Finalmente y después de una hora aproximadamente, se llega a Choroní, hermoso pueblo de casas de estilo tradicional que sirve de puerto para salir hasta Chuao. Sólo hay dos maneras de llegar a Chuao: por mar o atravesando a pie las montañas en un travesía de más o menos un día de camino desde la población de Turmero. Esta última alternativa es solamente para aquellos que conozcan la ruta y estén en buenas condiciones físicas.
La manera más sencilla es hacerlo por mar, trasladándose hasta Puerto Colombia y buscando el malecón. El traslado cuesta Bs.f 20,00 por persona (5 dólares aproximadamente) y dura menos de 15 minutos. El recorrido es excitante por un mar de fuerte oleaje. Chuao está enmarcado en una bahía, donde la playa se junta con el río, por eso el color del mar se nota mezclado, turbio y siempre cambiante. Las lanchas salen y entran a cada momento porque son una especie de taxi donde los lugareños se trasladan para hacer sus compras en Choroní y llegarse hasta Maracay, capital del estado Aragua. Una de las cosas que me llamó más la atención de este lugar es la forma como trasladan todo lo que necesitan para vivir, me refiero a alimentos, medicinas, materiales de construcción, vehículo, tractores.
Todo, exactamente todo esto, es trasladado desde Choroní en lancha. ¡Espectacular! Imagínense un autobús montado en cuatro lanchas y echado al mar. Otro de los atractivos de Chuao es su tradición cacaotera. Allí pueden admirar y conocer a profundidad sobre el cultivo de esta planta que fue uno de los principales productos que exportó la Colonia Española en Venezuela. Tanto así, que durante el siglo XVI el cacao era utilizado como moneda. Además de esta planta de donde se saca el excelente chocolate venezolano, el poblado es rico en cultura. Su población es en gran mayoría descendiente de esclavos africanos, por tanto en sus fiestas predomina el tambor como instrumento y el culto a San Juan Bautista, aunque su patrona es la Inmaculada Concepción. La fundación de Chuao se remonta al siglo XVI, y está muy unida a la Obra Pía que dejara Doña Catalina Mexia de Ávila.
La producción del cacao fue desarrollada en la provincia de Caracas y en el denominado Litoral Central; este rubro impulsó el comercio y enriqueció a los descendientes de los conquistadores de Santiago de León de Caracas generando una élite criolla que llegó a conocerse como los "Mantuanos". La segunda actividad económica es la pesca. En la actualidad, sus pescadores artesanales viven de la pesca ecológica, ya que gracias a la prohibición que hizo el Gobierno Bolivariano de Venezuela de la pesca de arrastre han vuelto a las costas variedad de peces y mariscos que estaban a punto de desaparecer.
En la mañana se puede observar a los pobladores en sus faenas marinas y es el mejor momento para comprar algo para su degustación. Todos están agrupados en una gran cooperativa denominada Fundo Zamorano, así que lo precios nos varían. Ir a Chuao es conocer el corazón que África sin querer sembró en tierras americanas. Es un paraíso natural y cultural que el mar celosamente ha conservado.