Escribe: pedrosalvador
Nunca tanto viandante, acompaño nuestros paseos. Lastimas que todos marchaban en la dirección contraria.
No se donde mirar. Ciudad de Mexico
Ciudad de México, México — jueves, 12 de abril de 2012
Desde de Guatemala, en un magnifico vuelo de Taca, llegamos a la caótica, pero sorpréndete ciudad de México. Nada de DF, que a los locales no les gusta. CIUDAD DE MÉXICO y con mayúsculas, por que lo merece.
Hay que reconocer que estos de TACA, lo hacen muy, pero que muy bien. El aparato volador, era nuevecito, el catering suculento, el servicio impecable. El precio justo. Nuestra puntuación de momento 9.
Llegamos al inmenso aeropuerto Benito Juarez, que así se llama al internacional de la Ciudad de México. La información para desplazarte por el mismo, es correctísima, también la amabilidad de los operarios. Rellénanos el correspondiente control de entrada y guardamos el resguardo, como oro en paño, ya que la multa por la perdida era considerable, según anunciaban la carteleria.
Una vez pasado los tramites y por recomendación de todos los foreros, nos dirigimos a uno de los muchos mostradores, dentro del aeropuerto, donde se adquiere y paga el traslado en los taxis seguros, hasta el hotel. Dependiendo de la compañía y la zona de tu hotel, pagaras una cantidad estipulada. Hay paginas en Internet, que hacen este calculo.
Con el resguardo que te dan, nos dirigimos al lugar indicado, y por poco, no llegamos andando al destino. Estaba la parada, al final de la Terminal. Una persona te recoge el volante y te indica en que taxi te debes montar. Nos toco un señor joven y educado, que además de conducir prudentemente, cosas difícil en esta urbe, nos informo de algunos detalles de la ciudad. La verdad que mas que informar, sufrió un interrogatorio por mi parte, que amablemente contesto y que reconocimos con una adecuada propina.
Que después no resulto tan adecuada, por que me hice un lió, con los cambios. Veníamos de Guatemala, pagábamos en quezales y dólares, cambiamos euros a pesos mexicanos. Tu me dirás como se come tanto cambio.
Consejo: aprovecha el traslado con los taxistas para sonsacar la información mas fidedigna que te pueden dar de la ciudad. Son los mejores guías y asesores, por que se conocen todos los rincones. Hombre si es en Rusia y no hablas ruso, lo siento.
Pero en este país jugaba con la ventaja de ser de la Madre Patria. Con todo lo que conlleva.
Nuestro hotel se encontraba en la larguisima, amplísima, ruidosísima y bonitísima y muchas mas -isimas-, Avenida de la Reforma. Nada mas y nada menos que el Embasy Suyte Hilton . Un cinco estrellas, que cogimos en oferta VICHEANDO en el internete a altas horas de la madrugada. Un gangazo por 27 euros habitación noche, dos personas con desayuno. Bueno desayuno no, desayunazo de jeque árabe , después del Ramadan. Pedazo de hotel, pedazo de suite, pedazo de servicio. Pero siempre hay una pega. Tenia el aire acondicionado mas ruidoso del planeta y por fuerza debías encenderlo, por que las ventanas no se pueden abrir ni debías, debido al intenso ruido trafico. Por 27 euros, que mas quieres Perico.
En los comentarios de Trypdavisor, esta entre los primeros puesto de los alojamientos en Ciudad de Mexico.
Como era tardísimo y vendamos desde Tikal-Flores-Guatemala. Estábamos agotado, solo nos mantenía despierto el stret de los traslados y lo nuevo.
Sueño reparador a medias y mañana será otro día.
Estamos en la 2 planta . La suite daba a la avenida principal y el trafico empezó a sentirse, a pesar del doble acristalamiento, sobre las 7 de la mañana. Bueno, son solo 27 euros.
Ducha rapidita y al buffet del desayuno. La zona es comercial y nos encontramos desayunando a gran numero de ejecutivos. Yo diría que los únicos turistas éramos nosotros. Había personas con maletines, ordenadores y periódicos de todas las nacionalidades. Muchos indus, americanos, franceses. Entendimos que allí se cocían los asuntos comerciales de muchos países y lo contactamos a lo largo de los tres siguientes desayunos.
Durante el día en el hotel, casi no te encontrabas con nadie en los ascensores. Solo había gente a la hora del desayuno o a la caída de la tarde. Cuando salían o entraban estas personas de sus trabajos.
El buffet era amplísimo, y de alta calidad y el servicio muy correcto. Disponían de unas magdalenas que una americana de Usa y yo le habíamos cogido el gustillo y teníamos competencia en la cantidad. Al final ganaba ella, por que mi. Espe, me reñía. Ella que me quiere sano.
