Día 2
Desayunamos temprano y comenzamos el viaje, bajo una temperatura de -10º, para cruzar el tercer salar mas grandes del mundo, el salar de Arizaro. A nuestra derecha observamos los picos de los volcanes Aracar, Llullaillaco y el Socompa, de más de 6.000 mts s.n.m.
En la cumbre del Llullaillaco fue donde se hallaron las momias incaicas de tres niños, perfectamente conservadas. Presuntamente los niños fueron sacrificados, dado que se trataba de un santuario en la cumbre.
En el museo frente a la plaza principal de Salta se pueden observar las momias de los niños. En el extremo sur del salar pasamos junto al misterioso Cono de Arita. Se trata de un cono de sal perfecto, como de 200 mts de alto sobre la planicie de sal. Se desconoce el origen.
Continuamos viaje y finalmente arribamos a tierra firme, cerca del límite con la Provincia de Catamarca. Llegamos a una mancha verde, el oasis de Antofallita, donde solo hay dos ranchos y una pequeña capillita de adobe. Solo dos habitantes nos esperaban, una de ellas anciana "Doña Coralina", para degustar una picada que preparó Dani. A pesar de ser pleno invierno, nos resultó increíble ver vegetación verde en medio de un desierto entre los más áridos del mundo.
Al regreso a Tolar Grande, nos detuvimos en la Mina de Arita (piedra ónix), donde vive el señor Rodríguez desde hace más de 30 año, solo. La vista del Cono de Arita desde la mina es indescriptible. Ya cerca de Tolar, nos detuvimos en Los Miradores, pequeños cerros de sal y yeso, de color rojizo manchados con blanco. Desde arriba de ellos se ve casi la totalidad del salar y varios volcanes.
Al anochecer llegamos a Tolar y fuimos a cenar a una casa de familia. Nos dirigimos caminando, observando las estrellas en el cielo tan diáfano que predomina en la Puna, pero no les quiero contar el frío que hacia....