En víspera de elecciones, salimos a las 7 de la mañana a disfrutar las vacaciones de verano de la forma que más nos gusta: un largo viaje en auto con algunos destinos previstos, pero no todos. Con tres semanas por delante, habíamos diseñado una ruta que fácil llenaría las dos primeras. Pilar tiene desde hace tiempo interés en conocer Puerto Peñasco. Yo en visitar El Altar y El Pinacate. Y los dos deseamos regresar al Gran Cañón, pero esta vez a sus dos bordes, el Sur y el Norte. Luego queríamos ver Monument Valley y Mesa Verde, para comprobar in situ que los de allí son como los de aquí y ratificar lo artificial de las fronteras. Sin mayor novedad en el camino que disfrutar la carretera y sus paisajes, como el de la foto de los Agaves Azules en Tequila, fueron pasando los kilómetros y las paradas necesarias hasta llegar a Los Mochis a las 20:30 hora local. Nos instalamos en el City Express de Plaza Encuentros que por $ 802 pesotes nos ayudó a descansar después del palizón. Una vez ubicados fuimos a la Plaza a comer. Elegimos Cantina Garibaldi porque la Ley Seca empezaba hasta las 22:00. Teníamos más de una hora para tomar cervecitas antes de ir a descansar.