Al salir a la calle, tuvimos el primer choque emocional . Los sentidos de la vista y el oído, se dispararon a cotas altísimas. No sabíamos donde mirar, solo veíamos color, información, cristales, trafico, mas color, mas información. El sonido era algo parecido a la banda sonoro de la película de Bleig Rane. O el Quinto elemento.
Los claxon tronaban en cualquier punto de la amplísima avenida y los ruidos de rodamientos y frenazos provenían de muchas partes. A esto le sumamos que se estaba produciendo una manifestación, por que pronto serian las elecciones a la presidencia. Como en todas las grandes capitales, Madrid por ejemplo. Cada vez que un colectivo, sea de la región mas remota del mundo, acude a la capital y hace sus manifestación reivindicativa. Lógicamente los nativos, se mosquean por las molestias. Pero, allí estaba el poder.
Tomamos un bus turísticos que nos enseñaría en una horita, los puntos principales y debido al colapso de trafico, provocado por los manifestantes, aquello duro 3,30. Con un sol de justicia, y sentados como buenos giris, en la parte alta del bus. Huelga decir que nos bajamos coloraditos, como cangrejos y tuvimos que echarnos cremitas todos los días, para evitar despellejar como los lagartos. En el hotel , bien guardadito, teníamos sendos sombreros panamá, que nos favorecían mucho, pero eso se quedaron bien guardaditos.
Después lo llevamos todos los días, aunque no hizo falta.
La manifestación, y la conducción temeraria de algún conductor, provoco, que atropellaran a un agente de trafico. Esto nos alerto de que debíamos circular por el interior de las aceras y pegaditos a los edificios. ( Léase con ironía).
Llegamos al zócalo, que así se llaman todas las plazas principales en México y veíamos riadas de personas que andaban en todas las direcciones. El algunas calles había tanto transito peatonal, que nosotros acostumbrados a nuestra pequeña ciudad, no nos atrevimos a entrar. Era imposible que supiéramos andar entre tanta gente. Además cuando nos dirigíamos en un sentido de la calle, aun andando por nuestra derecha, parecía que todo el mundo circulaba en la dirección contraria. ¡Fu, que agobio!.
Para relajarnos, nos tomamos un agua con gas, con preparación de lima y sal que te avían en la calle en un pis pass. Buenísimo y refrescante. Nos dirigimos a la catedral metropolitana y una vez traspasado la reja exterior, pudimos disfrutar de su barroca fachada. El interior nos recordó algo, la catedral de Sevilla. El estilo de los retablos barroco muy similar. Incluso unas figuras, que portaban candelabros, tenían cierto parecido a los Seises, unos niños, que con una particular indumentaria, realizan cantos y bailes en el Corpus de Sevilla.
Habia que reponer fuerzas y nos trasladamos hacia las calles traseras de la Catedral. No recordaba, que no aconsejaban esta zona. Eran calle atestadas de tiendas y de peatones locales, que hacían sus compras. Un detalle curioso era encontrar muchísimos carteles, solicitando dependientas. Lastima que el sueldo era escaso. Otro detalle llamativo para nosotros, eran los altares improvisados con san Judas Tadeo, que te encontrabas en alguna esquina. Ver fotos.
Lógicamente, el sonido era muy particular, alguien montaba un altavoz en el balcón, para anunciar su mercancía, otro con un megáfono, sobre una caja, pregonaba unos bolsos de plástico muy baratos, supongo que imitación y que provoco un gran revuelo femenino. No apreciamos peligrosidad, nada mas que al alejarnos un poco y vimos como dos policías, se tambaleaban un poquillo, por que tenían los ojos rojos, supongo que no veían bien y este era el motivo.( Léase con ironía)
La comida se realizo en una de esas embajadas americanas. Que ponen “ comida” rápida y refrescos en vasos gigantes. No es lo habitual para nosotros, pero si muy socorrido, por precio y rapidez.
Después toco una leve cola, para entrar en el Palacio Imperial. La cola la motivaba el control de bolsos. Una cola femenina, otra masculina. Mi bolso, fue objeto de un minucioso registro por parte de un enfandado policía.
La visita es obligada, por que se encuentran los magníficos murales de Rivera. Un personaje sobre el que había leído y visionado una magnifica película, junto con su querida Frida Caro. Sus pinturas me interesan , por que cuenta en ella, los avatares históricos del País. Desde la conquista hasta la fecha de su ejecución, quiero decir de la pintura no del Rivera.
Promovido por el gobierno español, una exposición de los tesoros de la monarquía española. Yo que soy republicano por herencia y convicción, este recorrido, ya remato mis ideas. Dicen que los reyes, son por la Gracia de Dios. ¿ Tu te lo crees?.
