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El Viaje II: Bolivia
Escribe: viajaconmigo
Los invito a compartir El Viaje; en este caso, la parte dedicada a Bolivia. No sé cuando terminará, ni por donde nos llevará exactamente. Pero mientras dure, viajen conmigo.
Asi nace este diario. Pensando en mantener informada a la gente querida de los lugares en donde iré pasando, tratando de reflejar en palabras ciudades y personajes que me vaya encontrando en el camino. Los invito a viajar conmigo.
Isla del sol - adios a Bolivia
Copacabana, Bolivia — miércoles, 27 de mayo de 2009
Al día siguiente comencé mi caminata a eso de las 8:30 hacia el lugar en donde se alojaba Alejandro. La bajada era bien complicada en algunos tramos (complicada para mi y mi pierna, se entiende), y el bastón de treeking me ayudó bastante. Faltando unos 10 minutos para llegar, reconocí la inconfundible capa de Lala, de un color Barney furioso. Cuando llegué era la única levantada hasta el momento, así que nos pusimos a tomar unos mates esperando a los demás.
No tardó mucho el lugar en convertirse en “la escuelita de pintura”. Mis dos amigas, mas Andrea (que también se hospedaba allí) pasaron la mañana charlando y dibujando o pintando. Yo cebaba mate mientras me leían mi Kin en el calendario maya. Inmediatamente me acordé de Gustavo y de las charlas que tuvimos al respecto hace algunos años. Me digo que le tengo que escribir ni bien vuelva.
Andrea me dice que soy “enlazador de mundos”. Yo, me digo que no hay una descripción mejor para lo que hago al escribirles estos reportes jeje.
Llegan Pato y Nacho a ver si comemos juntos. Charlamos un rato y Ale nos pregunta a Pato y a mí (que éramos los que no estábamos haciendo nada) si queremos dar una vuelta en el botecito a remos de don Tomás. Gustosos salimos del pequeño muelle hasta la mitad de una bahía cercana. Allí nos relajamos, y nos tiramos un rato en el bote a conversar.
Yo puteo un rato por no haber traído la campera y la cámara de fotos, ya que una brisa fría recorre la superficie del lago, y los paisajes desde allí son hermosos.
Volviendo, vamos llegando al muelle. Cuando salgo del bote, piso en el extremo de una de las maderas que conforman el pequeño amarradero, solo para ver que no estaba clavada, y que la tabla se levantaba mientras yo me hundía hacia el agua. Como resultado, terminé todo embarrado, y con una mano un poco lastimada por un roce con el tablón. Así me fui hasta una zona de arena, en donde me termine de mojar y limpiarme, yo y mi ropa. Agradecí el no haber tenido conmigo la campera y la cámara.
Lo siguiente fue la preocupación por la ropa mojada, no tenía mi mochila principal, y no contaba con otro pantalón. Para peor, ambas botas de treeking estaban empapadas. Al final, pase la tarde y la noche en un short de baño y con unas alpargatas que me prestó Alejandro (las de bruce lee, dijera él). Ese día me pasaría factura en forma de una gripe que me tuvo mal una semana en Cusco.
A la noche preparamos unos ricos tallarines y nos quedamos hasta bien tarde charlando. Las botas terminaron de secarse al fuego, y yo disfruté mucho de la buena compañía. Me quedé todo lo que me aguantó el cuerpo, ya que al otro día partiría bien temprano con don Tomás a Copacabana y no me podría despedir de mis amigos de la Isla del Sol.
Hasta ahora fue ese el lugar que más me ha gustado, tiene una energía muy particular, y eso se nota también en la gente que vive allí.
Al otro día, Don Tomás me llama a las 7:00. Saludo a Ale que estaba en la misma habitación y salgo con el aymara como único pasajero de su bote.
