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Chinchibamaba, en los confines de Ayacucho, Perú

Escribe: Moner
La madrugada del 13 de Febrero nos dirigimos al Ovalo de la Magdalena, lugar donde se encuentran las agencias de los combis que se dirigen a los pueblos ubicados al noreste de Ayacucho. Nuestro destino era Chinchibamba, un lugar ubicado en el distrito de Chungui en cuyas cercanías se encuentra perdido la mítica capital del Valle de Mayunmarka, uno de los últimos refugios de los Incas luego de la conquista española, nuestra objetivo era llegar a Chinchibamba.

 

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Retorno a la civilización

Chungui, Perú — miércoles, 17 de febrero de 2010

El miércoles por la mañana nos pusimos en camino de retorno a Ayacucho, ahora nos decidimos seguir la ruta de Cachimina que es más plano para el retorno y relativamente más corto que por Villavista. Subiendo por el camino que va a Chungui y a pocos kilómetros de Chinchibamba éste se desvía hacia la izquierda y cruza el rió que viene de Sinwaqasa, un poco más y ya nos encontramos en Moyabamba, éste pueblo aún siendo más antiguo que Chinchibamba es sólo uno poco más grande, hay una plaza central y una pequeña escuela, los niños de Chinchibamba vienen a estudiar hasta Moyabamba. Vimos gente que estaba haciendo los preparativos para el "Olla wantuy" que aquí recién se realizará el miércoles. Un poco más arriba llegamos a Llaqtapata, es un caserío más pequeño y no hay muchas casas, al frente se nota la subida a Huayhua. En la colina monte arriba es el lugar donde se hallaba la legendaria Mayunmarka, cuyas ruinas están desperdigadas y ocultas por la densa espesura.

El camino hacia Cachimina es de herradura, por tramos es de difícil tránsito porque hay bastante lodo, pero sólo el último tramo es empinado, las partes descubiertas nos permiten tener vistas impresionantes del valle de Ukun Yunka, pero la mayor parte del camino está cubierto de vegetación alta que no permite apreciar la geografía del lugar. Luego de ascender una subida, al cabo de dos horas de caminata, llegamos a la cumbre, pensábamos que Cachimina estaba en la cumbre o cerca de ella, pero la cumbre es solitaria con los caminos de subida y bajada a ambos lados, aquí nos dejó nuestro guía Rildo y continuamos solos el descenso, tampoco es muy empinada pero nos pareció interminable, a cada paso el camino era atravesado por riachuelos de agua cristalina, por momentos algunos claros en el camino nos permitían distinguir las montañas inhóspitas al frente de la quebrada, selva virgen, el sonido de la selva, las neblina que oscurecía el ambiente, daba una sensación de soledad frente a la grandeza de la naturaleza.

Una tenue lluvia nos acompañó por momentos, frente a cada colina pensábamos encontrar el pueblo pero no daba señales de presencia a pesar de que aumentaron las chacras de café, finalmente al cabo de una hora y media de bajada avistamos el pueblo cubierto por la neblina. Cachimina también es un pueblo antiguo, se llama así porque en sus inmediaciones hay minas de sal del cual se abastecían los campesinos de la selva, incluso se llevaba la sal hasta Chungui y los pueblos de la sierra, ahora no sabemos si lo explotan todavía. Encontramos en la plaza bastante gente bebiendo y preparándose para la yunza, nos miraban con desconfianza y también nosotros con cierto recelo ya que estábamos sin guía, atravesamos rápidamente y sólo al final del pueblo pudimos descansar a pesar de estar super cansados. Desde Cachimina la bajada se hizo un poco más pronunciada, pero igual que antes nos pareció interminable.

Luego de bastante rato caminando, desde un claro pudimos ver a lo lejos la carretera que sube a Cuculipampa, ya con rumbo más preciso seguimos la bajada hasta llegar a la carretera que baja de Balsamoqasa a Tixibamba, desde aquí la bajada es mucho más pronunciada por lo tanto seguimos el camino de herradura en lugar de la carretera que daba muchas curvas, nos confundimos de camino y entramos a una casa, al regresar teníamos que subir por un camino empinado de unos 50 metros que fue fatal, luego cogimos el camino correcto bajando asombrados lo que habíamos subido en nuestro camino de ida, no era poca cosa.

Finalmente llegamos a Tixibamba donde varios jóvenes y niños estaban jugando con agua, nos esperaban amenazantes para mojarnos pero una señora dijo que no, que se veía que estábamos cansados y no tendríamos ropa para cambiarnos y nos dejaron pasar tranquilos. Al llegar al puente de Tixibamba vimos a los obreros trabajando para la rehabilitación del puente, cuando el puente sea reconstruido, los carros podrán pasar hasta Villavista, evitando esta larga caminata. Cruzando el río, por lo tanto pasando la frontera del distrito de Chungui, nos echamos un  rato en la carretera, pues el último tramo fue agotador sobre todo para las rodillas. Del río Tixibamba seguimos la carretera de subida hasta Cuculipampa, donde llegamos a las 2:30 de la tarde, tomamos nuestro almuerzo consistente en yuca asado con palta y coca cola.

En Cuculipampa no vimos muestras de vehículos por lo que continuamos caminando por la carretera hasta cierto tramo y luego seguimos por un camino de herradura por medio de chacras de cacao, el camino es pura bajada, pero no es el mismo que tomamos al subir, por lo tanto llegamos a una cumbre que da a Lechemayu y de allí empieza una bajada muy pronunciada para convertirse en una bajada casi vertical, allí me rendí casi, porque las rodillas no se doblaban, cada paso hacía abajo era muy doloroso acompañado al cansancio de las piernas, era como bajar una escalera, finalmente llegamos a la carretera y descansamos un poco, de aquí el camino plano ya no fue un problema y antes de llegar a Lechemayu nos alcanzó un combi que nos llevaría a Ayacucho al día siguiente.

Luego de asegurar nuestro pasaje fuimos al centro del parque donde encontramos al tío Amador, con quien teníamos que haber viajado juntos, pero se había adelantado pensando que habíamos tomado la otra ruta, mientras Modesto y Mary tomaron su combi a San Antonio para de allí tomar el carro a San Francisco, buscamos un hotelito y encontramos un con dos camas por 10 soles, por supuesto que las condiciones eran precarias pero no había otra alternativa, luego de una ducha con agua fría estábamos frescos y como nuevos, pero nos quedamos dormidos y no pudimos ver la gran fiesta de carnaval con "yunza" que se estaba preparando y que aún no terminaba cuando nos levantamos a las 5 de la mañana para coger nuestro combi de retorno a Ayacucho.

Tips:

No se atrevan a viajar solos a Chinchibamba o algunos de los poblados de esta zona, es posible llegar sin problemas hasta San Antonio y Lechemayu y a las ciudades más grandes del VRAE, pero para adentrarse más se requiere un guía conocido en el lugar, podría haber el riesgo de ser confundidos con narcotraficantes, subversivos ó policías.

En Chungui, Perú


Publicado el 22/abr/2010, 21.28
Modificado el 23/abr/2010, 14.00
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