Son las 10hs y estamos meta jugar a los videojuegos. Habiamos comprado una consola Sega con mi hermano, antes de festejar el año nuevo. Sabiamos que al dia siguiente no podiamos jugar; yo arrancaba, en la ruta 19 a las 6 de la mañana. Pero la resaca de Seba habia podido mas que el viaje. LLego a la 13hs a mi casa. Con las mochilas ya armadas decidimos arrancar, aunque tarde, nuestro periplo a Brasil. Poca plata(el $500, yo $170) pero mucha audacia. Salimos a la ruta en remis(con acento en la e, como decimos los cordobeces) y se puede decir que arranco el viaje.
El dedo en la ruta era algo que ya habiamos echo varias veces por las sierras de Cordoba con resultados dispares. Cruzar la provincia iba a ser el primer desafio. Rapido llegamos a Montecristo en camion, y en una lomada nos pusimos nuevamente a pescar un dedo. Al rato ya estabamos montados en un VW Gol, todo tuneado con Momo, yendo a Santa Fe. Llegabamos de noche y teniamos que encontrar algun lugar donde dormir, y el camping del Puente Colgante parecio lo mas apropiado. Para mi lo fue. Para Seba no tanto. Cierto era que los mosquitos no hacian muy apacible la noche. Miles de ellos hacian que el ruido de sus ataques fueran mas feroces que sus picaduras. Arrancaban para Seba una serie de noches de mal sueño.
Cruzamos el puente sufluvial temprano, llegamos a Parana y en colectivo de linea cruzamos la ciudad hasta la salida de la ruta 12, haciendo la primera compra del viaje. Un cepillo de dientes y unas galletas. Seba en el apuro del dia anterior, se lo habia olvidado en el baño. Con rara velocidad, un camion que habia llevado sandias, nos cargo en la caja. En este caso el dato de la ex carga es importante. La hoja de la sandia, cuando se seca y en torbellino, puede ser muy lacerante. Mi ojo izquierdo lo pudo confirmar. Viajar durante 5 horas tapado como un refugiado palestino puede ser una gran aventura.
Llegamos a un cruce de ruta(hoy y viendo el mapa, creo que es el cruce de la RA 127 y la RP 2), solo a unos docientos metros un boliche. Esa fue la primera cerveza del viaje. Antes de que anochezca intentamos otro viaje y surtio efecto. Llegamos a un pueblito de noche y estabamos a tiro de Brasil. Un colectivo que salia a las 5 de la mañana. En Paso de los Libres teniamos que cumplir el primer desafio. Cruzar la frontera sin papeles.