Alejandro me había contado que don Tomás es una leyenda por allí. Fue en su bote que escaparon al Perú los últimos miembros de la guerrilla del Che, después que los hubieran apresado y confinados en la Isla de la Luna. Por ello, el hombre estuvo 10 años sin poder volver a su país. Ale también me advirtió que el tipo es muy parco, y que no habla de eso. Yo lo saludo cordialmente al subir, me siento en el medio del gran banco lateral y casi no intercambiamos otras palabras.
Comienzo a sentir que dejo Bolivia, y me agarra una tristeza enorme. Pienso que mañana saldré para Puno y abandonaré este lugar y esta gente que aprendí a querer a los porrazos. Termino el primer país de mi viaje, y aunque no se me pasa por la cabeza quedarme más tiempo, me duele dejarlo.
El frío de su puna, la dureza de su gente, la calidez del camba en la zona de la selva, el ejercicio constante de penetrar la coraza que casi invariablemente levantan ante el extraño, y la increíble recompensa de llegar a que confíen en uno y te permitan acceder a las historias de sus vidas. Admiro profundamente a este pueblo y he quedado sorprendido por la riqueza de su territorio, algo que confieso, ignoraba completamente antes de salir. El otro aspecto que me atrapó, fue la espectacular cultura andina, y lo vivas que están sus tradiciones.
También hice las paces con “los gringos” jeje… luego de un mes (3 meses al momento de escribir esto) de viaje, entendí que el problema no son las personas que vienen aquí a disfrutar de servicios 5 estrellas y que les permiten estar tan en contacto con la gente local, que bien podrían estar viendo un documental en el living de su casa de New York. Si bien no es mi idea, respeto que sea la suya. Al menos es gente que de alguna manera se interesa por conocer Sudamérica y el conocimiento siempre es un paso más hacia el entendimiento.
El problema es bastante simple, un país que nació signado primero por la esclavitud y la segregación al nativo, y luego a causa de la guerra, se maneja en una realidad en donde los dueños de las decisiones hacen todo lo posible para que nada cambie. Pero no se confundan, Bolivia no es un país pobre. Es un país riquísimo, con un montón de gente que hace mil malabares para no morirse. Es la vieja ridícula situación de unos recursos naturales inmensos, en manos de poca gente, y trabajados a sueldos que dan vergüenza. Bolivia aún exporta casi todo su mineral en bruto, sin refinar. La única iniciativa de poner una fundición de minerales y así llevar los productos semiterminados, con mucho mas valor agregado que el actual, se transformó en un gran elefante blanco que costó millones de dólares y no está en funcionamiento, dicen los pobladores que hay gente a la que no le conviene que esto suceda. Evo había prometido que pondría a funcionar esas instalaciones, la gente en Potosí todavía sigue esperando, en una gimnasia a la que llevan cientos de años acostumbrados.
Llego a Copacabana nuevamente.
Me entero que en Perú han recrudecido los conflictos con los indígenas; ya Alfonso me había dicho que esto traería cola. Un montón de policías muertos y (dice el gobierno de Alan García) también unos pocos nativos.
Las rutas hacia Cusco están cerradas, y se abrirán durante una tregua que durará 48 horas.
Cambio los dólares que necesito para vivir estos dos días, ya que en Copacabana no hay cajeros, y cuando comienza la tregua parto hacia Puno.
Así termina mi viaje por Bolivia, intenso, emotivo, con mucho aprendizaje en lo personal y sobre la realidad latinoamericana.
Me subo al bus que me llevará a la frontera con un grupo de alemanes cuarentones que parecen estar en un viaje de fin de curso. Me calzo mi mp3 y suena Zitarrosa, con una canción de hace como 30 años y que tiene algunas estrofas que parecen escritas para este momento.
Acá les dejo la letra para quien quiera leer.. Chau Bolivia. Nos volveremos a ver seguro.
