Un pueblo bonito y muy bien conservado. La peatonal con casas antiguas y algunas tiendas con productos dela región como el jamón de "Ardenne". El castillo blanco, en el bosque el claustro de los benedictinos. Se puede dar una vuelta y uno se sienta en la mitad del campo con trigo y vacas y una vista bonita.
Se puede viajar en tren, muy barato.