La ruta del vino de mendoza a san rafael

Escribe: johnscout
El Año Nuevo, decidimos mi esposa y yo pasarlo en Mendoza y explorar esta zona de tantos vinos que tomamos en casa. Muy interesante lo que vimos y ahora les quiero contar.

 

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Capítulo 1

En Mendoza

Ciudad de Mendoza, Argentina — sábado, 23 de enero de 2010

Lo que viene a la mente pensando en Mendoza es un montón de vino, desde luego, no deja de ser cierto. Y como nos gusta mucho el vino, con mas razón, no hemos quedado defraudados. Sin embargo no es necesario glorificar demasiado la cosa, los vinos están hechos para tomar y esto es lo que hay que hacer en Mendoza, porque los hay en abundancia, no son nada caros, una ganga para los que venimos de afuera y estamos acostumbrados a pagar precios altos por los vinos argentinos. Un muy buen vino en los restaurantes puede costar entre 8 y 12 USDolares la botella, la cuenta en un restaurante de calidad, con un aperitivo, un buen steak con ensalada, agua mineral y postre, raras veces se eleva mas alla de 40 USDolares para dos personas.

Mendoza esta rodeada de Bodegas en sus arrabales conocidos como Maipú, Lujan del Cuyo y Chacras de Coria, son centenares creo, muchas son de nombres muy conocidos y que pueden ser visitadas. Varios agentes de turismo ofrecen tours guiados con degustaciones y almuerzo incluido, que francamente los precios nos parecieron prohibitivos y también nos quedamos pensando que hacemos todo el dia visitando tantas Bodegas y bebericando vinos todo el tiempo fuera de hora de beber, que decidimos alquilar un coche y hacer la cosa por nuestra cuenta. Tampoco es necesario hacer tantos tours, lo que te cuentan en una bodega, te lo cuentan igual en la siguiente, lo recomendable es visitar una Bodega que cuente con un excelente restaurante para coronar la visita con un buen almuerzo y disfrutar de sus vinos en gran estilo. Les puedo asegurar que no quedarán defraudados, porque les servirán comida de primera y su mejor vino, generalmente sino es Malbec, será un Cabernet Sauvignon.  

Pero antes de avanzar demasiado nos vamos primero a los prembulos y hablamos un poco de Argentina. Los no Argentinos y algo veteranos nos van a entender, los Argentinos también de como pensamos sobre su pais desde afuera. Mi primera visita a Argentina fue a inicios de los setenta, en aquel entonces yo vivia en Rio de Janeiro, hice el viaje en un nuevo Dodge Dart 72 de fabricacion brasileña y lo estacioné en el centro de Buenos Aires. Cuando regresamos de nuestros quehaceres encontramos el auto rodeado de admiradores, que nunca habían visto un auto tan chick. Te ibas a cenar por 5 USDolares tremendo bife de chorizo con botella de vino. Buenos Aires entonces me pareció tan señorial como en los años 50 con estos aires de que aquí hace tiempo no pasa nada. Mi primer pensamiento al pisar Mendoza fue el mismo, señorial como en los años 50, aquí no pasa nada hace mucho tiempo, pensé. Avenidas, edificios y veredas antiguos, negocios viejos, autos destartalados.  

Pero estos últimos merecen capitulo a parte. Argentina siempre tuvo su propia industria automovilística, propia es exagerado, siempre fueron filiales de Ford, Chrysler, Peugeot, Renault. No se si la importación de autos siempre estuvo prohibida, sino porque estas fabricas durante décadas anduvieron sacando una cornucopia de modelos obsoletos. Así por ejemplo el auto mas emblemático de Argentina es el Ford Falcon, que en Argentina se produjo desde 1960 hasta entrado los 80, cuando en realidad fue uno de los autos menos transcendentes en Estados Unidos, al igual que el Chrysler Valiant de 1960. Le sigue el Peugeot 504 que Argentina lo seguía produciendo 15 años después que Francia había dejado su producción. Algo parecido se da con el Renault R12. Estos todos son los autos que andan por las calles de Argentina y lo poco que se ve de nuevo es una nueva cornucopia de modelos brasileños mal hechos, que no tienen nada que ver con sus casas matrices en sus países de origen, donde seguramente la venta de estos autos estaría prohibida y aunque no lo fuese nadie los compraría por lo mal que pintan. Esto es un poco como andan las cosas en Argentina, a la gente visiblemente no le va bien y no lo ocultan, de tan pesimistas ya se han vuelto fatalistas.  

Pero esto no significa que nosotros también lo seamos, estamos de vacaciones y vamos disfrutar de las cosas. Mendoza tiene mucho de bello y gente muy simpática y hospitalaria. La ciudad se presta para los paseos, la mejor manera de conocerla es a pié, también tomando cualquier a de los buses de servicio publico que cuestan menos de medio dólar y son muy limpios. Sus avenidas son muy anchas, bien como sus veredas, les he medido 10 metros, son ladeadas por frondosos árboles que disponen de un sistema de regadío sui generis pegado a sus raíces, son unos canales subterraneos, que se dicen dejaron los antiguos incas. No se puede dejar de visitar el Parque General San Martín en la periferia del centro de la ciudad, son unas buenas tres horas recorrerlo a pié y vale la pena. El clima, aun siendo verano y con temperaturas sobre los 30 grados, no se siente por la baja humedad. Lluvias son escasas, no pasan de 200 mm al año, aunque todos los dias al anochecer el cielo se vuelve negro, grandes ráfagas de viento hacen presagiar una enorme tormenta, para luego disiparse tan rápidamente como ha surgido.  

La oferta de hoteles en Mendoza es muy abundante, para todos los gustos y precios. Nosotros hemos optado por un Apart Hotel, estos siempre ofrecen mas amplitud y una cocina mas o menos equipada, además de costar menos que los hoteles. Pero nos hemos dado cuenta de la enorme cantidad de turistas jóvenes norteamericanos, nos pareció inusual, pero el hecho es que para ellos hemos visto abundantes Hostels por el centro que se veían muy bien puestos. Una excelente opción son las bicicletas de alquiler, para visitar los viñedos, vienen con mapa, botella de agua, algunos incluso con radio-teléfono.  

Mucho se publicita el circuito de alta montaña, ya que Mendoza esta a 700 m. de altitud en las faldas de los Andes, entonces el plan es subir por las carreteras que conducen hasta la frontera con Chile. Existen unos tours de dia completo, relativamente caros. Lo hicimos en auto, pero valga la verdad, acostumbrados a los Andes peruanos, no nos pareció nada espectacular y si me preguntan, mas atractivos son los valles con sus viñedos y es por estos que seguimos viaje al Valle de Uco y a San Rafael.


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Capítulo 1
 
 


 

Restaurante de la Bodega Chacras de Coria

   

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