible del Mediterráneo invita a todos a adentrarse en los misterios y los placeres de este maravillosos lugar. Córcega es tu destino en Francia... ¡Descúbrelo!

 

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Capítulo 1

Córcega: La isla de las mil caras

Corsica, Francia — viernes, 30 de marzo de 2007

Córcega es sin duda una de las islas más bellas que nos ofrece el Mediterráneo. Está ubicada en las proximidades de la costa oeste de Italia y separada de la Isla de Cerdeña por el estrecho de Bonifacio. Es uno de los lugares de veraneo más populares para los franceses.

En la parte este, el relieve de la costa es llano y pantanoso, mientras que hacia el oeste, los acantilados van ganado la línea costera. En el interior de la isla, las montañas se extienden como una espina dorsal ideal para los que disfrutan del trekking y las caminatas.

Las lluvias son muy frecuentes por lo que la vegetación es frondosa; los bosques en su mayoría de castaños y coníferas ocupan una gran parte del territorio total de esta isla que parece tenerlo todo. Córcega está dotada de un perfume único y muy particular en el que se funden el tomillo, el almendro, la higuera, el castaño, el pino, la artemisa, la lavanda y, por supuesto, el mar.

Una de las cualidades más bellas de Córcega es su patrimonio cultural, compuesto por ruinas románicas y otras tantas huellas de su rica historia. Junto a esto, la naturaleza virgen embeleza a los viajeros que tienen el gran placer de llegar hasta estas tierras. Entre tanta naturaleza y playas casi inhóspitas, los pueblos van salpicando la soledad y dando el toque justo de belleza que falta para completar un cuadro perfecto.

Las cumbres parecen delinear el perímetro de la isla, que es considerada la más alta de todos los territorios insulares del Mediterráneo. El monte Cinto es uno de los picos más altos que posee la cadena montañosa que cruza la isla; con sus 2,000 metros se asoma entre otros picos y se muestra inalcanzable y resplandeciente.

En la zona montañosa se asentaron las poblaciones pioneras, porque desde la altura podían tener control sobre los invasores. Así la experiencia en las alturas los llevó a generar una economía que cuenta en gran parte con las actividades de montaña, como la cría de ganado y el pastoreo. Pero una de las especialidades de los córcegos que hace las delicias de los viajeros es la pesca. Si visitas la isla, no puedes dejar de probar la sopa de pescado.

Una de las mejores características de Córcega es la concentración variada de paisajes que posee: es increíble cómo a los largo de sus costas se pueden disfrutar gracias a los accidentes geográficos existentes, lo que por supuesto hace que la paleta de colores y paisajes vaya cambiando, hasta ofrecer los más hermosos rincones naturales.

Dos grandes escritores se enamoraron profundamente de esta isla: Maupassant y Saint-Exupéry, quienes en más de una oportunidad le dedicaron líneas de inigualable valor que pusieron los laureles necesario a Córcega. ¡Bien merecidos los tiene!

Bonifacio

Bonifacio, la capital austral de la isla, se extiende a lo largo de 70 Km. sobre la costa de la isla y cuenta con muchas playas de aguas límpidas donde se pueden practicar deportes acuáticos. Cerca de la ciudad se encuentran los archipiélagos de las Islas Lavezzi y Cerbicales, famosas por sus excepcionales fondos marinos, ideales para practicar buceo.

La ciudad tiene un estilo muy particular, determinado por las sucesivas construcciones de diferentes estilos: el aire pisano se fue discontinuado cuando los genoveses tomaron la ciudad y la fortificaron con una gran muralla ornada de torres cuadradas; finalmente los franceses coronaron las construcciones con fabulosas casas-fortaleza construidas sobre el borde de los acantilados, casi colgadas sobre el vacío. Desde allí se puede divisar la vecina isla de Cerdeña.

La ciudad conserva un aire medieval: antiguas calles adoquinadas te llevan a recorrer las casas de piedra labrada, con arcos y fachadas ornadas con los escudos de familia. En lo alto podrás ver los arcos que comunican a las casas y que funcionaban como acueductos conductores de agua hacia las cisternas privadas. Una camina por la ciudad es como un viaje en el tiempo.

Las playas y grutas

Bonifacio cuenta con gran cantidad de pequeñas playas, todas libres de construcciones o contaminación ya que no se permite el ingreso con autos o motos. Además, cada playa posee espacios para aprender a surfear, remar o hacer vela. El deporte está presente en toda la costa, e incluso Bonifacio es el punto de encuentro para grandes regatas.


Pero además de las playas, en esta región se puede visitar un increible sistema de grutas y cuevas marinas. Para conocerlos se debe ir en embarcaciones que salen de la marina de la ciudad. Sin dudas Bonifacio es un destino ideal para los que gustan de recorrer y conocer todo, con tantos atractivos no tendrás tiempo de aburrirte.