Corramos un tupido velo, mejor levantemos un muro y emparedemos a la monarquía
Una simpática señora nos ofreció los servidos de guía. Al preguntarle el costo nos remite a un señor mayor, que en ese momento y por riguroso orden estipulado por el grupo de guías, era el que tocaba, cuando el señor nos explicaba que nos iba a enseñar y el precio, yo le solicite que lo hiciera en castellano y el pobre hombre, me replico que ya lo estaba haciendo. No me había enterado de nada, se le escapaba las silabas, por entre la dentadura postiza, que no le ajustaba muy bien y el sonido mas parecía checo que castizo. Como pudimos declinamos el ofrecimiento y escapamos del lugar. Nos dirigimos a la dichosa exposición de los designados por Dios y a la salida nos encontramos de nuevo con la primera guía, que ya sabia del problema , pero que por compañerismo, ella debía remitirnos a el. Acordamos el precio nos alejamos un poco y comenzó una amenísima, documentada y fructífera visita y explicación de lo representado en los murales y algún que otra anécdota mas. La señora, tenia un tremendo mosqueo con alguien que hacia las veces de guía y parece ser que era falso. Nos decía que en este país, se puede comprar todo, hasta el carné de oficial.
Nuestra atenta guía se llama Marta Elba y su correo : felusa2000@yahoo.it
La visita es muy recomendable, pero antes hay que ver la película de Fryda, para llegar con algún conocimiento de causa y poder sentir los efectos. Los míos fueron tan fuertes que me dio un mareo y me tuve que sentar en las escalinatas. No se si fue por el efecto de la pintura o por la altura de Ciudad de Mexico, que me aplastaba las cervicales. Algo de esto seria, por que tanto Espe como yo, el segundo día, sangramos por la nariz un poco y teníamos dolor de cabeza. Síntomas de la altura dicen los montañeros. Fue leve, no se asusten.
En el mismo zócalo, contratamos la excursión para el día siguiente a Monte Alban. Coche , conductor- guía , en privado. Nos recogerían en el hotel . Hay la posibilidad de hacerlo en un bus de ADO, que ofrecen muy buen servicio. Pero preferimos lo individual, por aquello de dirigir y no ser dirigido, para eso ya tengo al jefe.
Una bonita caminata hasta el hotel, nos mostró la verdadera vida de la ciudad, bueno de una parte. Atravesamos una larguisima calle peatonal, llenas de comercio, sobre todo de joyerías, bancos y policías. Habia una pareja cada 15 metros y de vez en cuando grupos de 6. Acojona un poco ver tanto despliegue policial. No sabes si te están guardando o te van a guardar. Aquí de nuevo comprobamos, que en esta ciudad, cuando tu andas en una dirección, el resto de los viandantes lo hace en sentido contrario. Creo que éramos los dos únicos, que nos dirigíamos hacia Reforma, el resto andaba hacia el Zócalo.
Nos callo uno de esos chaparrones imprevistos que son habitual, por que tocamos a uno o dos por día.
Veíamos unas largas colas de gente, para acceder a los cajeros automáticos y no entendíamos tanta necesidad de dinero. Después supimos, que como era Viernes, habían cobrado sus emolumentos por el trabajo y retiraban el dinero, mediante este sistema. Para los no europeos, al menos en España, el jefe, te suele ingresar en una cuenta corriente mensualmente y vas disponiendo según la necesidad. Claro cuando te ingresa, por que la morosidad aquí se ha vuelto, pan de cada día. Creo que es mejor el sistema mexicano.
De regreso vimos como los limpiabotas, una profesión casi desaparecida en España, recogían sus articulados puestos de trabajo y volvían a casa. Por la mañana vimos como limpiaban bastantes zapatos, sin tener a nadie sentado en el sillón. Supimos que la gente no suele limpiar los zapatos en casa y los llevan para la limpieza, igual que nosotros usamos las tintorerías. Curioso, como cambian las costumbres.
De nuevo en la avenida de la Reforma, comprobamos como las aceras de las calles, cambian según la hora del día. Ahora las inmediaciones del hotel, se encontraba ocupada por puestos callejeros, donde se vendían Cd y DVD, piratas claro, artículos de plásticos y hasta ropa. Los negocios callejeros, son cambiantes, según el horario.
Como era nuestro aniversario de bodas, pedimos en la suite de 27 euros, una cena romántica. El servicio y la calidad fueron de 9, solo fallo las velas que solicite.
Próximo capitulo, Monte Alban y los captus.
Tips:
En un mismo dia, puedes sufrir las cuatro estaciones.
Tiene que ver con: Clima
En Ciudad de México, México
Opiniones:
| Servicio | |
| Ubicación | |
| Limpieza | |
| Precio/calidad |
Embassy Suites Hotel by Hilton Mexico City Reforma
Alojamiento: Hotel en Ciudad de México, México
Magnifico hotel, de precio alto. Desayunos de Reyes.
Tipo de viaje: Placer | Ideal para: Parejas
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No se donde mirar. Ciudad de Mexico
Ciudad de México, México | 12 de abril de 2012
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