Dia 4.
Emprendimos el regreso bien temprano por la mañana. Como todos los días en la zona, muchísimo frío por la mañana y la noche, pero templado al mediodía y la tarde. Saliendo de Tolar Grande nos detuvimos a visitar los Ojos de Mar (manantiales de agua que afloran en el salar). Luego retomamos el camino y nos detuvimos en El Laberinto, que con la luz de la mañana lucía diferente. Realizamos una pequeña caminata observando las magníficas formaciones en este increíble desierto perdido entre los Andes. Posteriormente, cruzamos por el pueblo de Pocitos y ya en la RN 51 nos detuvimos en San Antonio de los Cobres para almorzar. Con las últimas horas del atardecer llegamos a la ciudad de Salta, donde finalizó el tour de aventura.
Al día siguiente, abandoné Salta en un auto alquilado, para descansar y reponerme durante unos días en las fantásticas Termas de Reyes, en la provincia de Jujuy.
Realmente, si uno decidiera explorar nuestro país, seguramente podrá encontrar lugares tan maravillosos como el que acabo de describir, que lamentablemente están poco promocionados y además son desconocidos para el común de la gente. Resultó curioso que, los muy pocos turistas que crucé en la zona de Tolar Grande fueron extranjeros. Pareciera que ellos están bastante mejor informados que nosotros... lamentablemente es cierto lo del refrán: casa de herrero cuchillo de palo. Hasta pronto!!!