Villa General Belgrano y La Cumbrecita

Escribe: tsutomu-akagi
Un día de recorrido a Villa General Belgrano y La Cumbrecita de Córdoba

 

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Capítulo 1

Villa General Belgrano y La Cumbrecita

Córdoba Capital, Argentina — martes, 12 de julio de 2016

Estamos paseando en Argentina y llegamos a Córdoba anteayer. Ayer fuimos a Villa General Belgrano y a La Cumbrecita, dos de los pueblos europeizados alrededor de Córdoba. Madrugamos a las 7 de la mañana y salimos a las 8 del Rivera Hostal Córdoba, donde nos quedamos. Tomamos un bus de LEP, una de las compañías de transporte nacional argentino, desde el terminal a las 8:30. El tiquete de ida del bus nos costó 100 pesos (7 dólares) por persona. Los dos pueblos se ubican en el sur de la ciudad y el trayecto toma 1 hora y media hasta Villa General Belgrano. Cambiamos de bus y finalmente llegamos a La Cumbrecita a las 11. El tiquete de ida y regreso entre los dos pueblos costó 160 pesos por persona. Dado que ahora es invierno en Argentina y La Cumbrecita es más alta que Córdoba, hacía mucho frío. No sabía la temperatura exacta pero sentí que estábamos a menos de 5 grados de temperatura. Tampoco sabía que había nevado hace dos semanas pero ya no había nieve en el pueblo. La Cumbrecita es un lugar muy pequeño pero tiene mucha influencia alemana y suiza, así que encontramos casas muy bonitas con el estilo de estas dos culturas. El recorrido que nos recomendaron se demoró más o menos 3 horas. En la primera parte caminamos por la calle del comercio y poco a poco aumentó la pendiente y entramos en la montaña. En la montaña pudimos encontrar la olla, el lago de las truchas y la cascada grande. El camino hacia la cascada grande era bien empinado. El pueblo es muy tranquilo y sofisticado. Me encontré una familia que estaba haciendo un asado en el jardín de una casa. Esa escena estuvo perfecta para mí debido a que coincidía perfectamente con lo que quiero hacer cuando sea mayor. Según ellos, la casa estaba arrendada y, por eso, después quisiera volver allá con mi futura familia para pasar las vacaciones. Otra vez tomamos un bus de La Cumbrecita a Villa General Belgrano. El segundo pueblo es más grande que el primero. En la calle principal había mucha arquitectura tradicional de Alemania y Suiza. Hay un río que corre paralelo a la calle principal y es ideal para pasear tranquilamente. Visitamos el museo histórico y el centro cultural "Villa General Belgrano" y una encargada nos contó la historia del pueblo. Lo que me llamó la atención fue que todavía los descendientes de los fundadores están viviendo en el pueblo. Allí casualmente estaban celebrando la feria del chocolate alpino. Probé una cerveza artesanal y estuvo muy rica. Escuché que en el verano hay Oktoberfest en el pueblo, por lo cual me gustaría asistir a ese evento algún día. Los dos pueblos son muy lindos y pudimos sentir como si estuviéramos en Europa.


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