Ya en la terminal, y luego de averiguar en todas las ventanillas, nos enteramos de que(contra lo que nosotros pensabamos) no había colectivos directos a La paz y los que nos llevaban a la frontera no salían sino hasta el otro día.
Compramos un mapa para ver la ruta que nos convenia seguir, y mientras lo estabamos mirando se acercó un chico boliviano y nos ofreció si queriamos compartir un taxi con él y su novia hasta Tarija(bolivia).
Después de pensarlo un rato, y viendo de que era la opción mas rápida para llegar a Bolivia decidimos aceptar, pero sinceramente yo tenía mucha desconfianza, la cual se multiplicó cuando vimos el auto en el que viajariamos(un Falcon negro con vidrios polarizados y sin ninguna identificacion), pero después se demostraría que la desconfianza que yo tenia fue solo un prejuicio infundado y tanto el conductor como los dos chicos se portaron muy amablemente.
Llegamos a Aguas Blancas(frontera con Bolivia) a las 6 de la tarde, despues de haber viajado 5 horas desde salta. Cruzamos la frontera y luego tomamos otro taxi hasta Tarija, adonde llegariamos a las 9 de la noche, después de andar por una ruta de curvas interminables a lo que se le sumaba la alta velocidad con la que el conductor tomaba cada una de las curvas.
Fue durante este trayecto de 3 horas donde empezé a sentirme realmente un viajero, porque se estableció una charla muy placentera con nuestros amigos bolivianos que eran odontologos y estaban estudiando en buenos Aires para una especialización y estaban volviendo a su casa. Personalmente no soy del tipo de gente que se interese mucho por los temas políticos, pero fue muy agradable escucharlos a ellos hablar de su país, contarnos su visión de la historia y enseñarnos un poco de su cultura.