Diarios de viaje > Colola, América del Norte

El buen relax tortuguero

Escribe: Euniceta
Aquel viaje fue de total relajación, como nunca antes. Ese par de días tan sólo nos dedicamos a tirarnos en la playa y a sentir los fulminantes rayos de sol o la brisa ligera que cayó sin cesar sobre nuestros cuerpos por varias horas.

 

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El reencuentro con ellas

Colola, México — sábado, 15 de noviembre de 2008

Por la noche ya todo el grupo estaba listo para partir, nos dividimos y yo fui de las últimas en salir. No caminamos mucho porque de inmediato encontramos un par de preciosas negras saliendo del mar. Andan con pesadez, lentas avanzan aleta por aleta. Ya antes habíamos presenciado aquello y aun así nos sorprendimos como la primera vez. El guía, un chiquillo de la comunidad, nos contó cómo es que de ser algo cotidiano, la ribazón de las tortugas se convirtió en un milagro natural que debía proteger.La primera desovó como 80 huevos.
La segunda debió sentirse hostigada y prefirió resguardarse aún más adentro de la maleza. Una vez más estuvimos con ellas, quizá nuestra labor fue mínima, pero nos sentimos satisfechas de saber que en algo pudimos contribuir. A la mañana siguiente despertamos pasado el medio día, se nos pasó la hora del desayuno y la comida, ahora sí ya no había nada.
Fue así  que partí con Elena, mi compañera de viaje y mal viaje, a la comunidad más cercana en donde por ningún lado encontrábamos algo de comer… eran las tres de la tarde y nosotros seguimos dando vueltas a esa veintena de casas playeras corroídas por la humedad, rodeadas de calles de arena, pocas de pavimento, y con patios cercados con cactus o alambres de puas.
Finalmente una señora que apenas habría su rústico comedor nos ofreció unos tacos con queso, se apuró a preparar la salsa roja, amasó la masa para tortillas y nosotras nos encargamos de saborear lo que ya entonces era un manjar.Regresamos felices, el sol era cubierto por densas nubes grises y, pese a la advertencia de lluvia, nos quedamos sentadas en la playa. Platicamos de todo: familia, hombres, disgustos, sueños, la llovizna, borracheras, la universidad, las tortugas, el trabajo frustrante, el desempleo y el ánimo para continuar.
    

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