Diez décimas de saludo al pueblo argentino
Allá en mi pago hay un pueblo
que se llama no me olvides
quien lo conozca que cuide
su recuerdo como gema
porque hay olvidos que queman
y hay memorias que engrandecen
cosas que no lo parecen
como el témpano flotante
por debajo son gigantes
sumergidos, que estremecen
Mi pueblo es un mar sereno
bajo un cielo de tormenta
laten en su vida lenta
los estrépitos del trueno
pudo engendrar en su seno
las montoneras de otrora
y cuando llegue la hora
mañana, también podrá
sembrar a su voluntad
mil estrellas en la aurora
No hay cosa más sin apuro
que un pueblo haciendo la historia
no lo seduce la gloria
ni se imagina el futuro
marcha con paso seguro
calculando cada paso
y lo que parece atraso
suele transformarse pronto
en cosas que para el tonto
son causa de su fracaso
Mi pueblo no es argentino
ni paraguayo, ni austral
se llama pueblo oriental
por razón de su destino
pero recorre el camino
de sus hermanos amados
el de tantos humillados
el de américa morena
la sangre de cuyas venas
también late en su costado
Mi pueblo no estuvo ausente
ni mucho menos de espaldas
a la trágica y amarga
historia del continente
fuimos un balcón al frente
de un inquilinato en ruinas
el de américa latina
frustrada en malos amores
cultivando algunas flores
entre brasil y argentina
Pero mucho no duraron
las flores en el balcón
el rosquero y su ambición
imprudente, las cortaron
y fueron las mismas manos
que arruinaron el vergel
las que acabaron con él
las que hoy muestran, codiciosas
en vez de un ramo de rosas
unas flores de papel
No falta el bobalicón
nostálgico del jardín
pero entre todos el ruin
es el que trajo al ladrón
ése no tiene perdón
si protegen sus ganancias
la decencia y la ignorancia
del pueblo, son sus amores
no encuentra causas mejores
para comprarse otra estancia
Ese sí, no es oriental
ni gringo, ni brasilero
su pasión es el dinero
porque es multinacional
mentiroso universal
desde que vino hernándarias
piensa en sus cuentas bancarias
ponderando a los poetas
que hacen con torpes recetas
canciones estrafalarias
así pues, no habrá camin
que no recorramos juntos
tratamos el mismo asunto
orientales y argentinos
ecuatorianos, fueguinos
venezolanos, cuzqueños
blancos, negros y trigueños
forjados en el trabajo
nacimos de un mismo gajo
del árbol de nuestros sueños
Y ahora reciban, señores
un saludo fraternal
dice mi pueblo oriental
ya vendrán tiempos mejores
cifra de nuestros amores
poncho patria en el espanto
de mi pueblo y sus quebrantos
no les puedo conversar
sólo les quise entregar
su corazón con mi canto
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Publicado |
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Últimos comentarios
ADELIARO dice:
Genial tu viaje y tus relatos, con mi marido estamos programando un viaje por bolivia y me sirvió muchisimo tus comentarios. saludos. chichita
Publicado
viajaconmigo dice:
Muchas gracias, me alegro que te haya gustado, y me alegro mas si te sirvió de algo para planificar tu viaje a esta tierra, que estará para siempre en mi corazón.
Cualquier cosa que necesites, me escribes a sharku2001@gmail.com, que gustoso te responderé.
mucha suerte en tu viaje.
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Capítulos de este diario
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1
De Còrdoba a Villazòn
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2
Villazón - Uyuni
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3
Uyuni
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4
Potosí y el Cerro Rico
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5
Potosí: La fiesta del Espìritu
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6
Sucre
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7
Cochabamba
Cochabamba, Bolivia | 2 de junio de 2009
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8
La Paz: una ciudad tomada
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9
Viajando hacia "Los Yungas"
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10
Rurre - Las Pampas - día 1
Rurrenabaque, Bolivia | 13 de junio de 2009
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11
Rurre - Las Pampas - día 2 y 3
Rurrenabaque, Bolivia | 15 de junio de 2009
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Copacabana - Lago Titicaca
Copacabana, Bolivia | 24 de junio de 2009
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La Isla del Sol
Copacabana, Bolivia | 25 de julio de 2009
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Isla del sol - adios a Bolivia
Copacabana, Bolivia | 27 de mayo de 2009
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