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Viajes por el estado Bolívar, Venezuela

Escribe: fritz_sanchez
El estado Bolívar está ubicado en la región sur oriental de Venezuela y posee la mayor extensión territorial del país. Delimitado por el poderoso caudal del antiguo Huyaparí -río Orinoco-, el estado Bolívar guarda incalculables tesoros que superan los mitos de "El Dorado", al ser el albacea de algunos de los lugares más excepcionales del mundo, como el Auyantepui, Salto Ángel, la selva prístina del río Caura, Roraima tepui, la apasionante historia que yace en Ciudad Bolívar, el sob

 

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Un destino por descubrir: Salto de Los Mamonales

Ciudad Guayana, Venezuela — viernes, 24 de septiembre de 2010

***Emplazado a aproximandamente 5Km del poblado de "Los Mamonales" (entre Ciudad Guayana y Upata) en el estado Bolívar, y en la Sierra Imataca, se encuentra el salto "Los Mamonales", uno de los producidos por los afluentes del río Yocoima y que forma pozas y jacuzzis naturales que son frecuentados por los turistas de la zona.

Para entrar en contacto con una naturaleza virgen no hace falta internarse en lo más recóndito de la Gran Sabana; basta con salir de Ciudad Guayana y a pocos minutos del peaje de la carretera hacia Upata descubriremos una hermosa cascada de fácil acceso y gran esplendor.

Hablamos del Salto Los Mamonales, ubicado en el sector rural que lleva su mismo nombre.

Señalizado desde la troncal 10, nos desviamos hacia este caserío agrícola “Los Mamonales” donde el verdor de su campo, es un llamado a la contemplación; mientras, sus habitantes saludan alegremente a cualquier visitante sin escatimar alegría y sonrisas. 
Atravesando este poblado de pintorescas casas multicolores con jardines no menos coloridos, se comienza a percibir el cambio de vegetación, al tiempo en que las casas se hacen menos frecuentes.

Vegetación alta de bosque tropical nublado y un sendero marcado por las huellas de vehículos 4x4 marcan el inicio del camino hacia la cascada de Los Mamonales, la cual tiene su mayor esplendor en esta época de lluvias (invierno). 
Una caminata sencilla por zonas de pastoreo de ganado nos conduce en diez minutos a una senda que nos comienza a internar en el espeso bosque circundante.

Aunque bien demarcado, una espesa vegetación nos muestra la actitud respetuosa de los pobladores locales con la naturaleza que les rodea. 
En el camino, observamos diversas heliconias, helechos y bromelias. El ambiente propio de la selva nublada hace incrementar la humedad en el ambiente y el humus en el sendero, nos indica el buen estado de conservación de esta zona. 
Mantos de hojas hacen de cada paso de la travesía, un deleite; mientras el rugir de las aguas nos anuncia la proximidad de las cascadas.

Apenas a veinte minutos de comenzada la caminata, nos topamos con una piscina natural. Una pequeña cascada que alimenta una poza de aguas cristalinas, donde el saltar hacia ella se hace irresistible. 
Luego de un refrescante baño, retomamos la travesía; superando varios tramos en ascenso, llegamos -en otros 20 minutos-, al Salto de Los Mamonales, de caudal y caída de agua de un considerable tamaño, en comparación a la primera cascada. 
Disfrutando del paisaje y con el debido respeto al río, nos sentamos a disfrutar de la cascada, tomar otro refrescante baño y sentarnos en su orilla para observar los desniveles con que el río sigue su cauce.

El camino, nos ha conducido a una de las repisas del río, en el cual, al frente tenemos la cascada de mayor altura y a nuestras espaldas, las aguas siguen su descenso en una menor, pero no despreciable caída. 
Asimismo, es posible, por un camino muy empinado, subir a la parte superior de la cascada, retrocediendo unos 30 metros en el sendero.

Esta pica no se encuentra muy bien marcada, dado la gran cantidad de hojas en la tierra y su escarpado desnivel; sin embargo, no es complicado descubrirlo. Aproximadamente cien metros lineales de ascenso tendrán que superar, quienes se aventuren por él. 
Superado el ascenso, se puede observar el inicio de la caída libre de las aguas del Salto Los Mamonales, de igual forma se puede seguir subiendo por su cauce que se hace más llano y con múltiples pozas para recompensar el esfuerzo.

Una vista del bosque nublado circundante, complementa la recompensa que la naturaleza brinda a quienes quieren disfrutar de ella con respeto y sin dañarla. 
Luego de explorar la zona, emprendimos el retorno dejando atrás sólo nuestras huellas y llevando de este hermoso paraje, solamente fotografías. 
Una excursión corta de apenas 45 minutos de travesía, donde la recompensa visual, las aguas cristalinas y el aire fresco, hacen de este lugar, un destino ideal para conectarse con la naturaleza cualquier fin de semana.

Recuerde que los pobladores locales han mantenido una conciencia ambientalmente responsable con su entorno, no ensucie, talle o raye los árboles del bosque ni deje desperdicios en el camino o en las cascadas y pozas. 
De igual forma, en el caserio Los Mamonales también encontrará personas que le sirvan de guía para las cascadas, de no querer hacer la travesía por su cuenta.

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Últimos comentarios

Kavelin dice:
Anotado, espero conocerlo próximamente, no sabia de su existencia, gracias por cada uno de los capitulos de este interesante diario.
Publicado

fritz_sanchez dice:
chevere!!!!
Publicado

HORNI dice:
muy lindo recorrido y mejor info...
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Salto Los Mamonales

   

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