Coro, Patrimonio de la Humanidad y primer obispado de Sur América

Escribe: AbrahamQ
Coro y su puerto, La Vela de Coro, fueron declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Ambas ciudades tienen gran significación histórica, no sólo para Venezuela, sino para América del Sur. Santa Ana de Coro fue erigida sede del primer obispado del subcontinente en 1531. En 1806 Francisco de Miranda desembarcó en La Vela para traer la libertad. Tiene interesantes museos y verdaderas joyas de la arquitectura colonial venezolana, entre muchos otros atractivos.

 

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Llegada a Coro y paseo por el centro histórico

Coro, Venezuela — jueves, 2 de septiembre de 2010

El jueves 02/SEP/2010, muy temprano en la mañana, abordé en Maiquetía el vuelo que me llevaría a Coro. Hubo retardo pero había tiempo de sobra. La hora de check-in en el hotel era a las 12:30 hrs y de cualquier manera llegaría a tiempo. En efecto, a las 8:30 ya estaba en el aeropuerto de Coro. Tomé un taxi para el hotel que queda prácticamente en el centro de la ciudad. El taxista, un señor muy amable, me fue de gran utilidad para conocer La Vela de Coro, Tara Tara y El Carrizal, por una cifra módica. Esto es algo que afortunadamente aún se consigue en la ciudades del interior de Venezuela.

Al llegar al Hotel Santa Ana (me lo había recomendado una amiga), me registré, dejé la maleta en la recepción y salí a recorrer las venerables calles de Santa Ana de Coro, hasta que fuera hora de ocupar la habitación. El hotel queda a tres o cuatro cuadras de la Cruz de San Clemente, lugar por donde, a mi juicio, debe comenzar cualquier visita a Coro. En la recepción del hotel me obsequiaron un plano turístico de la ciudad, editado por la Gobernación del estado Falcón, que me fue de utilidad.

Un paseo por la zona colonial es como un viaje en el tiempo: calles empedradas, casas antiguas cuyas portadas figuran en libros de arte colonial venezolano, templos, museos... Todo limpio y ordenado, con gente amable y bien dispuesta hacia el turista.

La Cruz de San Clemente se erige en una plazoleta vecina a la Ermita del mismo nombre. La cruz está hecha con la madera del cují bajo el cual se celebró la primera Misa en Coro, a instancias de don Juan de Ampíes, en 1527. El templete que la protege fue mandado a construir por el Mariscal Juan Crisóstomo Falcón, cuando era Presidente de los Estados Unidos de Venezuela. Estamos en la calle Zamora. Allí se encuentran los principales monumentos: Ermita de San Clemente, Casa de los Arcaya (o Balcón de los Arcaya), Casa del Sol, Casa de las Ventanas de Hierro, Casa del Tesoro (o del Obispo), Iglesia de San Francisco, el antiguo convento franciscano de La Salceda (hoy Museo Diocesano) y un pequeño mercado artesanal. Unas dos cuadras más al sur está la Plaza Bolívar, Catedral, la Casa de las Cien Ventanas (edificio Santa Rosa) y, tomando por el Paseo Talavera, la Casa o Balcón de los Senior (Museo de Arte  Contemporáneo) y el Museo Alberto Henríquez, que cuenta con la primera sinagoga establecida en Tierra Firme. Un paseo por otras calles nos permite descubrir numerosas casas menos famosas, pero igualmente bellas.
 
Consideré oportuno visitar al famoso Museo Diocesano de Coro, que alberga una importante colección de arte sacro. El ingreso cuesta la módica suma de BF 5, y cubre una visita guiada a las instalaciones. La guía que me asignaron parecía apurada y en 15 minutos ya estaba fuera. Me prometí volver para visitarlo con calma (y con otra guía). A la salida adquirí el libro del Museo. Recomiendo comprar ese material y leerlo en el hotel antes de realizar la visita. 

El paseo promete, pero ya hace mucho calor... es hora de alojarse en el hotel. En el camino me detengo a comprar una de las especialidades de de la región: unas botellas de Cocuy Pecayero, bebida alcohólica con Denominación de Origen; lo hay de varios tipos, siendo mi favorito el Reposado.

De vuelta en el hotel, tomo una buena siesta hasta que refresque la tarde y continuar la exploración. Es interesante ver las mismas calles bajo el sol de la tarde; los colores se transforman y las sombras se suavizan. Otras calles fuera del catálogo turístico tradicional, me llevan a descubir construcciones más modestas, pero que dan a Coro ese carácter pintoresco y a la vez sobrio que hace amarla desde el primer momento.
La cena fue cabrito al horno, plato típico coriano, en el restaurant del hotel (El Conquistador).

El día siguiente comenzará temprano y será agitado.

Tips:

El clima de Coro es caluroso. Es recomendable llevar ropa ligera, de ser posible de algodón. Para pieles sensibles es recomendable el uso de bloqueador solar y sombrero.

Tiene que ver con: Clima, Salud e higiene
En Coro, Venezuela

Los corianos se quejan de la inseguridad y aconsejan prudencia. No tuve ninguna mala experiencia en ese sentido, pero fui testigo de la detención de unos ladrones capturados in fraganti por la policía a las 8 am. La zona del casco histórico es muy segura durante el día, pero de noche es muy solitaria. Me pareció insegura el área alrededor de la Plaza Manaure.

Tiene que ver con: Seguridad
En Coro, Venezuela

Opiniones:

Mi calificación promedio:
  •  
Servicio    
Ubicación    
Limpieza    
Precio/calidad    

Hotel Santa Ana

Alojamiento: Hotel en Coro, Venezuela

La pensión incluye desayuno que se sirve desde las 7 am; es variado y abundante. La oferta del restaurant no es interesante.

Tipo de viaje: Placer | Ideal para: Parejas, Solos y solas


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