Calvi

Esta ciudad funciona como puerta de entrada a Córcega. Su aire calmo de ciudadela antigua no cambia a pesar de ser uno de los centros turísticos más importantes de la isla. El activo puerto y el aeropuerto de llegada para muchos visitantes no han alterado su fisonomía con pequeñas casas escondidas entre los acantilados, panorámicas increíbles para el ojo del viajero.

Cercana a Calvi –a 35 km.– se encuentra Speloncato. Este pueblo debe su nombre a las numerosas grutas –speluncas– que la rodean. Es el destino ideal para los que disfrutan de la exploración de cavernas y los recorridos de aventura.

Reserva Natural de Scandola

La riqueza geológica de esta reserva submarina surge cuando 250 millones de años atrás una erupción volcánica dejó tras de sí formaciones rocosas, que durante los siglos venideros se fue acrecentando gracias a que la vegetación y fauna del lugar se fueron hospedando en ellas. La UNESCO la declaró Patrimonio de la Humanidad en 1975 dada su belleza incomparable.

Esta reserva se puede recorrer en excursiones en barco que ofrecen la posibilidad de bucear en las aguas cristalinas repletas de fauna.

Corte


La ciudad de Corte fue la capital de la isla en el siglo XVIII, cuando Córcega era un estado independiente. Hoy sigue siendo el centro cultural de referencia de toda la isla. Corte está rodeada de altas montañas y pequeños pueblos tradicionales. En toda la zona se degusta una cocina excelente, ideal para realizar un tour gastronómico.

Ajaccio

Es la ciudad más afrancesada de todas la de la isla. Ajaccio es diferente de cuanto se haya visto hasta entonces en Córcega. Napoleón, nativo de esta ciudad, se encargó de que fuera la nueva capital en 1811. Su recuerdo persiste en la actualidad: varias estatuas, calles y tiendas se encargan de gratificarle su gesto, ya que en la actualidad la ciudad es capital administrativa de la isla.

Ajaccio se encuentra rodeada de un litoral escarpado pero accesible que dibuja calas, penínsulas y ensenadas solitarias. Frente a la ciudad se encuentran las islas Sanguinarias, uno de los recorridos marítimos más recomendables, por la belleza de sus fondos marinos y su inconfundible relieve.

Parque Natural de Córcega

Dos tercios del centro de la isla se emplazan en los límites del Parque Natural Regional de Córcega, donde se pueden realizar muchas actividades al aire libre. Para que te des una idea de las opciones, en el parque se ofrece una red de más de 1,500 km. de senderos, desde el GR-20 –para expertos y sólo entre los meses de junio a octubre– a otros de menor dificultad que se pueden transitar durante todo el año. Esta región está considerada un paraíso para los fanáticos del turismo aventura.

Deportes

Miles de visitantes de todas partes deciden pasar sus vacaciones en Córcega, una isla que por su variado paisaje permite disfrutar de varios deportes.

Los amantes del senderismo encuentra en Córcega un lugar apropiado donde desatar su pasión: las alturas que no escasean en la isla, son un desafío constante.

En el agua, los deportes acuáticos generan un gran movimiento en las playas de Córcega y atrae a jóvenes de todas partes que se deleitan con sus olas azules y excitantes actividades.

Los ciclistas, hayan los caminos apropiados para fortalecer sus músculos, entre las tantas subidas y bajadas que ofrece el terreno.

En épocas invernales, el esquí es una de las actividades más practicadas.
Pero lo más bello que nos brinda Córcega es sin duda la posibilidad de realizar vuelos, tanto en avionetas como en parapente. El aire permite elegir una cumbre y planear hasta las costas, mientras en el camino, las siluetas de las aves rapaces se imprimen en el mar turquesa.


Tips:

El sistema caminero ha mejorado mucho a medida que el turismo fue aumentando. Las carreteras suelen ser estrechas y con muchas curvas, en especial las que atraviesan el centro de la isla y las de la costa oeste. Córcega está comunicada por varias líneas de autobús que vinculan las principales poblaciones. Fuera de la temporada alta, los horarios cambian y la frecuencia de los buses se reduce. Desde Bastia parte el Trinighellu, el tren corso que, aunque es lento, ofrece panorámicas únicas de la costa y del interior. Ideal para turistas que disfrutan de los viajes en tren.

En Corsica, Francia

La isla tiene un clima mediterráneo, con veranos calurosos y secos e inviernos templados y lluviosos. Cualquier época del año es buena para visitar la isla, aunque la estival es la temporada alta, ya que es la más concurrida y, por ende, la más costosa.

En Corsica, Francia


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