Nos acercamos a la casa de información turística , en el centro de Puno, para ver como seguiría nuestra ruta. Nos explicaron y partimos. Saliendo de Puno, cortando por Yunguyo, salimos a la frontera con Bolivia. Llegamos al puesto fronterizo de Kasani( de entrada, nos pidieron una colaboración (extraoficial) Como diría mi marido, "capital de autoridades mangueadoras" .En Chile y en Perú se portaron como señores, tanto autoridades como la gente. En general, la gente es muy amable, tambié en Bolivia, a pesar de esto que acabo de contar... Llegamos a Copacabana a las 10.00 hs. Nos instalamos en el Hotel Las Kantutas, en calle Jáuregui esquina Bolivia. Muy bonito, cómodo y barato (u$s 10 la noche para los dos, con desayuno y en pleno centro.) Recorrimos. Se ve mucho mochilero suelto!!! jajajaj!!! Como me descompuse (mal!!!) esa noche, al otro día, no hicimos la excursión a Isla del sol, que teníamos planeada. Igualmente, nos gustó Copacabana. Es muy tranquilo. Mucho frio de noche. Ojo!!!
El sabado 16 salimos rumbo a La Paz. Se van a encontrar en la ruta con peajes legales y truchos donde te piden "la colaboración"(son cadenas que te cortan el paso en la ruta y si no colaborás, no la sacan).El lago Titicaca, creemos, es más bonito del lado boliviano que del peruano. Las vistas son espectaculares!!! Una belleza!!! Todo lo que se ve por las rutas es inolvidable... Entramos en La Paz, y después de más o menos 2 hs, de andar medio perdidos, salimos a la ruta otra vez. Por qué??? Porque es una gran ciudad con todo lo que eso implica. Ruidos, tráfico, rutas laberínticas, etc.
La entrada es un CAOS. Tengan cuidado. Decidimos ir directo a Potosí. Pasamos por Oruro cerca de las 14.30 hs. Es la capital del Carnaval. Por su boulevar principal hay muchas esculturas muy bonitas alegóricas al carnaval.Llegando a Potosí, cerca de las 18.30 hs, encontramos un Hostal llamado San José a dos cuadras del centro., calle Oruro 171. Cómodo, barato, limpio y muy tranquilo. No dejen de visitar el museo de la casa de la Moneda. Vale la pena. La ciudad es hermosa, pintoresca y colonial. La gente, divina.El Cerro Rico, aunque no lo crea, después de siglos de explotación, a costa de los naturales del lugar, en la época del Virreinato, sigue siendo rico en plata y otros minerales. Aún hoy se sigue explotando.