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México, Guatemala y Belize en tiempo real

Escribe: martincbsas
Como experiencia de registro, durante este viaje decidí llevar un blog en tiempo real. Ahora lo público para todos los viajeros, y agrego algunas recomendaciones...

 

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Un sábado por San Ángel y Coyoacán

Ciudad de México, México — sábado, 22 de enero de 2011

El cuarto “Cancún”, al cual me he cambiado hoy, tiene agua razonablemente caliente y lockers. Los roomies son muy entretenidos, hoy mismo somos dos mexicanos, dos yanquis y un catalán. La plática se extendió hasta las 2am. Un yanqui –Florentino-, el catalán –Albert- y yo somos psicólogos. Casualidades.

He pasado el día en las colonias de San Ángel y Coyoacán, es decir, la entrada del menú fue un plato fuerte. Ambos barrios me resultaron encantadores. Visité la Casa Azul, donde vivieron Frida Kahlo y Diego Rivera, y también la casa donde mataron a Trotsky. Todo eso en compañía de la más selecta, Lilo, Valeria y Maia. Lilo es un cliente  que vive acá hace 8 años. Valeria, su esposa y Maia, su hija de dos años y medio. A modo de bienvenida, me pasearon todo el día y me invitaron con el almuerzo y la merienda.
El mercado de San Ángel me ha impresionado por la calidad, variedad y novedad de sus artesanías. Para construir una habitación especial en casa y llenarla con TODO lo que allí se vende. Muy turístico pero, sea, maravilloso.

El almuerzo fue en un simpático restaurante de Coyoacán, barrio al que fuimos después, donde probé el mole poblano, que resultó tener un sabor muy peculiar. Me gustó, pero sin provocarme fanatismo. Diría que representa un concepto gastronómico que por las
pampas no tenemos, pero que sí he visto en Bahia: la salsa como plato principal. El calor de la tarde fue mitigado con unas micheladas, cerveza con limón y sal en el borde.

Visitar la casa de Frida sólo podría compararse a visitar las casas de Neruda en Chile. La cocina me impactó por su belleza, hubiera querido tirar un colchón y quedarme a vivir ahí.

Lilo y Valeria fueron sumamente hospitalarios. Es interesante intercambiar ideas con compatriotas que ven a Argentina desde afuera, y más si son inteligentes como ellos. La vida tiene esos recodos tan felices, el trabajo –algo que me desagrada tanto- no obstante lleva a conocer gente y a posibilitar viajes, y redundó hoy en ser recibido en esta ciudad tan
grande y tan anónima de manera cálida y cercana. Gracias Lilo y Valeria, y la pequeña Maia. Ahora me doy cuenta de que no nos hemos sacado ni una foto juntos.

El pozole es una de las tantas sopas que los mexicanos consumen, y puede tener pollo, rábano, lechuga, pedazos de tortilla. Pagar USD 3 por un buen plato caliente antes de ir a dormir, es una bendición para cualquier mochilero, más si está con síntomas leves de gripa como yo. Veremos si el tecito VitaPyrena me da una mano.

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Últimos comentarios

viajaconmigo dice:
Que bueno visitar la casa de Frida. Para la próxima gripe -que inevitablemente sufriremos los viajeros de tiro largo- yo descubrí que el jugo de limon con agua caliente y azucar 3 o 4 veces al día, me hacía lo mismo que los tes esos y me salía mucho mas barato jeje. sigo leyendo.
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falca dice:
Hola Martín, veo que has escrito una novela como relato de este viaje... que prolífico!!!!
elegí este capítulo porque me resulta fascinante el mundo de Frida y esa casa azul es una meta soñada como todo México... que bendición que hayas estado ahí...
con respecto a los psicológos compañeros, yo diría causalidad... la casualidad no existe!!!! abrazos

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Museo Casa de Frida Kahlo

   

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